La habitación estaba en penumbra, apenas iluminada por los primeros rayos de sol que se colaban entre las cortinas azul oscuro. El aire era cálido y todo estaba en silencio, salvo por el ritmo pausado de la respiración de Kyungsoo, quien dormía plácidamente envuelto hasta el cuello en sus cobijas. Si había algo que realmente amaba, era dormir. Su cama era su refugio, su santuario, y no había nada que lo hiciera más feliz que quedarse ahí, perdido entre las sábanas.
La puerta se abrió con suavidad, apenas dejando escapar un crujido al girar la manija. Pero Kyungsoo no reaccionó. Incluso si lo hubiera oído, probablemente no habría abierto los ojos. Dormir valía más que cualquier otra cosa a esas horas.
El peso de un cuerpo cayendo sobre él lo sacó de su sueño, aunque aún se resistía a abrir los ojos.
-Min~ -se quejó con voz adormilada, intentando acurrucarse de nuevo.
-Ya levántate -dijo una voz familiar, mientras alguien comenzaba a sacudirlo con suavidad.
-Déjame dormir un poco más -gruñó Kyungsoo, abriendo apenas un ojo con fastidio.
-Vamos, vine hasta aquí para despertarte. Tenemos que irnos juntos a la escuela. No queremos llegar tarde -insistió Hyemi, con un tono impaciente.
-El que no quiere llegar tarde eres tú, no yo -replicó Kyungsoo con una sonrisa traviesa, estirando las piernas bajo las cobijas y haciendo que el menor perdiera el equilibrio, cayendo entre sus piernas. Hyemi se sostuvo de los costados del mayor para no desplomarse completamente.
-Eres un tonto, hyung -se quejó, intentando incorporarse para irse, pero Kyungsoo lo sujetó del brazo y lo atrajo hacia él, haciendo que cayera encima.
Antes de que Hyemi pudiera volver a protestar, Kyungsoo lo envolvió con sus brazos y piernas, atrapándolo bajo las cobijas.
-¡Hyung, suéltame! En serio, vamos a llegar tarde -protestó, removiéndose.
-No quiero ir al colegio. Y tú viniste a despertarme, así que ahora pagas las consecuencias -dijo Kyungsoo, negando con la cabeza y cubriéndolos por completo.
-Pero... hyung... -Hyemi hizo un puchero-. Además, hoy es la fiesta de cumpleaños de Yerim hyung...
-La fiesta es en la noche, no en la mañana. Tenemos todo el día para prepararnos -murmuró Kyungsoo, abrazándolo más fuerte y cerrando los ojos con una sonrisa satisfecha.
-Si nos regañan por no ir, es tu culpa -avisó Hyemi, ya sin ánimos de resistirse.
Kyungsoo abrió los ojos y, sin decir nada más, dejó un suave beso en la frente del menor. Hyemi sonrió tímidamente ante el gesto y se acomodó a su lado, apoyando la cabeza sobre su pecho mientras el silencio volvía a llenar la habitación.
El cuarto seguía tranquilo, aunque el sol ahora iluminaba por completo los muebles y el suelo de madera. La ropa estaba desordenada en una silla cercana, señal de que la mañana había avanzado sin apuros.
Ahora era Hyemi quien no quería levantarse, hecho que divertía enormemente a Kyungsoo mientras terminaba de abotonarse la camisa del uniforme.
-Entonces, ¿traigo el desayuno y vemos algo? -preguntó Kyungsoo con una sonrisa.
Hyemi asintió, acurrucado entre las sábanas. Justo cuando el mayor se dirigía a la puerta, una mano pequeña se deslizó sobre la suya, tomándola con suavidad.
-No quiero estar solo -susurró el menor.
Kyungsoo le revolvió el cabello con cariño antes de bajar las escaleras de la gran casa de la familia Lee.
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Beautiful Spring
Novela JuvenilHa llegado la primavera al igual que un nuevo chico a la vida de Lee Kyungsoo ,Han Jisung un chico que tiene sus días de vida contados y cual quiere acercarse a Kyungsoo quien trata de alejar a Jisung de su vida al tener miedo a lo que pasará cuand...
