La tenue luz matutina se filtraba a través de una cortina entreabierta, iluminando suavemente la habitación de tonos marinos y madera clara. El sonido lejano del mar rompía con calma contra la orilla, como si arrullara el ambiente con su vaivén constante.
Jisung abrió los ojos lentamente, parpadeando con pesadez al despertar. Estiró sus extremidades con torpeza, aún adormecido, y al mirar a su alrededor se dio cuenta de que estaba en la habitación principal de la casa de la playa… la habitación de Kyungsoo.
Buscó con la mirada al mayor, pero no lo encontró. Solo quedaban algunas maletas vacías, ya organizadas y colgadas a un lado. Todo parecía en orden. Demasiado en silencio.
Intentó incorporarse, pero sus piernas no respondieron del todo. Cayó al suelo con un leve golpe sordo. Apretó los dientes, no por el dolor, sino por la frustración. Volvió a intentarlo, esta vez apoyándose con ambas manos en el borde de la cama. Consiguió ponerse de pie con esfuerzo.
Un nudo se formó en su garganta sin previo aviso. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas sin entender realmente por qué. ¿Era tristeza? ¿Soledad? ¿Desesperación? No sabía la causa exacta, pero el dolor en su pecho era real. Se mordió el labio inferior con fuerza, intentando obligarse a no llorar. “No llores otra vez, por favor… basta.” pensó. Pero las lágrimas escaparon igual.
Respiró hondo, se limpió el rostro con las mangas de su camiseta y se acercó tambaleante hacia la puerta.
—Kyungsoo… —llamó en voz baja, sin obtener respuesta.
Se apoyó contra la pared, comenzando a bajar las escaleras con lentitud. Cada paso era un esfuerzo, sus piernas temblaban como si estuvieran a punto de rendirse en cualquier momento.
Al llegar a las últimas escaleras, notó que la pared lateral desaparecía para dar lugar a un barandal de cristal que dejaba ver la planta baja. En ese momento, alguien subía por las escaleras rápidamente.
—¡Ah! —Jisung soltó un pequeño grito cuando Kyungsoo apareció de golpe, subiendo de un salto.
Perdió el equilibrio y cayó sentado hacia atrás.
—¡Eres un tonto! —se quejó con el ceño fruncido.
Kyungsoo corrió hacia él con expresión alarmada.
—¡Lo siento, lo siento mucho! ¿Estás bien? Mierda, Jisung, sabes que no puedes forzarte. ¿Cómo bajaste las escaleras tú solo?
—Me apoyé en la pared. Y no digas groserías —contestó, haciendo un puchero.
Kyungsoo lo levantó con cuidado, cargándolo con facilidad. Una mano sostenía su espalda, la otra sus piernas. Jisung rodeó su cuello con un brazo.
—¿Por qué bajaste? —preguntó mientras lo miraba con suavidad.
—Porque no estabas… y no quería estar solo. ¿Qué hacías?
Kyungsoo no respondió. Solo dejó un beso sobre su frente y comenzó a bajar las escaleras con él en brazos.
—Hyung… responde a mi pregunta —insistió fingiendo molestia, lo que provocó la risa del mayor.
—Solo mira —susurró.
Jisung desvió la vista… y se quedó sin palabras.
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Beautiful Spring
Roman pour AdolescentsHa llegado la primavera al igual que un nuevo chico a la vida de Lee Kyungsoo ,Han Jisung un chico que tiene sus días de vida contados y cual quiere acercarse a Kyungsoo quien trata de alejar a Jisung de su vida al tener miedo a lo que pasará cuand...
