"¿Qué he hecho?"
Era la pregunta que atormentaba a Jacaerys, se había tocado pensando en su tío ¿Cómo había podido hacer tal cosa? Era inconcebible, Aegon, el usurpador, el mismo Aegon que los habría asesinado sin dudarlo de haber perdido la guerra. Ése era el Aegon que Jace se había imaginado de rodillas ante él en el Trono de Hierro, observándolo con ojos lascivos mientras se tragaba su miembro.
Jacaerys apenas podía con la vergüenza, durante los días siguientes, había evitado a su tío tanto como le fue posible, en las cenas, en el patio de entrenamiento, en las reuniones del consejo, pero había una actividad de la que Jace no podía escaparse, y era la ceremonia de coronación.
Se había acordado que durante la coronación de Rhaenyra, Aegon se quitaría la corona del conquistador y la pondría sobre la cabeza de Jacaerys, un mensaje claro de que el usurpador reconocía a su hermana como la verdadera reina de los 7 reinos, y de que Jacaerys Velaryon era el único y legítimo heredero del Trono de Hierro.
—...le entrego mi vida y mi lealtad a usted, mi príncipe. —era la parte final del discurso de Aegon, el cual se puso de rodillas al terminar tal y como estaba acordado. Pero Jacaerys no podía evitar pensar en el sueño que había tenido, sentía una enorme vergüenza, ni siquiera era capaz de mirar a su tío a la cara.—Jace ¿Podemos hablar?— le pregunta Aegon cuando el ensayo termina.
—No es un buen momento...— iba a seguir, pero es detenido por el Targaryen.
—Solo quería disculparme, lo siento, ok, realmente lo siento Jace, no era mi intención burlarme de ti de esa manera. Solo estaba bromeando, pero es que es tan fácil molestarte que a veces no puedo evitarlo. —Aegon tenía una sonrisa relajada, como si lo que había pasado no fuera más que una pelea infantil entre niños.
—No fue gracioso tío.
—Ya lo sé, por eso te estoy pidiendo perdón. Jace, pronto nuestros hermanos se irán, y yo planeo partir con ellos, no quiero irme estando enemistado con las pocas personas que realmente me importan en esta horrible ciudad, y tú eres una de ella.
—Tienes una manera muy peculiar de demostrarlo.
—¿Me perdonas? — Aegon acaricia el rostro de su sobrino mientras hacia un gesto muy familiar para el Velaryon.
—¿En serio? — era el mismo gesto que hacían cuando eran niños, luego de que se metieran en algún lio por culpa de su tío, este les ponía esa cara de cachorrito para pedirles que los perdonara.
—Tenía que intentarlo. — Aegon no pudo evitar sonreír. —Entonces ¿Estamos bien?
—Si, te perdono, pero debes prometer que jamás harás algo como eso nuevamente.
—¿Insultarte? No estoy muy seguro de que pueda cumplir esa promesa.
—Sabes a lo que me refiero. —el Velaryon comenzó a ponerse rojo, para el deleite del Targaryen.
—¡Ahh! ¿Te refieres a lamer tu cara? Te prometo que no lo volveré a hacer. Dicho esto ¿Hay algo más que quieras prohibirme lamerte?
—¡¡¡Aegon!!!— grita encolerizado, pero antes de que pueda decir algo más su tío lo abraza.
—Debes aprender a no tomarte las cosas tan en serio. Mi pequeño sobrinito virgen. — el Targaryen besa su mejilla. —Si continúas así pronto te quedarás calvo por el estrés.
Jacaerys no entendía a su tío ¿Por qué no podía tomarse las cosas en serio? Era frustrante, pero al menos habían aclarado el malentendido. Si bien aquel sueño incómodo se repitió varias noches más, la presión de los preparativos para la coronación finalmente lo hizo desaparecer, además, Jacaerys finalmente tenía un buen motivo para sonreír. Cregan Stark había llegado por fin a la capital.
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Amores y Dragones
FanfictionLucerys Velaryon y Aemond Targaryen han nacido para odiarse, desde la primera vez que se vieron tuvieron claro que su destino era luchar hasta que uno de los dos dejara este mundo, entonces ¿Qué ocurre? ¿Podrá este inocente amor evitar la Danza de D...
