¡Han Jisung, un chico de 16 años, estaba acostumbrado a una vida de lujos. Sin embargo, todo cambió cuando sus padres fallecieron en un tragico accidente. De repente, se encontró en una situación desesperada y no tuvo más opción que buscar trabajo e...
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Cada mañana, su vida parecía perfecta. El pelinegro se levantaba a las 6:00 am, Sin embargo, a medida que el sol se alzaba en el horizonte, una sombra de duda se deslizaba furtivamente en su mente. ¿Era realmente perfecta o solo lo decía para convencerse a sí mismo?.
— ¿Dónde está mi móvil? — se preguntó, levantándose de la cama y sacudiendo la sábana en busca de su dispositivo. Después de una breve búsqueda, lo encontró debajo de la almohada y se dirigió hacia el baño marcando el número de su amigo con determinación. — Hola sunshine, ¿ya estás listo para disfrutar de un día tan hermoso como este? — preguntó con entusiasmo, contagiando su energía a través del teléfono.
Al otro lado de la línea, su amigo el pecoso no pudo contener la risa ante su entusiasmo. — Hola bebé, claro que estoy listo para aprovechar al máximo este día.
— ¿que dices si hoy salimos a comprar helado después de clases? — pregunto cepillandose los dientes.
— buena idea, entonces te espero en la entrada del cole, me tengo que apurar ¡¡CHAU!! — dijo con toda prisa. Y colgó.
— chau...
se despojó de toda su ropa y entro de una vez por todas a la regadera.
Después de unos minutos, un jisung salió a toda prisa del baño colocadose su uniforme para después echarse una crema hidratante a su delicada piel, saco un labial de brillo y se lo coloco a sus perfectos labios, se vio en el espejo muy satisfecho con su aspecto.
Si de algo sabía jisung, era que no necesitaba de mucho maquillaje para verse hermoso, su belleza natural era la envidia de muchos.
Salio a toda prisa de su habitación, bajando de las gradas casi corriendo y fue allí que escucho unos murmullos a lo lejos, se acerco lentamente mientras la platica de sus padres se hacía cada vez más clara, sabía que era de mala educación oír a escondidas, pero su curiosidad fue más grande, así que decidió acercarse más, y fue allí que todo acabó.
— realmente no entiendo como pasó, lo teníamos bien calculado, no entiendo como nos pudieron ver la cara de idiotas. — dijo la mujer con lágrimas en los ojos.
— ¿como le diremos esto a los chicos? como le diremos que no podemos darle la comodidad a que están acostumbrados, ¿y los estudios de jisung? ¿La casa? ¿Los autos? ¿La empresa? Todo, perdimos todo ¿como haremos cariño? ¿Como?. — dijo el señor Han con un dolor en su pecho.
le dolía que por su mala inversión ya no iba a poder darle una vida de lujos a su familia y peor aún, no poder seguir pagando los estudios de su hijo, que por estar estudiando en el colegio más caro de Corea, donde solo hijos de Ceo, famosos y millonarios hasta incluso el hijo del presidente, ya no podía seguir pagando esa cantidad y por esa razón no se perdonaría.
— El lo entenderá cariño, ahora más que todo tenemos que estar juntos en esto. — dijo la mujer acercandose a abrazar a su esposo. — tenemos que decirle antes que se valla al colegio.
— ¿decirme que mamá?. — pregunto el pelinegro entrando a la cocina con una mueca de confusión en su rostro, había escuchado perfectamente que su padre dijo que perdieron todo, pero quería escucharlo de nuevo, de alguna manera presentía que no era para nada bueno.
— hijo. — volteo a ver a jisung con total tristeza, allí parado sin siquiera saber lo que estaba por venir y como cambiaría su vida en adelante y la de ellos. — que bueno qué despertaste, ¿como amaneciste? ¿Estas con ánimo? — preguntó la mujer evadiendo la pregunta de su hijo.
— mamá no tienes porque evadir mi pregunta, escuché bien lo que papá dijo, que perdimos todo, ¿es cierto eso?. — preguntó jisung con la voz suave. — sea lo qué tengan que decirme ,estaré bien, lo prometo. — dijo notando como una lagrima salía de los ojos de su mamá.
— cariño ven, acércate. — dijo la señora Han, acercandose a su hijo también. — eres nuestro hijo mayor y se que entenderás mejor las cosas — dijo agarrando las manos de jisung. — hijo nosotros, nosotros... — la mujer empezó a llorar de nuevo y sentía que no podía hablar por el nudo en su garganta.
— hijo. — hablo el señor Han, acercándose a jisung. — nosotros hace algunos meses nos asociamos con un grupo llamado Santa Maria, cegados por el poder y la ambición tu madre y yo, invertimos todo y firmamos algunos papeles sin darnos cuenta. — la señora Han se acercó a su esposo y lo abrazo mientras seguía llorado en silencio. — nosotros perdimos todo hijo, el grupo resultó ser unos estafadores y hulleron.
— como pudo pasar, ¿ya hablaron con la policía? Algo se podrá hacer para atraparlos y recuperar algo. — dijo jisung algo preocupado.
— lo hicimos hijo, pero la policía dijo que lo llevan haciendo desde hace 10 años y no logran capturarlos, no dejan ninguna evidencia o algo que logre involucrarlos, lo lamentable es que fuimos unas de sus víctimas. — dijo bajando la cabeza. — perdimos la casa, la empresa, los hoteles, y hay algo que realmente me duele decir. — levantó la cabeza con lágrimas en los ojos.— ya no podemos seguir pagando tus estudios, vendimos los autos, despedimos a todo el personal, y cancelamos los pagos del colegio, con lo que tenemos apenas y nos alcanzara para comer. — el señor Han se separo de su esposa y se acercó a su hijo para abrazarlo, por un momento pensó que lo rechazaría, lo abrazo fuerte mientras lloraba y le dijo entré lágrimas un. —lo siento hijo.
Jisung no dijo nada, solo correspondió el abrazó que su padre le daba, mientas sentía unas manos suaves en su espalda, y una voz triste que le decía que lo lamentaba también, estuvieron así por unos minutos, hasta que jisung solto unas lágrimas, se separo de sus padres y agarró la mano de ambos.
— Las cosas no resultaron bien y cometieron errores, se que ahora todo cambiará, no me importa lo material o lujos o estudiar en el colegio más caro, no les mentiré que me duele no terminar mi carrera, pero está bien, estamos juntos y eso es lo que importa, ahora en adelante los quiero ver más fuertes, levantaremos la empresa nuevamente juntos, ¿que dicen?. — dijo jisung sonriendo y subiendo de inmediato el animo de sus padres.
— cariño, eres el hijo más bueno del mundo — dijo la señora Han lanzándose abrazar a su hijo.
— hijo, te prometo que así será, juntos levantaremos la empresa HANS'COMPANY, y trabaje más duro para que sigas estudiando, te amo mi niño.
Y así pasaron la mañana, abrazándose juntos los tres, mientras una niña de 4 años dormía plácidamente sin saber lo que estaba pasando a su alrededor.
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