Los días pasan y retomo un poco a mi vida y mi rutina. Vuelvo a trabajar en el bar con las chicas, paso a ver a mi madre y a mi abuela cada pocos días y quedo con Yanira más que de costumbre. La pela que tuvimos nos ha venido bien para recuperar tiempo, nos estábamos distanciando un poco, cosa normal porque cada una tiene su vida, pero ha hecho que incluso nos veamos más que antes.
Me encuentro en el bar sirviendo copas a diestro y siniestro, ¡está hasta los topes hoy!, llevo cuatro horas trabajando y ya no puedo más. Mientras le sirvo un ron-cola a una chica, veo por el rabillo del ojo la figura de un chico que me conozco de memoria. Nathan no tarda en aparecer delante de mí y cuando termino de cobrar a la chica, me subo un poco a la barra, me inclino y lo beso.
-¿Cómo va todo? -Pregunto por qué hace días que se traen algo entre manos pero no lo acaban de solucionar.
-Hasta los cojones de no saber de donde tirar ya. -Me dice de mal humor. -Tengo reunión ahora con Ian. -Dice haciendo un gesto con la cabeza hacia una de las mesas y veo que Ian nos está mirando, nuestras miradas se encuentran pero no le digo nada. -Ten cuidado. -Le advierto.
Nathan por fin sonríe.
-Me gusta que te preocupes por mí. -Dice y me vuelve a besar para después irse.
Vuelvo a enfrascarme en mi faena hasta que Mary viene a mi lado.
-Hoy es sábado. -Me recuerda.
-Mierda de vida. -Me quejo bromeando.
-¡Lexa! -Me llama Zaida gritando desde el otro lado de la barra. -¡Hoy me siento coyote!
Me carcajeo.
-Que cojones, ¡Yo también! -Le digo siguiéndole el rollo y ella empieza a ayudar.
Mery sonríe y se va a poner la música, yo cojo un micrófono y veo a Zaida coger otro y robarle un sobrero de Cowboy a uno de los clientes. De repente empieza a sonar la melodía de One way or another de la película de Bar coyote, que es una versión más cañera, y me subo a la barra y todos los hombres y mujeres empiezan a gritar porque saben lo que viene. Miro a Nathan y veo en su mirada que no le hace gracia que sea el centro de atención de tantos tíos, pero sé que nunca me prohibiría hacer algo que yo si quiero hacer. Le guiño un ojo antes de ponerme a bailar y cantar la canción junto a Zaida. Las dos bailamos, nos pasemos de forma sugerente por la barra, nos hacemos las sexis, nos juntamos mucho y eso hace que los gritos aumenten. Cuando termina la canción, los clientes nos piden otra y nosotras felices se la damos. Esta vez, elegimos una que es simplemente melódica y tiene un poco de country, Zaida y yo nos inventamos un baile justamente para esta canción y lo hacemos, incluso Mary se nos une. A mitad de canción veo unas jarras de agua y sin pensármelo se las señalo a Zaida, esta pilla la idea al vuelo y después de coger cada una, una jarra, empezamos a mojarnos de forma sexy mientras bailamos. Gritamos, bailamos y nos lo pasamos estupendamente, y el público con nosotras. En un momento dado, antes de que se acabe la canción, salto de la barra y le lanzo una mirada a Zaida, ella sonríe al instante entendiéndome, y me dirijo hacia Nathan. Cuando estoy a punto de llegar a él, me lanza una mirada llena de advertencia. Bailo a su alrededor mientras todos los demás nos observan, su mirada se transforma en una de deseo, me siento a horcajadas encima suyo y lo beso con pasión, siento los gritos del resto de los hombres alrededor de la mesa, noto que alguien me toca el brazo, Zaida, cojo la jarra que me da, separo mis labios de los de Nathan, le sonrío, subo el brazo y sin que se lo espere, le tiro la jarra de agua a él. Se mantiene inmóvil y con los ojos cerrados hasta que le tiro la última gota de agua, me estoy riendo no sé si por lo que he hecho o por los nervios, esperando alguna reacción pero no llega ninguna. De repente, abre los ojos y en su mirada percibo diversión, lentamente eleva la comisura derecha de su boca, y en un instante estoy sobre su hombro.
ESTÁS LEYENDO
Inconsciente.
RomanceMe encuentro tumbada en mi cama mirando a través de la ventana con la sensación de que mi mundo está cayendo a pedazos, ahogándome en él como la lluvia está consiguiendo hacer con las calles y las avenidas de la ciudad. Los últimos años han sido tra...
