☾ | Capítulo 13

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Maratón 🌚

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Maratón 🌚

Pov. Sébastien

—¿Has visto a Eveline?

Adhela sacude la cabeza en negación, pensé que la iba a encontrar aquí con ella, la perdí de vista hace media hora, estaba riéndose con Liliana, las dos están más que borrachas, hasta parecían amigas, suelto un largo suspiro y frunzo el ceño, Adhela está sentada en el columpio, en el jardín, sola, algo anda mal, muevo mis pies tratando de alejar la incomodidad de mí, carraspeo para llamar su atención, aunque parece ida.

—¿Pasa algo?

—No.

—¿Segura? Puede que no te caiga bien, pero sigo siendo tu hermano, me puedes contar lo que sea.

—¿Para que hagas lo mismo que hiciste la última vez? —lo que veo en sus ojos no me gusta, me hace sentir una mala persona —. No, gracias.

¿Qué mierda hice la última vez?

No recuerdo nada.

Trato de pensar y sacar la información de mi cerebro, pero no hay nada, solo sé que un día empezamos a llevarnos mal y todo se fue al carajo, por mis celos absurdos y por su forma de ser, se rompió lo que sea que teníamos antes, me engañaba a mí mismo diciéndome que es culpa de la brecha estrecha que hay en nuestra edad, pero no es cierto, yo como su hermano mayor debí de protegerla, no alejarme porque tenía celos de la atención que le daban.

—No sé de qué me hablas.

—Es mejor así.

—No, ¿qué paso? ¿qué hice?

—Te alejaste, como todos.

—¿Qué?

—Sébastien, ¿sabes cuál es mi apodo en la escuela? La reina oscura, el demonio blanco, contradictorio, los apodos ¿no?, pero todo depende de mi estado de ánimo, hay una lucha de poder dentro de mí, tengo magia, sí, magia que podría matarlos a todos con tan solo chasquear mis dedos, pero también esa magia podría revivirlos, muchos dirían que es un poder impresionante, lo es, nunca lo negaría, pero es una carga tan pesada y más cuando te ven como un monstruo.

—Yo no te veo como un monstruo.

—Pero lo hiciste —suelta un largo suspiro cerrando sus ojos, a veces se me olvida lo joven que es, tan solo es una niña pasando por la adolescencia —. ¿Te acuerdas de la amiga que tenía siete? Casi hago que su alma salga de su cuerpo, mamá se asustó mucho, pero tu cara, esa nunca la olvidaré, me miraste como si vieras a un monstruo, quizás ahora no lo recuerdas, pero eso dolió, dolió pensar que me odiabas por eso, que nunca me ibas a querer por eso, pero está bien, supongo que me lo merezco.

—No fue por eso, solo estaba actuando de manera rebelde, papá te estaba prestando más atención que a mí, ahora entiendo porque, solo quería que él me enseñará a manejar el auto y descargue mi rabia en ti, ni siquiera recordaba eso, solo tenía catorce y tú siete años, nunca te culparía por algo que sé que no querías hacer, maldición, lo siento tanto Adhela, siento haber sido un mal hermano y no estar ahí cuando tú lo necesitabas.

Dulce Luna ✓ | 2ºHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora