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Pasó exactamente una semana, era otro día de mierda, sintiéndome culpable, no quería ver a nadie, el dolor de mi pecho era horrible.

Así se siente la culpa?

Me levante de mi cama ya que Sharon tocaba la puerta.

- Voy a pasar- avisó al ver que no contestaba.

Cuando me puse de pie me sentí mareada, tuve un gran dolor en mi corazón y caí al suelo con la vista borrosa.

- ¡Ashley!- grito preocupada mientras yo Poco a poco cerré mis ojos.

Al despertar estaba en la enfermería, vi a mi papá aún lado de mi, estaba tomando mi mano, el al verme despierta una sonrisa se formó en su rostro y empezó a besar mi frente con emoción.

- Ya era hora de que despertaras- sonrió- te desmayaste, no has comido ni has salido de tu habitación- murmuro preocupado- ¿es por el tuerto?- pregunto y con dificultad asentí- podría traerlo y que viva aquí contigo- murmuro y me reí.

- Muchas gracias, pero no hace falta- sonreí.

- El doctor dijo que tomes estos medicamentos, después ya puedes salir de aquí, solo no te agites tanto, ósea no corras ni hagas tanta fuerza.

Asentí y me senté para tomar mis medicamentos.

- Iré a Hilltop, así que si quieres quedarte esta bien, solo no te encierres en tu habitación- pidió y asentí.

El salió de la enfermería, no sin antes darme un beso en la cabeza como despedida, después yo camine por los pasillos pensando que hacer, baje al comedor y vi que una señora mayor estaba cocinando algo de huevo revuelto con algo de jugo de naranja.

- Hola, buenos días Helena- dije con una sonrisa.

- Buenos días señorita Smith- dijo con una sonrisa.

- Ya sabe que usted no está obligada a decirme así, simplemente puede decirme Ashley- sonreí- quería saber si me podía dar un plato de comida- dije haciendo ojos de cachorro.

- Claro, de echo el desayuno era para ti, supe que te desmayaste, así que hice doble porción, para que comas bien- respondió dándome el plato con comida.

- Muchas gracias- sonreí.

- No hay de que cariño, simplemente termínate la comida, necesitas fuerzas- pidió y asentí.

Tome el plato y el vaso y empecé a caminar por los pasillos donde tenían a la gente secuestrada, dejé el plato aún lado de la puerta para así poder tomar las llaves y empezar a abrir la puerta.

Desde afuera de la habitación tenía un interrumpir que era el que prendía las luces de cada cuarto, así que prendí la luz y entre viendo a Daryl dormido.

Se despertó rápidamente al escuchar el sonido de la puerta y me miro mal.

- Hola Daryl- murmure y no contestó- te traje el desayuno.

- ¿Dónde está el sándwich?- pregunto al ver mis manos vacías.

Me agache para tomar el plato y darle el desayuno que había echo Helena para mi.

- ¿Tu padre no te regañará por darme esto?- pregunto y negué.

- El no está- asegure.

Entre cerré la puerta para que nadie pudiera verme con Daryl.

El empezó a desayunar mientras me veía con desconfianza.

- ¿por qué haces esto?- pregunto tomando jugo.

Amor o familiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora