Cap 30

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(Narra Alan)

Cuando termine de comer, la deliciosa cena que Ann me preparo, nos acostamos de nuevo, eran las 3 de la mañana y no quería que mi amada niña se  enfermará.

Nos acurrucamos juntos, verla en mis brazos me devolvía la fuerza y me dormí casi de golpe.

No sabía si era por lla herida o por el cansancio que tenía, dormí toda la noche y parte de la mañana.

Cuando abrí los ojos, Ann no estaba y el sonido de la licuadora inundaba la parte baja de la casa, me vesti y con pasos lentos salí de la habitación en busca de Ann

(Narra Ann)

Cuando desperté, observé a Alan, examiné detenidamente cada parte de su cara, cada lunar, cada peca, era tan perfecto y a pesar de la  horrible forma en que  llegué a su vida ,el pasar en manos de la trata de blancas, ser subastada y comprada por el,  ahora me sentía afortunada, me salvó y sin pensarlo me robó el corazón.

Me quedé viéndolo durante un rato y después me levanté, el se movió molesto por la separación y me causó gracia, tome mi bata y me dirigí a la cocina, debía prepara algo especial para el.

Busque entre lo que había comprado, tome los totopos ( a falta de tortillas) que había comprado, chiles, tomates y ajó, puse el sartén y puse a azar los ingredientes, mientras tanto, coloque otro sartén y prendí la cafetera, batí varios huevos y empecé a hacerlos en el sartén, cuando termine, seguí con lo otro y molí los ingredientes, puse los totopos en la sartén y después de un rato les agregen la salsa, mientras esperaba, serví dos tazas de café y acomode dos platos.

Diez minutos después Alan entro por la puerta, caminando despacio, se veía un poco mejor, se acercó me dió un beso y se sentó frente a mi en la barra, le dió un sorbo al café y me miro expectante mientras servía el desayuno.

Alan: wow, nunca antes había visto este platillo, que es pequeña.

Ann: Se llaman chilaquiles y son muy conocidos en México, de hecho son muy deliciosos.

Alan: Tú comidas siempre me sorprenden, cariño

Me sonroje de inmediato, me encanta cuando me nombraba con dulces palabras, lo observé mientras daba el primer bocado y ví como su mirada de alegría demostraba que le habían gustado.

Alan: wow, esto es tan delicioso es un poco picante pero está riquísimo.

Ann: me alegra mucho que te gustará, generalmente se hacen con tortillas, pero por la situación es obvio que no hay aquí.

Alan: oh, si Omar fue una vez  a México cuando era adolescente dice que provo muchas de esas cosas y que eran deliciosas, espero un día probarlas.

Su voz sonaba triste, me acerque y lo rodee por la espalda con mis brazos, bese su mejilla y le dije alegremente.

Ann: Cuando vallamos, te cocinare todo lo que quieras y probaras todo los platillos de mi hermoso país.

Alan: me encantaría, planearlo todo y cuando termine con un problema que tengo iremos (con Eduardo)

Asentí gustosa y lo llene de besos me alegraba mucho saber que Alan me comprará, sonaba horrible la palabra comprar, ahora entendía a lo que se refería cuando se molestó en el desayuno después de mi primera vez, tenía razón me salvó y gracias a eso logré conocerlo mejor y enamorarme perdidamente de él.

Terminamos de desayunar y lave los trastes, Alan me miro y con una sonrisa me dijo.

Alan: Cariño, te gustaría conocer el bosque?

Ann: podemos, no es peligroso?

Alan: cariño,  es una zona segura, mis hombres custodian bien, podremos pasar un rato a solas y descansar en la naturaleza.

Ann: claro me encantaría

Lo llene de besos y juntos subimos a la habitación, me vesti con un simple vestido de rayas, Alan tomo un pantalón de mezclilla y una camisa polo, mientras se cambiaba, revise su herida, se veía mucho mejor, los medicamentos estaban actuando milagrosamente.

Tome una manta del ropero y la puse en una de las bolsas de las que traían las cosas del súper, Alan tomo mi mano y salimos por la puerta trasera de la casa, me sentía tan feliz a su lado.

Nos adentramos al hermoso bosque, era tranquilo, solitario y el viento soplaba con tranquilidad, el sol nos calentaba en cada paso que dábamos, me sentía tan libre.

Después de un rato de caminar llegamos a un pabellón, era precioso, nunca pensé que algo así estuviera aquí, acaso Alan si lo sabía.

________

(Narra Alan)

Desayune  deliciosamente, mi pequeña sabía cocinar cosas magníficas y me sentí tan feliz desde  hacía tanto tiempo, ya no me sentía sólo.

Y entonces recordé el pabellón de la propiedad, estaba dentro del bosque, era hermoso, alejado y tranquilo. Estaba seguro que a Ann le gustaría.

Alan: Cariño, te gustaría conocer el bosque?

Ann: podemos, no es peligroso?

Alan: cariño,  es una zona segura, mis hombres custodian bien, podremos pasar un rato a solas y descansar en la naturaleza.

Ann: claro me encantaría

Nos vestimos y salimos en esa dirección, el bosque era tranquilo y me sentí feliz, era como si todo desapareciera y solo quedáramos nosotros, llegamos al pabellón y la mirada de Ann se iluminó, soltó mi mano y corrio hasta el, la observé y saco la manta que traía con ella la acomo en el centro del pabellón y se sentó en ella, me miro y con su mano me indico que me acostara junto a ella.

Obedecí gustoso, ella se acurrucó a mi lado y me dijo con nerviosismo.

Ann: Cariño, realmente estamos solos?

Alan: porque lo preguntas (dije con picardía)

Ann: curiosidad.

Alan: si, mis hombres custodian los límites y les pedí espacio, así que estoy 100% seguro de que estamos solos.

Ann: bueno.

Después me sorprendió, se paró a mi lado y desde mi postura recostado, pude ver cómo se quitaba las bragas, se hincaba a mi lado y desabrochaba el pantalón, lo bajo hasta mi rodilla, yo solo la mire expectante, acaso mi pequeña se estaba volviendo una pervertida o esta tan deseosa de mi como yo de ella.

La observé, termine de quitarme el pantalón y la tumbe con cuidado sobre la manta, si eso era lo que quería, lo tendría, quite mi camisa y mi boxer y de una estocada la penetre, era tan deliciosa, cada vez más exitante que la anterior, empecé a un vaivén delicioso, fuerte y duró, la embestia con rudeza y nuestro gemidos inundaron el bosque, no podía cansarme de ella, cada movimiento nos llevaba más y más al climax, fue un buen rato el que nos entregamos a la pasión, al amor y a la lujuria, no me cansaría nunca de ella.

Nos invadió una electricidad fantásticas y nos corrimos, fue un orgasmos perfecto, me di cuenta que estaba a merced de la pequeña a mi lado, ella se adueño completamente de mi.

Alan: Te amo más que a mí vida, amame por siempre, seré tu esclavo y todo lo que quieras te daré

Ann: Yo te amo demasiado, más de lo que nunca pensé amar a nadie y no necesito nada si te tengo a tí

Me cubrí con mi playera y la a traje a mi.

Alan: Estás lista para el segundo round?

Ella asintió gustosa y la bese en los labios, este día disfrutaría en sus brazos, porque mañana empezaría a planear mi venganza, está vez no habría piedad.

"Nuestro jefe disfruta de su amada, se está recuperando demasiado bien diría yo(guiño, guiñó), esto será amor verdadero y lo más importante, que tiene en mente para destruir al Oso negro"

Vendida a la Mafia Rusa Donde viven las historias. Descúbrelo ahora