Alevosía

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Todo el mes llevaba con bastante asco y mareos, y en ocasiones muy recurrentes mi baja presión, producían desmayos, a tal grado que ya no manejaba mi propio auto, los multivitaminicos, literal me mantenían con vida, y para mi tranquilidad no había sabido nada de José, todos mis amigos me repudiaban por el hecho de no contarle de mi embarazo, pero lo tenía más que decidido, el prefirió su camino, y yo, ni mi hijo, teníamos el derecho de estrofiarle su futuro, así estuviera en su derecho de saber de la criatura que estaba creciendo en mi vientre, no se lo diría, aún podía imaginar con exactitud lo que haría o diría, si le llegase a confesar mi embarazo;
"Es obvio, te embarazaste a proposito", "que poca dignidad tienes", "¿Cómo puedo asegurarme que ese hijo que lleváis dentro es vuestro?"
El último pensamiento, la frustró tanto que no se dio cuenta que estaba caminando en forma irregular, que su mente le empezaba a dar vueltas, odio eso, sabía que iba en camino a lo que sería su primer consulta, en su embarazo oficial, llevaba ya las 11 semanas, y si hubiera, en lo más mínimo, por un segundo pensado en un aborto, ya era muy tarde, y Jazmín defendería a su propio bebé, incluso de su supuesto padre, o peor aún, de ella misma...

-Disculpa...

Una voz ronca y bastante varonil interrumpió su andar, al haber chocado con ella por accidente, pero, aunque Jazmín estaba ensimismada en sus propios pensamientos, reconocería esa voz, por donde quiera que fuera...

-¿Eric?

El hombre musculoso, que estuvo a su frente, se le helo la tez, sin embargo por inercia mostró esa sonrisa tan encantadora...

-querida Jazmín, ¿Como estas?

Le hubiese quedado a hablar, pero ya iba tarde

-necesito ir a una cita, fue un gusto

Le beso la mejilla

-Si gustas puedo acompañarte, tengo el día libre

Ella sonrió, pensó muy adentro de ella, que si se llegaba a encontrar a José, al menos verla con Eric, y si se enterara de su embarazo, era obvio a donde irían sus pensamientos, y tal vez sólo así ella logrará olvidarle

-Vale, me agrada la idea, sólo debo pedirte un gran favor, nada de preguntas, hasta finalizar ¿Vale?

Eric la vio, un poco confuso, pero aceptó, por los viejos tiempos.

Entramos al hospital, y sentí como mi espina dorsal se enfriaba más de lo necesario, y como el mareo tan recurrente sucumbió mi cuerpo

-¡Pero que jolines contigo!

Apareció Darla, y mi mareo seso por un momento, se que se dio cuenta, es médico, su papel es adivinar mis emociones, así que al momento saco un dulcillo de cajeta y me lo dio

-Chupalo y dale 5 minutos a tu mareo...

Enseguida lo abrí, y comencé a devorarlo, era cierto el mareo desapareció, reconsidere la idea de meter chuches en mi bolsillo la próxima vez

-tu debes ser Eric

No lo preguntaba, lo afirmaba, Darla, así como Monse y Alberto sabían toda la historia y habían visto varias fotillos que tenía de el.

-así es, un gusto y ¿vos sos?
-Darla, ex cuñada de Jazmín

Sonrió, de hecho sonrieron a mi parecer más del necesario, Darla nos dirigió a la sala de ultrasonido, mis manos temblaban, vería al pequeño frijol que llevaba dentro, y los últimos casi tres meses me había hecho vomitar a mares, hasta perder bastante peso.
Nos sentamos en nuestro respectivo lugar, Darla detrás del escritorio, y nosotros dos, frente a ella, dándonos la espalda un monitor sofisticado

-Vas casi bien en los exámenes, sólo que tienes un poco las plaquetas bajas
-¿Eso es anemia?
-un poco más que eso, te recetare unas vitaminas buenísimas y una dieta estricta
-no necesito dietas, necesito que la comida se quede en mi estómago, apenas consigo tomar un te endulzado de durazno, y alguna perilla que mi asistente me lleva de vez en cuando...
-también te daré algo para los ascos, no quiero que mi futuro sobrino venga al mundo tan desnutrido...

