Capítulo 27

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La luz del mediodía se filtraba por las amplias ventanas que recorrían los pasillos del instituto. El eco de los pasos de Jisung resonaba suavemente en el vacío del corredor. Caminaba con las manos hundidas en los bolsillos de su pantalón, la espalda ligeramente encorvada y la mirada absorta, disfrutando de la tranquilidad que ofrecía la ausencia de estudiantes. Todos estaban en clase. Todos... menos él.

Se había excusado por sentirse mal, y ahora se dirigía solo a la enfermería. En su mente, los pensamientos corrían más rápido de lo que él podía procesar. El tiempo parecía avanzar con una prisa cruel. Había comenzado a sentirse nervioso. ¿Cuánto más duraría todo esto? ¿Estaba llegando al final?

A pesar de sus temores, se sentía más feliz que nunca. Por primera vez, estaba viviendo lo que tanto había deseado: conocer gente nueva, salir del hospital, caminar por una escuela real, asistir a clases... Vivir. Había cumplido sueños que parecían inalcanzables. Y aún quedaban más: quería ir a la playa con Jihye, como ambos lo habían prometido alguna vez. Todo era tan feliz que le dolía.

-¡Jisung! -una voz conocida lo llamó desde atrás. Se giró con rapidez, encontrándose con Kyungsoo, que se acercaba corriendo.

-¿Qué haces aquí, hyung? -preguntó con una sonrisa sincera cuando su amigo llegó hasta él.

-Quería acompañarte. Le pedí permiso al profesor.

Jisung asintió complacido, aceptando el gesto sin palabras. Comenzaron a caminar juntos, uno al lado del otro, mientras sus pasos resonaban al unísono.

-Pero si estás aquí... te vas a perder la clase -comentó Jisung luego de un breve silencio.

-Está bien. Vamos bien en calificaciones. No creo que afecte demasiado. Además, Binnie me pasará los apuntes -respondió con naturalidad. Jisung asintió otra vez, sintiendo cómo el pecho se le llenaba de un calor acogedor.

Al llegar, tocaron la puerta con suavidad. La enfermera les dio paso y ambos entraron con una leve reverencia. La enfermera era una joven amable que ya conocía a Jisung.

-Muy bien, Jisung. ¿Cómo te sientes? -preguntó acercándose con dulzura. El menor se sentó en la camilla, frotándose la frente.

-Me duele un poco la cabeza y me siento algo cansado... pero estoy bien -respondió con voz baja.

La enfermera asintió, caminó hasta la estantería y sacó una caja de aspirinas.

-Tómate una, te hará bien.

Kyungsoo le sirvió un vaso de agua, y Jisung se tomó el medicamento. La enfermera le acarició el hombro antes de hablar de nuevo.

-Puedes quedarte aquí el tiempo que necesites. Solo descansa un rato.

-Muchas gracias...

-Hannie, tengo entendido que hoy tienes cita en el centro médico -él asintió-. Bien, espero que todo salga bien. Descansa, ¿sí?

El teléfono de la enfermera sonó, interrumpiendo la atmósfera calmada.

-Debo irme. Cualquier cosa, me llaman -les indicó antes de salir.

-¿Seguro que no quieres irte, hyung? -preguntó Jisung en voz baja.

Kyungsoo negó suavemente con la cabeza.

-Deberías acostarte un poco -sugirió mientras se levantaba para acomodar la almohada en la camilla. Jisung se sonrojó levemente, pero obedeció, recostándose con cuidado.

-Tú también puedes acostarte -invitó, haciendo espacio. Kyungsoo dudó por un instante, pero finalmente se recostó a su lado. Ambos miraban el techo, en silencio.

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