El cielo estaba cubierto por nubes pálidas, y la brisa fresca del atardecer hacía crujir suavemente las ramas de los árboles. Jisung se encontraba frente a la puerta de una casa moderna y luminosa, con paredes blancas, ventanas amplias y un pequeño jardín lleno de hortensias y lavanda. A su lado, Kyungsoo —de postura tensa y manos inquietas— miraba la puerta con nerviosismo. Durante el receso de clases, había sido él quien se acercó a Jisung para pedirle ayuda. Finalmente había aceptado que Yerim no era culpable de la muerte de su hermana, Hyemi. Había llegado el momento de hablar.
—Todo va a salir bien —le dijo Jisung con una sonrisa tranquilizadora.
—¿Y si no? ¿Y si todo se sale de control? ¿Y si no quiere verme después de tantas veces que lo rechacé? —Kyungsoo hablaba en voz baja, apenas conteniendo la ansiedad que le oprimía el pecho.
Jisung asintió con firmeza y colocó una mano sobre su hombro.
—Solo hablen, hyung. Arreglen las cosas. Es lo mejor para los dos.
La puerta se abrió lentamente, revelando a un chico alto, de rostro amable, cabello oscuro y complexión atlética. Yerim los miró con una mezcla de sorpresa y tensión, rascándose la nuca como si intentara borrar los nervios con ese gesto.
—Hola… —saludó con timidez.
Ambos chicos se inclinaron levemente en señal de respeto.
—Pasen, por favor —añadió Yerim, haciéndose a un lado.
Las paredes blancas estaban adornadas con fotografías enmarcadas y plantas verdes colgaban de estanterías bien organizadas. El suelo de madera brillaba bajo la luz natural que entraba por los ventanales. Al entrar, los chicos se quitaron los zapatos y se pusieron sandalias que Yerim les ofreció.
—¿Cómo se encuentran? —preguntó Yerim, indicándoles con un gesto amable que tomaran asiento en el sofá del salón.
—Muy bien, gracias —respondieron al unísono.
—¿Y tú? —añadió Kyungsoo, imitando el tono suave con el que Yerim había preguntado.
—Bien, gracias… Voy por algo de tomar. No se muevan —dijo rápidamente antes de que pudieran responder y se dirigió hacia la cocina.
Jisung y Kyungsoo se sentaron en silencio, observando los detalles del lugar. El ambiente era tranquilo, con una ligera fragancia a jazmín. Kyungsoo se sentía inseguro, con el pecho apretado, pero la presencia serena de Jisung le daba algo de valor. Al notar que la dirección era distinta a la del antiguo apartamento de Yerim, Jisung le había explicado que Yerim se había mudado.
—Tomen, por favor. Siéntanse como en su casa —dijo Yerim al regresar con tres vasos de agua que colocó sobre la mesa de centro.
—Gracias —dijeron los chicos, recibiendo los vasos.
Un leve sonido llamó su atención. Por uno de los pasillos apareció un perro golden retriever con la lengua fuera, moviendo la cola emocionado. Se dirigió directamente a Jisung, olfateando su ropa con curiosidad.
—Se llama Tuigui. Es macho —comentó Yerim con una sonrisa genuina.
—Es muy bonito. ¿Puedo jugar con él afuera, hyung? —preguntó Jisung emocionado, acariciando la cabeza del animal.
—Claro, pueden salir al jardín. No hay problema —respondió Yerim, señalando el ventanal que daba al exterior.
Jisung asintió y se dirigió hacia el jardín, seguido por Tuigui, dejando a Kyungsoo y Yerim solos en la sala.
El silencio entre ambos se volvió denso.
—¿Cómo te ha ido? —preguntó Yerim finalmente, rompiendo la tensión.
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Beautiful Spring
Fiksi RemajaHa llegado la primavera al igual que un nuevo chico a la vida de Lee Kyungsoo ,Han Jisung un chico que tiene sus días de vida contados y cual quiere acercarse a Kyungsoo quien trata de alejar a Jisung de su vida al tener miedo a lo que pasará cuand...