Cotilleamos un rato más, hasta que se llegó el momento de verlo, mis nervios aumentaron ¿Como sería? ¿Ya tendría forma?
Miles de preguntas continuaron conmigo misma, mientras Darla aplicaba un gel frío en mi vientre, le agradecí bastante que Darla me advirtiera que debía estar medio desnuda en la habitación, por lo que había optado por un pantalón deportivo de licra y una blusa a rayas, bastante simple, pero últimamente, la belleza no estaba de mi lado.

-Ponte cómoda cariño

Entre Darla y Eric me ayudaron a acostarme, era irónico, no tenía roto un hueso, y podía perfectamente por mis medios recostarme en una camilla sin chiste.

Vi la cara de Eric al encederse en monitor, su cara entristecido, y tomo asiento, lo mire confusa y por un momento me olvide del ultrasonido, pero lo recordé y voltee con un poco de brusquedad, y entonces lo vi, un insignificante chicharo oscuro en medio de una pantalla gris, lo mire con atencion y podia escuchar el latido debil de aquel pedacito de mi carne, mis ojos se empañaron

-¡es precioso!
-lo se...

Poco me Di cuenta, pero Darla también lloraba, entonces debía romper ese espectáculo...

-¡Por Dios no puedo verlo a colores?

Darla rompió en una carcajada

-oh claro que si, te encantará ver todo rojo y oscuro...

La puerta se abrió

-¡Disculpa pensé que estabas sola!

Mi corazón paro, era José, aunque había aceptado la compañía de Eric,con toda la alevosía que me viera José, no estaba preparada para un encuentro, no ahora, no en mi momento de total felicidad, no en el momento que sentí sagrado el conocer a nuestro hijo...

-No te preocupes, no creo que a la futura madre le importe

Le Di un codazo a Darla, si José de acercaba, moriría. ..

Se cerró la puerta de un golpe y Darla rompió en silencio

-En verdad te odia Eric, esos ojos no podían aventar más veneno que una serpiente o un alacran
-no es gracioso Darla...

Lo dije mientras me agarré el vientre

"Yo te querré tanto que no te hará falta tu padre"

Ahogue mi promesa en una lagrimilla...

Cuando finalizó la consulta, llevaba una receta tan larga que parecía más una enferma terminal, que una embarazada...

-vayamos por un te endulzado

Me ofreció Eric, así que sólo acenti y terminamos en un restaurante caro, exibiendonos,  cosa que me pareció de lo más extraño...

-¿Que ocurre con José y tu? ¿él es el padre?

No vi caso en ocultar la verdad así que se lo dije...

-Resulta que el aún está muy herido de cuando le deje... asi que está felizmente comprometido con otra...
-Comprendo... pero... Y tu embarazo ¿Que sucedió?
-fue en un reencuentro... más que hacer el amor fue un duelo entre el rencor y el pedir perdón...

Se me había ido por completo el apetito, que patética me escuchaba...

-me haré cargo, le daré mi apellido...

Comencé a reír,primero por lo más bajo y después expuse mi carcajada, era estúpido escuchar eso...

-Eric, en otro momento de mi juventud te lo hubiera creído, hoy no, no soy ilusa, estas casado...
-estaba...

Era cierto no llevaba alianza, tal vez la escondió...

-hace 5 años mi mujer y mis hijos fallecieron en un accidente de auto...

Lamente tanto haber reído...

-Disculpa... no lo sabía...
-gracias, aunque a decir verdad nunca eh sabido como responder al pésame
-te entiendo, aveces así me siento con mi madre..

Comimos, yo tan sólo una pechuga a la plancha y arroz frito, fue lo único que me dio ánimo en comer...

La Otra Cara De La MonedaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora