39

1.2K 185 285
                                        


✨️Nanon✨️

Sonrío, porque Meena se ve feliz mostrándole a Ohm todo lo que ha traido.

—Me gusta este conejito —le cuenta abrazando su peluche.

—E-Es mu-muy bo-bonito —dice acomodándole el cabello.

Se levanta cuando Chimon saca los bloques para armar.

Me tenso porque se acerca a mí.

—¿Po-Podemos hablar?

Ahora que ella está entretenida con algo más, es posible.

—Claro —respondo dando un paso atrás.

Camino por el pasillo al fondo, y abro la puerta de mi habitación.

Lo escucho respirar profundo, sin dirigirme la mirada.

—¿Te di-divertiste?

—No estuvo mal —respondo sinceramente— Meena se ha divertido mucho.

Me siento en un interrogatorio ahora.

—¿Vo-Volverás a ve-verlo?

—No sé si va a proponerme salir otra vez —digo restándole importancia.

—¿Te gu-gustaría que a-así fu-fuera?

—¿Por qué? —le pregunto yo acercándome.

—Na-Nanon, lo-los A-Alfas no te lle-llevan a-al ci-cine po-porque qui-quieren u-una a-amistad

Ladeo la cabeza mirándolo, porque no puedo creerlo.

—¿Te molesta a ti? —le pregunto colocando las manos en mi cintura.

—Cre-Creo que e-está co-coqueteando co-contigo.

—¿Y qué si lo hace?

—A-Anoche...

—Me acosté contigo —digo interrumpiendo sus palabras— ¿Y?

—¿Y? —repite agarrando mi rostro— ¿No te i-importa?

—¿Te importa a ti? —le pregunto mirando sus ojos— porque ya no soy la clase de Omega que va a  conformarse solo con sexo, yo lo quiero todo.

Baja la mirada y suspira, así que lo entiendo.

No ha hablado con él.

—Voy a hacer con mi vida lo que quiera.

—E-Espera, lo si-siento —susurra agarrándome del brazo.

—Suéltame.

—A-Antes de a-ayer yo te-tenía u-una vi-vida, y e-era una vi-vida de mi-mierda, pe-pero fue la ú-única vi-vida que tu-tuve por se-seis a-años y sé lo du-duro que su-suena, pe-pero no la pu-puedo de-desaparecer.

—Tienes derecho a mantenerla si quieres, pero no me obligues a entenderlo, porque no voy a poder mirarte nunca sin que se me rompa el corazón.

—Na-Nanon yo vo-voy a de-dejarlo, ¿e-está bi-bien?

—¿Y vas a verlo los fines de semana cuando vayas a ver a quedarte con tu hijo? —le pregunto llorando— mi lobo nunca va a entenderlo, Ohm.

Voy a irme, pero me sostiene más fuerte.

Me toman por sorpresa sus labios al besarme y yo le correspondo.

Su respiración agitada, tomándome fuerte por la cintura, me vuelve loco.

—¿Tú cre-crees que él e-existe pa-para mí a-ahora que te te-tengo a ti? —me pregunta llevándome a la cama— ¿No ve-ves que pu-puedes de-destruirme si qui-quieres po-porque yo de-dependo de ti?

Cierro los ojos porque besa mi cuello, desnudándome, y me estremezco cuando toca mis pezones, acomodándose entre mis piernas.

—Pu-Puedo da-darle la vu-vuelta al mu-mundo de ro-rodillas de-detrás de ti, pa-para su-suplicarte que me pe-perdones, y sí, e-estoy ce-celoso, po-porque e-eres mi O-Omega.

—No tengo una marca —susurro mirando sus labios.

Mi parte racional se apaga, cada vez que me toca.

Solo tú [Ohmnanon]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora