—¿Cómo es capaz de hacerle daño a su propia hija?
Esa pregunta me despertó. Intenté adaptar mi vista al lugar, encontrándome con Fuma y otro de ellos a mi lado, limpiando las heridas que me había ocasionado Serenya.
—Para ella no soy más que un arma. —pareció sorprenderles el hecho de verme despierta.
—¿Cómo te sientes? —cuestionó el que estaba al lado de Fuma.
—¿Qué harán? ¿Terminar de limpiarme para volverme a encadenar?
—No. Lo que queremos hacer es un trato. —fruncí mi ceño.
—Tú me salvas, y a cambio, nosotros no te entregamos a la Reina —Nicholas apareció atrás del que anteriormente había hablado.
—¿Y cómo se supone que te salve? ¿Sabes que para sanarte tengo que desear que vivas? Y te digo que ahora, no siento un especial afecto por tu existencia —me senté a duras penas—. Además, aunque quisiera que sigas con vida, no podría ayudarte.
—Tus novios tienen razón en llamarte mentirosa, porque lo eres —K se apareció también, junto al resto.
—¿De qué hablas?
—Curaste a Nishimura Riki, así que sí eres capaz de salvarme a mí —respondió Nicholas.
—¿Cómo sabes que lo curé? —me levanté, cayendo sentada de inmediato por la debilidad.
—Él está bien. Yo mismo vi cuando su herida se cerraba —mencionó uno de ojos gatunos—. Ellos te están buscando.
Me quedé mirando mis manos. Entonces sí lo pude salvar. De pronto vi como una mano se posaba sobre la mía, interrumpiendo mi vista y pensamientos; tomándola se la llevó a su pecho.
—Por favor, Moon Minah. Necesito que me salves —Nicholas me miraba fijamente—. Inténtalo, ya sea que me cures o me lleves directo a la muerte, necesito que esta agonía se acabe.
Sus súplicas me parecían sinceras, pero me era difícil confiar en él.
—¿A qué secreto te referías? —cambié de tema y arrebaté mi mano de la suya.
—No hay forma en que la Reina pueda quitarte tu poder —respondió K.
—¿Entonces le mintieron?
—Algo así.
—¿Por qué?
—Porque ya es suficiente.
Los miré fijamente, algo no me terminaba de agradar.
—Llévenme con los siete, y a cambio, curaré a Nicholas —sugerí.
— No —respondió con firmeza uno de ellos.
—A menos que quieras que todo se estropee, tendrás que quedarte con nosotros hasta que sea necesario —agregó Fuma.
—No entiendo.
—Lo que ellos te iban a enseñar, nosotros lo haremos. Con ellos te es difícil aprender, sus sentimientos nublan el juicio y tienden a desviar las prioridades. Eso es lo malo de enamorarse. —¿acaso me habían estado vigilando? —Mientras estés con nosotros, la Reina solo tendrá como preocupación el conseguir lo necesario para el ritual y en capturar al Oráculo. En cambio, si te dejamos huir, jamás podrás acabar con ella, aunque tengas más poder, ella tiene más experiencia...y nos tiene a nosotros.
—¿Exactamente de qué lado están? ¿Son buenos o malos? —cuestioné con confusión.
—Una vez te respondí esa pregunta, princesita, no hay héroes o villanos, o algo como lo bueno y lo malo —Nicholas se situó a mi lado—. Seres como nosotros no tienen derecho a elegir, no podemos escoger un bando, solo somos capaces de hacer lo que está dentro de nuestras posibilidades para cambiar nuestra realidad.
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blue blood | enhypen
Fanfiction¿La vida de Moon Minah habría continuado siendo la misma si no hubiese asistido a esa fiesta? Todo inició con una invitación, y casi termina con más de una vida. Las mentiras son como una enorme bola de nieve, no la escuchas, y cuando la ves venir y...
