Mikaela vive tranquila en la hermosa new York, a sus 26 años ha hecho muchas locuras, espera ansiosa su salto a la fama junto a su orquesta de música, la cual no ha tenido mucho éxito, eso la lleva a trabajar de mesera medio turno, pero...¿que pasa...
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Llegamos a la playa en algunos minutos, sentía el sol acariciar mi piel, escuchar el mar era muy relajante, sin dudas adoraba la playa
Tenía puestos mis lentes oscuros, Robert y Andrea también tenían los suyos puestos, mientras que Alex y Max llevaban unas gorras puestas
Llegamos a unas tumbonas cerca del mar, tenían una sombrilla grande que las mantenía bajo una sombra, allí dejamos las cosas
—ven, Andrea, te pondré el protector solar—dije tomando su mano y subiéndola a la tumbona
Ya tenía su traje de baño abajo, así que le saque la ropa y comencé a ponerle el protector solar, no quería que se quemara, así que le puse lo suficiente, en las mejillas, la frente, los hombros, la espalda y brazos, también las piernas y pies, para cuando termine su cuerpo estaba completamente pálido, más que de costumbre
—cuidado y no le estás colocando suficiente protector solar—dijo Max al ver cómo quedó Andrea, eso me hizo dudar de su había puesto suficiente
—¿Debería ponerle más?, Sí creo que si debería...
—está bien así, Mikaela—aseguro Robert sentándose en la tumbona
—¿Seguro?
—sí, no tienes que ponerle todo el protector solar—dijo con diversión al ver a su hija
—de acuerdo, entonces ya está completamente lista.
—¿Ya podemos ir a nadar? —pregunto Andrea entusiasmada
—deja que mamá se acomode—dijo Robert sentando a Andrea en sus piernas
Robert se había quitado la camisa y solo llevaba unos shorts playeros, le entregué el protector solar, él enarco una ceja confundido
—póntelo, es importante o te quemaras—dije lo más autoritaria posible
—no me quemaré, Mikaela.
—no me digas, ¿Eres inmune al sol y quemarte?, No lo creo así que póntelo—dije recibiendo una mirada de que no lo haría—si lo digo una vez más, haré que Max te lo ponga a la fuerza.
—eso suena divertido, me apunto a ello—accedio Max con una sonrisa divertida
—bien, me lo pondré para que sean felices—dijo finalmente empezando a esparcirlo por su piel
Yo me quite la ropa rápidamente y la dejé junto a la de Andrea y Robert, me quite las zapatillas y sentí la arena bajo mis pies, me encantaba la suavidad entre mis dedos
—ten, también debes ponerte el protector—dijo Robert extendiendolo para mí
—gracias, yo no me pondré con quejas para ponerme el protector solar—dije segura y comencé a ponerme el protector
No fue muy tardado estar totalmente protegida contra el sol, Andrea se soltó el cabello y lo dejo caer por su espalda