El ambiente era denso, cargado de tensión. Las paredes blancas del cuarto parecían más frías que nunca, como si se impregnaran del malestar que flotaba en el aire. El reloj de pared marcaba un silencio que nadie se atrevía a romper, excepto por la súbita entrada de Yoonseo.
Yoonseo se quedó congelado en la entrada, con la mirada clavada en las dos figuras que se encontraban frente a él. A pesar de su rostro neutro, por dentro hervía. Ver a esos dos —aquellos que se hacían llamar “padres” de Jihye— solo encendía en él una furia contenida. No podía entender cómo eran capaces de aparecer ahora, tan tranquilos, cuando durante años habían demostrado que solo les importaba el dinero. Tenía tantas cosas que gritarles, tantas verdades por arrojarles, pero su cuerpo no se movía, no cuando Jihye estaba ahí presente.
Pero en cuanto vio cómo el pequeño corría con emoción hacia ellos solo para ser rechazado sin piedad, algo dentro de él estalló. Su molestia se tradujo en pasos firmes mientras entraba en la habitación, ignorando por completo la presencia de Minhyuk y Hyunwon, quienes estaban al fondo, de brazos cruzados.
—Jihye —lo llamó con firmeza mientras se acercaba a él, alejándolo suavemente de los adultos. Jihye lo miró con desconcierto.
—¿Se puede saber qué estás haciendo con mi hijo? —espetó la señora Yang con el ceño fruncido.
—Oh, ¿ahora sí es su hijo? —se burló Yoonseo con sarcasmo.
—Hyung... —susurró Jihye intentando calmarlo, pero Yoonseo lo ignoró.
—¿Ahora sí vienes a verlo porque...?
No terminó la frase. La presencia del niño a su lado lo detuvo.
—Eres sorprendente —dijo la señora Yang con una sonrisa amarga.
Jisung, parado cerca de la puerta, observaba todo con nerviosismo. Desde el momento en que abrieron la habitación y encontraron a los padres de Jihye dentro, supo que aquello terminaría mal.
—¿Yoonseo, Jisung y Jihye, saben en el problema en el que están metidos? —intervino Hyunwon, rompiendo la discusión que comenzaba a escalar—. Por ti no habrá tanto problema, Jisung, porque ya podías salir. Pero sabías, igual que Yoonseo, que Jihye no podía hacerlo.
Yoonseo apretó los puños para contenerse. Minhyuk no decía nada, solo observaba con incomodidad creciente.
—Yo solo quería salir... —murmuró Jihye, con la cabeza gacha—. Pero hyung y Jisung no hicieron nada malo. Ellos me dijeron que no era buena idea, que no podían hacerlo. Fui yo quien insistió...
Sus ojos comenzaron a brillar por las lágrimas que se formaban.
—No, Jihye, tú no tuviste la culpa —dijo Yoonseo con voz suave.
Todos quedaron paralizados cuando la señora Yang se acercó con paso rápido y abofeteó a su hijo.
—¿Cómo te atreves a desobedecernos? ¡Sabías perfectamente que no podías salir de aquí! ¡Y eso es lo primero que haces!
—¿Y usted cómo se atreve a golpearlo? —intervino Yoonseo furioso, colocándose frente a Jihye como un escudo—. ¿Ahora sí se hace llamar madre? Cuando lleva años negándolo como su hijo...
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Beautiful Spring
Ficção AdolescenteHa llegado la primavera al igual que un nuevo chico a la vida de Lee Kyungsoo ,Han Jisung un chico que tiene sus días de vida contados y cual quiere acercarse a Kyungsoo quien trata de alejar a Jisung de su vida al tener miedo a lo que pasará cuand...
