Mikaela vive tranquila en la hermosa new York, a sus 26 años ha hecho muchas locuras, espera ansiosa su salto a la fama junto a su orquesta de música, la cual no ha tenido mucho éxito, eso la lleva a trabajar de mesera medio turno, pero...¿que pasa...
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Luego de tocar un par de canciones para ellos, dejo mi nuevo violín en su estuche, no puedo dejar de sonreír, sencillamente es maravilloso
El tiempo continuo, comemos todo lo que hay, todo el mundo amo la comida de mi mamá, pude notar el alivio en su cara, yo también me siento aliviada, pues estuve cocinando con ella para hacerlo perfecto
—increíble el regalo, cuñada, ¿Cierto? —pregunto Max acercándose a nosotros
Estaba con Robert sentada viendo a Andrea jugar con Meteorito, él se sienta al otro lado de Robert, mi hermana viene con él y se sienta a su lado
—sí, es muy hermoso—respondí con una sonrisa
—qué bueno, este hombre me estaba sacando canas de tanto preguntarme si era buena idea—dijo con tono exagerado
—estoy segura de que sí, pero me gustó muchísimo.
No me sorprende que todos supieran del regalo antes que yo, supongo que Robert pidió muchos consejos
—por cierto, cuñado—hable nuevamente, él me miró con una ceja enarcada—¿Y para cuando la muñeca tendrá muñequitas?
Alex me lanza una mirada molesta, pero yo no le doy importancia alguna, por el contrario, Max solo se encoge de hombros
—no lo sé, espero que pronto—dijo Max tomando la mano de mi hermana
—quiza, pero eso ya lo hablaremos después—dijo Alex con naturalidad
—podriamos llamarlo Alex si es niño, ya que es unisex, si es niña.... Maximiliana—dijo con una sonrisa entusiasta
—¿Maximiliana?, Eso se escucha horrible—dijo Robert con el ceño fruncido
—¿Que nombre propones entonces? —le pregunto Alex cruzandose de brazos
—creo que para una niña...el nombre de Ericka suena bastante bien—dijo Robert haciendo que mi hermana se soltara de brazos
—sí es bastante lindo realmente—admitió en voz baja
—¿Qué nombre le pondrías a un hijo, Mikaela? —pregunta Max, haciendo que los otros dos me vean atentos
—pues me gusta el nombre de Austin si es niño, para niña...no lo sé, creo que Jude me gusta.
Veo el rostro de Robert, parece pensarlo unos segundos, hasta que finalmente asiente y toma mi mano
—son buenos nombres, no están nada mal.
—lo sé, soy la mejor para los nombres—digo con orgullo alzando la mirada
—lo dudo—dijo Alex y enseguida la amenace con la mirada—recuerdo a parásito, era un gato blanco, pero estaba tan flaco cuando lo encontramos, que se le ocurrió ponerle parásito.
Max estalla en carcajadas, me giro a ver a Robert, él está conteniendo las ganas de reírse, aprieta los labios con fuerza
—luego tenemos a castor—siguio hablando mi hermana—un pez rojo que duró un mes, no entendí porque le puso castor.