Han pasado 1 año desde la última vez que lo ví, y me sigo sintiendo en un agujero negro, casi no veo a mi padre, y evitó a mis amigos lo más que puedo.
Sigo sintiendo la misma vergüenza que el primer día cuando se destapó que estaba saliendo con un hombre casado, a Erick lo termine antes de que llevará acabó su locura de el divorcio, no podría sobrevivir pensando que lastime a niños inocentes y a una mujer que ni siquiera conozco, me siento una mierda de persona, se que José se fue, y se que se fue para olvidarme, y eso me duele mucho, a mi papá lo evitó a toda costa porque muero de vergüenza que me vea a la cara, se que le falle y no puedo controlarlo, Alberto intenta venir a verme, pero la mayoría de las veces no le abro la puerta y casi siempre tengo el celular apagado, me hundo en el alcohol, y en llanto, perdí todo, toda mi vida tan perfecta que tenía, era la consentida de mis padres, siempre me porte bien, perdí al amor de mi vida, perdí el respeto que todos me tenían, me involucre con un hombre casado y todo por vivir nuevas experiencias, me ¡Prostituir!, ¡Santo cielo! Todas las locuras que hice, lo único que tengo hoy es el karma cobrando factura.
Todos los días es la misma rutina, despertar llorando, comer cualquier cosa, y de verdad cualquier cosa, a veces una manzana, un té, una rebanada de pizza vieja, a veces nada, después tomo cualquier botella de alcohol que encuentre y comienzo con caballitos, a veces me es más rápido ponerme ebria, otras veces no puedo olvidar nada y termino viendo películas patéticas de amor, añorando un final feliz.
Me quedo dormida, de pronto tocan el timbre, ah de ser la pizza que pedí.
Continuó en pijama, busco mi bolso, y entonces abro la puerta
-¡Jazz! ¡Jesucristo!, ¿Te has vuelto adicta?
Lo miro lo bastante seria y molesta, le cierro la puerta pero antes de cerrar mete el pie y entra
-Alberto no estoy para chistes
Entra a mi departamento, ve el tiradero que tengo, siento vergüenza, no quiero que nadie me vea así
-Jazz es evidente que no estás bien, deja te ayudo
-Nadie puede ayudarme
Me derrumbó en el sillón y vuelvo a llorar, soy un desperdicio sin remedio, me acuesto, me siento tan mal
Alberto comienza a recoger todo, y yo pronto me quedo dormida, tengo pesadillas y Alberto no tarda en despertarme, estoy llorando
-Es que tú no entiendes nada, lo perdí todo Alberto, todo! A mí mamá, a mi José, a una buena vida, a mi papá
Lloró desconsoladamente, como una niña pequeña, Alberto me abraza y trata de calmarme, pero no hay ninguna cura para cuando uno mismo se arruina la vida.
Me prepara un té y me ayuda a incorporarme
-Jazz estás anoréxica, es urgente que te vea un médico
-No quiero, si es posible es mejor morirme.
-No digas eso, hay mucha gente que te quiere, no puedes solo darte por vencido
-porque no... No valgo absolutamente nada.
Me limpia las lágrimas, y trata de convencerme que la vida me puede ofrecer una segunda oportunidad, pero la verdad es que no, incluso llegó un momento en que comenzamos a discutir, intento comprender que me quiere y quiere que mejore, pero no tengo como hacerlo, pronto se va, y muy rápido busco una botella de licor y comienzo a tomarla toda.
No sé cuánto tiempo paso, y mis pensamientos son más distorsionados de lo normal, comienzo a escuchar voces, me repiten que soy un alma en pena, lo suficiente cobarde como para seguir estando vida, aunque intento luchar contra eso, mi mente asume por completo que tienen razón, si no me hubiera hecho la idiota, todo sería igual que ayer, veo las fotos de José, de mis padres, de la vida tan maravillosa que tuve... Me siento tan confusa, no supe valorar nada de lo que tenía y el único remedio que ví en ese momento fue acabar con todo ese sufrimiento.
Me dirigí al baño, ya veía todo borroso por la gran cantidad de alcohol que bebi, busco el botiquín y veo unas pastillas, no logro ver bien la etiqueta, solo son verdes, las pongo todas en un vaso, y comienzo a beberlas una a una...
Llegó al sillón como puedo, prendo la tv y hay una película romántica, no logro reconocerla porque el sonido comenzó a ser más lejano, comencé a tener mucho sueño, deje de creer en mi, en la vida, en todo.
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La Otra Cara De La Moneda
RomanceJazmín es una hermosa mujer quien lo tiene todo... -no juegues con fuego que puedes quemarte Y a ella le encanta desafiar al destino
