Narrador Omnisciente
Heeseung se fue casi sin aviso, parecía haberle consternado más ver ese dibujo que el haberse confesado y besado nuevamente con Minah. Aunque no hay que culparlo, ya que no solo para ella la realidad y verdad cambiaba, sino también para él y los demás.
Moon Minah se quedó en su habitación unos segundos, observando el dibujo y preguntándose lo mismo que todos los que leemos esto, ¿Qué tiene que ver esta mujer? ¿Y por qué hizo a Heeseung actuar de esa forma?
Bajó las escaleras solo para darse cuenta de que la mayoría se habían ido, Sunghoon estaba en la puerta, conversando animadamente con el señor Moon.
— Hija, al fin bajaste. — sonrió. — Despídete de tu amigo, yo iré a recoger la mesa. Hasta luego, muchacho.
— Hasta luego, señor Moon, fue un placer. — Sunghoon se inclinó mostrando respeto mientras el señor se alejaba. Levantó su vista y se encontró con Minah, quien lo miraba con extrañes. — Es peligroso que me veas mucho, en cualquier momento podrías enamorarte. — guiñó uno de sus ojos y la menor solo guardó silencio mientras seguía observándolo de la misma forma.
— Sunghoon.
— Señorita. — dijo en respuesta.
— ¿Puedes volver a ser odioso? — sugirió, el más alto frunció su ceño. — Era más fácil cuando parecías tener solo una mueca, tu actitud ahora me perturba un poco.
Sunghoon rió, negando con su cabeza acercó su rostro al ajeno: — Gracias a ti siento que puedo respirar de nuevo, así que no, no hay ninguna razón para que vuelva a ser "odioso", quitaste un peso de mi corazón. — sonrió con amabilidad y volvió a su postura. — Gracias.
— ¿A qué te ref...
— Hasta mañana, gruñona. — interrumpió a Minah mientras con suavidad empujaba su frente.
Lo vio alejarse en dirección a sus amigos, quienes ya iban bien avanzados en el trayecto. Se dio la vuelta solo para ser asustada por la presencia de su padre, quien la miraba con sus ojos entrecerrados.
— Hija.
— Papá.
— ¿Cuál de ellos te gusta? — cuestionó cruzándose de brazos. — Alguno te debe de gustar.
— Pa... ¿Por qué preguntas eso? — rió nerviosa.
— Pues les gustas a ellos, hija, o por lo menos a la mayoría. — frunció su ceño.
— Ay, papá. No es cierto, ¿Cómo le voy a gustar a más de una persona? Eso es imposible. — negó caminando hacia el sofá.
— ¿No te crees merecedora de eso acaso? ¿No te das cuenta hija? Eres la persona más bella de todo el universo, y ellos son sumamente inteligentes en fijarse en alguien tan brillante como tú. — atrapó a la menor en un abrazo un tanto asfixiante. — Nunca dudes de que mereces amor o que puedes gustarle a más de una persona, ¿estamos? — frunció su ceño mirándola. — Y no olvides que no importa cuántas personas te amen o te dejen de amar, papá siempre te amará con todo su corazón y siempre estará para ti.
— Gracias pa. — correspondió el abrazo con calidez. — Te amo, gracias por existir.
Ambos se sentaron en el sofá, observando cómo los canales cambiaban, buscando algo para ver.
— Oye hija. — Minah lo miró expectante. — ¿Cómo sabían tus amigos dónde quedan los baños? — ella guardó silencio. — Saber sobre el baño principal no es tan difícil, pero lo que me genera aún más intriga, es cómo tu otro amigo sabía dónde queda tu habitación.
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El álbum de Enhypen es la verdadera joyita. Las letras de Bite Me y Sacrifice me recuerdan demasiado a esta historia.
Gracias por leer.
Cuídense mucho.
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blue blood | enhypen
Fiksi Penggemar¿La vida de Moon Minah habría continuado siendo la misma si no hubiese asistido a esa fiesta? Todo inició con una invitación, y casi termina con más de una vida. Las mentiras son como una enorme bola de nieve, no la escuchas, y cuando la ves venir y...
