Capítulo 13

8 0 0
                                        

-¡Has ganado!. -Me felicitan mientras bajo de la moto.

De pronto me rodean los brazos y gritos de Zaida y Yanira.

-Ha sido trabajo de los dos no solo mío. -Recalco.

-¿Cómo has sido capaz de subirte a una moto y correr?. -Pregunta mi hermana sorprendida.

-Que poca fe le tienes. -Bromea Zaida.

-¿Poca fe?. -Suelta Yanira. -Llevo años atosigándola, intentando convencerla para hacer terapia y que por fin pueda volver a estar cerca de una moto, y ahora va ella y no solo se monta sino qué encima acaba corriendo.

Zaida y yo nos reímos pero en cuanto me mira mi hermana con el rostro serio y medio cabreado se me borra de golpe la sonrisa y sé que me va a caer bronca de inmediato.

-No deberías haberlo hecho. Eso ha sido como hacer terapia de choque y déjame decirte que sin la presencia de un profesional no se hace porque podrían haberte jugado en contra muchos factores.

-Estoy bien Yan. -Le aseguro.

Intento tranquilizar a mi hermana pero sin saberlo de ante mano, consigo por su parte la reacción contraria a la que querida.

-No, no lo estás. -Reprocha más enfadada que antes. -Cuando menos te lo esperes caerás, ¿Y sabes por qué? Porque no has hecho ningún tipo de duelo. El día del accidente llevaste todas tus emociones al inconsciente y piensas que estás bien por eso, pero el día que vuelvas a ser consciente de todas ellas caerás, y no será una caída agradable porque vendrán todas juntas.

-¡Yanira!. -La llamo para que acabe con todo su vómito de palabras y deje de decirme cosas que no quiero escuchar. -Me acabo de subir a una moto y correr, ¿No te puedes alegrar?.

Pongo cara de pena para intentar llevármela de nuevo a mi territorio pero se me escapa una sonrisa por la cara que tiene pero al final ella suspira y tras sonreír también, coge mi mano, me empuja hacia ella y me dice:

-Anda ven aquí tonta. -Abre sus brazos y nos fundimos en un abrazo de hermanas que necesitaba urgentemente. -Te quiero mucho y sabes que solo me preocupo por ti.

-Lo sé, yo también te quiero.

-¿A mí también me queréis no?. -Bromea Zaida.

Al final acabamos las tres riendo mientras nos abrazamos. Cuando nos separamos miro a mi alrededor buscando a Nathan y lo veo unos metros más allá celebrando la victoria con sus compañeros. Me alegra ver la complicidad que tiene con ellos y como sonríe y parece relajado a pesar de la carrera que se le viene ahora, va a ser dura porque esta vez va a tener que demostrar que puede él solo, pero aún y así sé que es el único que pude ganar a Greg y le tengo mucha confianza.

-Espero que se cargue a Greg. -Dice Zaida cuando mira en mi dirección y ve lo mismo que yo.

-Y yo, ya va siendo hora que alguien cambie las cosas.

Mi amiga asiente y cuando nos miramos sonreímos.

-¡Lexa!. -Me llama Thomas.

Este se acerca a nosotras y tras darle un beso a Zaida para saludarla me mira con cara de circunstancia.

-¿Qué sucede?.

-Tengo que decirte algo que no te va a gustar. -Le miro preocupada con toda mi atención puesta en él. -Greg a decidido cambiar la última carrera.

-No entiendo. -Digo confundida.

-No va a ser una carrera entre Greg y Nathan cómo debería ser. -Explica y cada vez entiendo menos. Desde siempre, la última ronda ha sido entre los dos corredores que han pasado las dos primeras. Mi cara debe ser un poema porque Thomas suspira y al final dice. -Greg ha decidido que no solo correrán ellos dos, sino que vosotras también, como en las dos rondas anteriores y eso no es todo, vais a ser vosotras las que lleváis la moto.

Inconsciente.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora