Tras salir del restaurante donde habían almorzado mariscos frescos y langosta, el grupo de amigos comenzó a caminar tranquilamente por el centro de Gangneung. A pesar del calor suave que envolvía la ciudad, la brisa marina que soplaba desde la playa cercana refrescaba el ambiente. Desde donde estaban, podían ver la línea del mar a lo lejos, aunque no tan cerca como para llegar caminando sin esfuerzo. Las calles estaban llenas de vida: turistas tomando fotos, vendedores ambulantes ofreciendo comida callejera, y puestos coloridos donde se vendían desde recuerdos hasta accesorios artesanales.
—¡Mira, Sung! —exclamó Jihye, señalando con entusiasmo a un hombre completamente pintado de gris metálico, inmóvil como una estatua viviente. Jiyeon se acercó con el, fascinado.
—¿Cómo puede estar tanto tiempo en esa pose sin moverse? —preguntó Jiyeon mientras rodeaban al hombre.
No hubo respuesta, pero eso no impidió que se tomaran una foto con él. Rieron mientras se levantaban y dejaban algunas monedas en una pequeña caja metálica a su lado.
Unos metros más adelante, Jihye corrió emocionado hacia Yoonseo, señalando unas esculturas llamativas.
—¡Hyung! ¿Podemos tomarnos una foto ahí, por favor? —pidió, refiriéndose a unas figuras de gatos y personajes de caricaturas. Entre ellas, una estructura llamativa con letras gigantes que decía “Bienvenido a Gangneung”.
Yoonseo rió suavemente y asintió. Se tomó de la mano con Jihye y caminaron hacia las estatuas.
—¡Yo les tomo las fotos! —se ofreció Binnie, acercándose junto con Jiyeon para tomar sus teléfonos.
Después de unas veinte fotos llenas de poses espontáneas, risas y algunas bromas, Jihye y Yoonseo les agradecieron pagándoles con unos hotdogs que compraron en un puesto cercano.
Al seguir caminando por la plaza, notaron que se estaba formando una pequeña multitud. Curiosos, se abrieron paso entre la gente. No había muchos, por lo que rápidamente pudieron ver lo que ocurría: un joven se preparaba para cantar, acompañado de otros músicos con guitarras acústicas y una batería portátil.
—¿Cuánto habrán tardado en montar ese mini escenario? —susurró Jiyeon a Binnie.
—Seguramente un buen rato —respondió él, observando con interés.
La música comenzó a sonar y la canción fue reconocida al instante: “Start Over” de Gaho. El joven cantante tenía una voz tan limpia y potente que parecía haber robado la voz del artista original.
—I can fly the sky / Never gonna stay... —empezó a cantar, captando de inmediato la atención de todos.
El ritmo contagioso hizo que algunas personas movieran los pies, aplaudieran o animaran. Jihye y Jisung se miraron, sonriendo emocionados, decididos a no olvidar nunca esa voz.
—Wonhaneun daero / Da gajil geoya...
Un poco más atrás, Jiyeon y Joshua compartieron una mirada cómplice. Su plan estaba funcionando: los más jóvenes del grupo se lo estaban pasando increíble.
Después de varias canciones y un rato observando a los músicos, el grupo se dirigió al museo interactivo Running Man, recomendación de unos jóvenes con los que cruzaron camino. El edificio tenía una entrada moderna con estatuas de figuras corriendo y pósteres vibrantes en tonos amarillos y azules.
—Buenas tardes, jóvenes —los saludó con una sonrisa el recepcionista detrás de un mostrador curvo—. ¿Cuántas entradas desean?
—Once, por favor —respondió Kyungsoo amablemente.
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Beautiful Spring
Novela JuvenilHa llegado la primavera al igual que un nuevo chico a la vida de Lee Kyungsoo ,Han Jisung un chico que tiene sus días de vida contados y cual quiere acercarse a Kyungsoo quien trata de alejar a Jisung de su vida al tener miedo a lo que pasará cuand...
