Capitulo XXXIII - La Ópera -

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Mi mayor certeza eres tú, mi amiga, mi confidente y mi amor del alma, la Lena de mi Kara, hoy te celebro mi musa, feliz cumpleaños LSofiaLD
Te amo.

Lena:

L: Madre, ¿Por qué las personas mueren?

L: Porque no podemos vivir por siempre, ¿Qué sucede cuando jugamos mucho al ajedrez?

L: Se cansa mi cabeza, de tanto pensar.

L: Pues, las células del cuerpo también se cansan y se desgastan con el tiempo, hasta ya no poder más y entonces se apagan, dejan de funcionar.

L: Entonces ya no podremos jugar más al ajedrez.

L: ¿Por qué? Cariño.

L: No quiero que te mueras nunca madre, tengo miedo de que un día ya no estés.

Y así mi subconsciente me recuerda que tengo heridas de abandono que todavía no he superado.

K: Lena, hasta que abres los ojos ¿Qué soñabas? No logré despertarte.

L: Con nuestra hija, ella era pequeña, tal vez de 4 años, me preguntaba que por qué las personas morían y cosas así...

K: Wow, eso no tiene nada que ver con el cuento que te conté para dormir anoche...

L: Pues, no recuerdo tu cuento...

K: Vamos a tomar una duda y ahí te lo recuerdo.

L: Mmmm, bueeeeno... También me gustan los cuentos por las mañanas...

Nos reímos en complicidad, Kara no perdió tiempo en llegar al baño, yo me estiré un poco y me puse de pie, me acerqué al espejo y mientras recogía mi cabello escuché la cama desplomarse con fuerza detrás de mí, mientras Kara gritaba desde el baño.

K: Amooor, qué fué eso?

L: El sonido de que hay que comprar una nueva cama...

Kara soltó una carcajada, terminé de recoger mi cabello y me fuí al baño con ella, había preparado la tina con agua tibia y por encima del agua había una capa de espuma de color lila, me detuve en el marco de la puerta para observar en detalle.

K: ¿Entras sola? O voy por ti

Me quité la ropa muy despacio, manteniendo la mirada fija en Kara, apenas podía ver el contorno de sus brazos marcados fuera del agua, me acerqué al borde de la tina y observé cómo me miraba.

L: ¿Qué miras? Danvers

K: Tu hermosa silueta, señorita Luthor

Eso me hizo sonreír y ruborizar un poco, fuí entrando despacio al agua y la luz de la mañana se esparcia por todo el lugar, dando un efecto muy luminoso.

Kara no dejaba de mirarme, yo sumergi mi cuerpo dándole la espalda.

K: ¿Te vas a quedar ahí?

L: Si, solo es un baño Kara...

Pero si deseaba que me tomara y me pegara a su cuerpo...

K: Si estás tan lejos no te puedo enjabonar.

Sentí sus manos por debajo del agua sujetar mi cintura y atraerme hasta apoyar mi espalda en su pecho, sus piernas estaban abiertas y sus rodillas dobladas, así que yo apoyaba mis codos en ellas.

Depositó varios besos sobre uno de mis hombros, hasta acercar sus labios a mi oído y susurrarme:

K: Quiero jugar...

Mi Chica EspacialHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora