26

1.5K 221 451
                                        


✨️Ohm✨️

No le he dado un horario a Chimon para conversar, porque tenía mucho que hacer, pero siempre está metido en su departamento durante el día.

Es sábado, tiene que venir a cenar y yo estoy de paso por su cuadra, porque tengo que ir al supermercado.

No es una mala idea solo entrar.

No sé como vive sin un ascensor.

Toco la puerta, apoyándome en la pared, pero no escucho nada adentro.

Es temprano, debe estar dormido.

Toco, otra vez, y la puerta se abre, pero no hay nadie, pienso en fantasmas hasta que bajo la mirada, y hay una niña pequeña ahí.

¿Ahora anda secuestrando niños?

—Ho-Hola —le digo confundido y ella hace una reverencia.

—Hola.

—¿E-Está Chi-Chimon?

—Entró ahí —responde volteando a ver en dirección al baño— ¿Viene a verlo?

—Sí —digo sonriéndole y me agacho para estar a su altura— so-soy su a-amigo, ¿quién e-eres tú?

—Meena —dice caminando de vuelta al sillón y se sienta ahí, impulsándose, porque es muy pequeña.

—¿Pu-Puedo pa-pasar, Meena?

—Sí —responde agarrando el jugo que tiene en la mesa del centro.

Cierro la puerta, y escucho el agua de la ducha corriendo.

Se está bañando, entiendo.

¿Pero de dónde sacó a una niña?

Suspiro sentándome en el sillón frente a ella.

La veo mirar la cajita que tiene en las manos, y mira mis manos luego.

Se baja colocándola de nuevo en la mesa, y camina con cuidado a la cocina.

Sonrío porque se pone de puntitas para alcanzar la encimera y agarra otro jugo.

Regresa hasta mi lado y me lo da, ahora sonriendo.

—Gra-Gracias, Meena.

—¿Te gusta la naranja?

Decido ser sincero, porque ella es cómoda para mí.

—No e-es mi fa-favorita, pe-pero es rica.

Ahora parece sorprendida.

—Tampoco es mi favorita, pero me las compró el tío Chimon, y estoy muy agradecida por eso.

La miro sonriendo, porque es muy linda.

No lo sé, mi lobo parece sentirse bien, estoy hablando bastante.

Genuinamente quiero tener una conversación con ella.

—¿Cu-Cuál es tu fa-favorita?

—La de mango.

Ahora estoy sorprendido yo.

—E-Es mi fru-fruta fa-favorita también.

—A papá no le gusta tanto.

Oh, si tiene un papá, ahora estoy más tranquilo.

—¿Po-Por qué no?

—Porque no tiene buen gusto —susurra como si fuera un secreto y me río.

Ella se acerca más y estoy muy halagado.

Los cachorros no suelen tener esa confianza con los Alfas que no conocen.

Es porque el olor puede resultarles invasivo.

—Tú hueles a mi casa —dice sentándose a mi lado y me estiro para darle su jugo también, antes de abrir el mío.

—¿A tu ca-casa?

—Vivía con papá en un bosque con muchos eucaliptos.

Yo sonrío.

—¿Y te gu-gusta?

—Mucho —dice jugando con sus pies.

Tomo del jugo también, cuando la puerta se abre y veo a Nanon parado ahí, con unas bolsas en las manos.

Creo por un segundo que he dejado de funcionar.

—¿Te ayudo, papá? —le pregunta ella y yo la miro, como si me hubiera hecho reaccionar.

Siento que estoy fuera de mi cuerpo, mirándola, porque no entiendo.

Volteo al pasillo porque Chimon sale y me mira, mira a Meena luego y nota a Nanon también.

—Oh —dice volviéndose a meter.

Solo tú [Ohmnanon]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora