Capítulo 3: ¿Te gustan las bromas?

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Angelina

Zack no se puso tan alegre como creía que lo haría por saber sobre su viejo mejor amigo, y lo entendía. Dudaba que a mí me divirtiera verlo rondar cerca de su ex más significativo en el pasado.

—Angie, ¿el nuevo jefe es atractivo?—Me preguntó Ema en el descanso.

—No.

—Aw, ¡es una pena! Venir a este lugar es un martirio porque no hay muchos chicos lindos.

—Nadie le hace competencia a Zack.

—La verdad es que el amor puede ser muy ciego. Él no es la gran cosa. ¿Acaso lo hace muy bien para tenerte tan enganchada? ¿Nunca has fingido un orgasmo con él?

Me reí con cierta complicidad al escucharla, pero cambié de tema.

—Te has venido muy bonita hoy.

—Gracias, Ema, vos también.—La miré con ternura.—Me encanta tu maquillaje.

—Y a mí el tuyo.

Hoy iba a haber una pequeña celebración para darle la bienvenida a Samuel. Se haría en la misma oficina y estaría bastante buena. Como era la chica de los recados, había tenido que comprar algunas cosas para hoy. Zack y yo solíamos turnearnos cada vez que había una situación así.

Cuando finalizó el descanso, preparamos la oficina para dicho evento. Pusimos algunos globos y un cartel de bienvenida. Cuando llegó el nuevo jefe, le dimos una cálida bienvenida.

—¡Me dijiste que no era atractivo, Angie! Ese chico es un diez.—Se quejó en un tono bajito Ema.

—No lo veo atractivo.

—Entiendo que te guste Zack, pero tenés que ser más objetiva.

—Estoy siendo objetiva.

Ema miró a mis espaldas con una sonrisa divertida. Cuando me di media vuelta, ví cómo mi novio nos miraba con recelo por nuestra conversación.

—¿Qué opinas, Zack? ¿O no que es lindo?—Le preguntó mi mejor amiga, mirándolo fijo.

—No lo es para nada.—Frunció el ceño.

Se pusieron a debatir si Samuel era atractivo o no. Objetivamente sí lo era, pero no lo diría por obvias razones. No tenía sentido crearle alguna inseguridad a mi novio.

Por suerte ya habíamos cambiado el tema cuando el castaño se nos acercó. Nos saludó a los tres y después su atención se posó sobre Zack.

—Me alegra verte de nuevo.

—Igualmente. No tenía ni idea de que habías vuelto.

—Volví hace tres días.

—Oh, ¿se conocen?—Preguntó curiosamente mi amiga.

—Los tres fuimos a la misma secundaria.

Ema me miró algo extrañada, ya que había omitido ese dato. Mientras tanto, Zack pasó su brazo por mis hombros, acercándome un poco hacia él.

—Si. Éramos cercanos pero perdimos el contacto.—Comentó, mientras yo lo miraba de reojo aguantando una sonrisa. Estaba celoso.

—Oh, ¡no tenía idea!—Mi mejor amiga me tomó del antebrazo, atrayéndome hacia ella y alejándome de mi chico, quien no tardó en mirarla mal.

De nuevo se estaban peleando por mí.

—Que extraño que mi novia no te lo haya dicho.—Hizo enfasis al decir que soy su novia, mientras volvía a acercarme hacia él.

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