Tiempos álgidos

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El tiempo fue pasando y tal como había previsto Jimin, el príncipe pelinegro se fue ganando la confianza de la reina en algunas de las visitas que hacía al palacio por las noches, que era cuando sabía no había personas en su interior o al menos muy pocas a las que podía evitar. Ella, se había dado cuenta que Jungkook quería a su hijo, un cariño especial que no acababa de comprender, aunque mientras estaban en su presencia, no se besaban pues el mayor había explicado al más joven, que esto era un acto que debían conservar para ellos solos. 

Lalisa continuaba siendo prometida del príncipe y se daba cuenta que a pesar de la ausencia de Jimin en el castillo, el tiempo que pasaba el príncipe con ella, no era mayor; Muy por el contrario, Jungkook ahora le hacía ver con sus actitudes y el poco tiempo que convivían cuanto la despreciaba. 

-Te digo Rosé, ya tiene dos meses que Jimin no visita el castillo, desde que el muy idiota se atrevió a empujarme, pero contrario a lo que pensé, su majestad el príncipe sigue sin hacerme mayor caso y no me ha vuelto a besar- explicó a su amiga. 

-Recuerda que tú fuiste quien lo obligó a besarte Lisa. Eso tampoco estuvo muy bien aunque comprendo que fue un acto desesperado por el poco interés que él muestra hacia ti- Hizo una pausa para beber su té y pensar como plantear una idea que había cruzado por su mente -Lisa... no te has puesto a pensar que... tú sabes... El príncipe y Jimin...- 

-Aaaaahhh. Calla Rosé, sí lo he pensado, pero me da repulsión y terror que ese sea el caso. De todos modos, como ya te dije, el príncipe ya no ve a aquel chico- 

-¿Y supiste el por qué tenía todos esos diamantes? ¿Dónde vive? Quizá pudieras averiguarlo y yo... bueno, podría ver si en verdad tiene gustos diferentes- sugirió ella pues el rubio la había dejado maravillada desde aquella fiesta por su belleza y por todas los preciosos destellos que portaba y esto último, no solo a ella, sino a muchos de los que lo presenciaron.

Una noche, Jungkook y Jimin habían estado hablando en el patio, cerca de la fuente mientras degustaban unos bocadillos hechos por su cocinero real -No quiero ser descortés, pero en verdad comprendo el por qué toda la comida que te servía la señora Park era de tu agrado y comías con tanto gusto- 

Jimin asintió -Así es. Me acostumbré a la comida de tu reino, ahora la del mío me es sumamente insípida. Extraño a la señora Park- dijo y echó a reír cuando el otro sugirió que lo que extrañaba era su comida -Sí, también, pero más a ella. Era muy buena, me gustaría poder volver a verla... Me gustaría volver a tu reino- 

-Mi adorado Jimin, buscaré la forma de que lo puedas hacer, ya verás. Mientras, he de regresar que ya es algo tarde- el otro asintió y se despidieron con un ferviente beso. 

Salió de las bodegas y cruzó los jardines hasta llegar al castillo donde un guardia lo esperaba algo alarmado -Su majestad, al fin llega. Lo hemos estado buscando desde hace unas horas. Su señor padre, el rey lo desea ver- Él hizo caso omiso y se adelantó, no tenía deseos de escuchar alguna reprimenda, pero el guardia volvió a hablar -Su majestad está en cama, el médico está con él y es por eso que pidieron su presencia- 

Ambos fueron a la alcoba real y el guardia lo anunció tras tocar la puerta de los aposentos. Efectivamente, el rey estaba en la cama y el joven se acercó a él -Deseabas verme padre...- 

-Hijo ¿Dónde estabas? ¿Por qué tardaste tanto en regresar al palacio?- un quejido salió de su boca y frunció el entrecejo por el dolor causado. 

Se dirigió al médico -¿Qué le sucede a mi padre?- No sabía si él estaría coludido en el engaño del que él suponía que estaba siendo víctima. 

El médico aclaró un poco su garganta antes de contestar -El rey tiene un mal que aqueja su corazón desde hace algún tiempo, pero este se ha ido agravando durante estos últimos tres meses... No sabemos cuánto tiempo le quede. Espero sean años, pero depende de cómo vaya evolucionando, esto puede terminar en menos de un año- 

Algo en su interior se removió, prefería pensar que su padre estaba haciendo esto para alejarlo de Jimin y no que en verdad estaba enfermo y sus días estaban contados -Por favor déjenos solos- solicitó al médico y éste reverenció para salir de inmediato. 

Jungkook se hincó al lado de la cama y tomó a su padre por el antebrazo recargándose en éste haciendo una pequeña reverencia -Lamento tanto esta situación. De verdad espero sepa perdonarme y comprenderme por haber dudado de sus palabras- 

El rey asintió y con la otra mano le tocó la cabeza amablemente -Te perdono hijo, pero también espero tú sepas comprender la posición en la que estoy y en la que estás debido a esto. Es necesario que veas que no hay mayor solución para conservar el reino y el linaje mas que tu unión con Lady Lalisa. Quizá no sea de tu completo agrado, pero si te esfuerzas, verás que es una mujer de espíritu inquebrantable y dispuesta a apoyarte. Tenla de tu lado, porque así como la mujer enamorada puede ser la más dulce; si se siente traicionada puede ser tu peor enemigo-

-Padre... no deseo casarme con Lady Lalisa, deja que suba al trono sin necesidad de estar con ella por favor- 

-No Jungkook, esa es nuestra ley. Así ha sido por siglos. Te casarás y darás hijos al reino quienes después tendrán que hacer lo mismo y así sucesivamente- explicó su majestad de forma serena. 

Se puso en pie con determinación -La ley dice que he de casarme y tener hijos, pero no especifica que ha de ser con una mujer- respiró profundo -Deja que me case con Jimin. Él es la persona a quien yo amo y además a pesar de ser hombre, puede concebir- 

El rey comenzó a respirar intensamente, sus ojos mirándolo con horror hicieron que él mismo se alarmara -Padre...- 

Iba a ir a pedir ayuda al médico pero el rey le tomó de la mano y lo atrajo hacia él con fuerza pesar del dolor que sentía en su pecho -¡Jamás pensé que pudieras pensar en algo tan nefasto y repulsivo! ¡No hagas que me sienta arrepentido de ser tu padre!- le gritó y en un momento colapsó. 

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¿Y cómo está mi gente? Muchas gracias por su apoyo, valen mil jajaja. 



Amor transgresor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora