Mikaela vive tranquila en la hermosa new York, a sus 26 años ha hecho muchas locuras, espera ansiosa su salto a la fama junto a su orquesta de música, la cual no ha tenido mucho éxito, eso la lleva a trabajar de mesera medio turno, pero...¿que pasa...
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La fiesta fue divertida lo admito, aunque no permanecimos mucho tiempo allí, pues debíamos llevar a Edwin temprano a casa, además que nosotros estábamos agotados, creo que jamás me acostumbrare a levantarme temprano, así que esa noche regresamos temprano a casa
mi hermana me conto todo lo que paso con Max y el embarazo, al igual que ella se preocupó, aunque luego no podía dejar de reírse de los nervios, él tenía la misma de edad de Robert, así que sabía que era el mejor momento para tener hijos, además que le hacía feliz que fuera con mi hermana, me alegra que sea así, que juntos puedan formar una hermosa familia
pero los dias continuaron, en casa le hable a Robert sobre los productores que hablaron conmigo, dijo que investigaria si de verdad eran productores y cual era esa serie, una vez supo que todo era cierto, me reuni con la orquesta
les hable de la propuesta y estaban que brincaban en un pie, al parecer les gusto mucho la oferta, como había dicho, de aquí solo subiríamos como la espuma, en unos días seria la reunión oficial con el productor de la serie
por ahora algo mucho más importante estaba a la vuelta de la esquina, el cumpleaños de Andrea era el viernes y lo culebrearíamos ese mismo día, justo ahora estaba con Robert, Andrea, Anabelle, Larisa y Alex comprando cosas para su cumpleaños, fue una sorpresa que mi hermana se apuntara al plan, pero me agradaba
estábamos en una tienda de piñatas, Andrea dijo que quería una muy grande, así que estábamos viendo las más grandes que había, además que fueran de princesas, pues esa es la temática de su fiesta
—¿cuál te gusta entonces, Andrea? —pregunto Anabelle acercándose a ella, que parecía ser la decisión más importante en su vida
—pues me gustan todas, pero... creo que esa—dijo señalando una de las piñatas del fondo
Robert se acerca a ver de cual hablaba, yo me afinco del carrito de compras esperando, veo el montón de cosas para la fiesta que hemos metido dentro, cuando finalmente saca la piñata la detallo rápidamente, es la princesa de la bella durmiente, supongo que era lógico, además que es más grande que Andrea
—sí, esa me gusta mucho, papá—dijo Andrea con una sonrisa satisfecha
cómo no cabe en el carrito él debe llevarla en manos, camina a mi lado mientras yo empujo el carrito, Andrea mete un par de cosas más en el carrito, hasta que suelta un chillido emocionada, corre a un estante a un costado, se tratan de coronas de plástico, algunas tienen plumas abajo haciéndolas más llamativas
—adelante, una princesa necesita una corona—dije observando como ella estaba indecisa de tomar una o no
las mira unos segundos y rápidamente se decide por una, fue mucho más fácil que elegir la piñata, la pone en el carrito y luego unas cosas más, vamos a pagar hasta que quedemos sin un centavo, hemos llevado mi auto que tiene un poco más de espacio en la parte de atrás para la piñata