Capítulo 4

941 74 1
                                        

— No me puedo creer que te hayas buscado un motel –dice pasándose la mano por el pelo.

— Ya…, yo tampoco.

Puedes quedarte en el apartamento. Yo me quedaré en la fraternidad o donde sea.

— No. –De eso, ni hablar.

— Por favor, no te pongas así. –Se pasa las manos por la frente.

— ¿Que no me ponga así? ¿Me lo dices en serio? ¡Ni siquiera sé por qué te dirijo la palabra!

— ¿Quieres tranquilizarte? Ahora dime, ¿qué le pasa a tu coche? Y ¿qué hace ese pavo en el motel?

— No sé qué le pasa a mi coche –gruño.

No voy a decirle nada sobre Max, no es asunto suyo.

— Le echaré un vistazo.

— No, llamaré a un mecánico. Ahora vete.

— Voy a seguirte al motel –dice señalando la carretera con la cabeza.

— ¿Quieres dejarlo de una vez? –bramo, y JungKook pone los ojos en blanco–. ¿Es otro de tus jueguecitos? ¿Quieres ver hasta dónde puedes llegar?

Da un paso atrás, como si le hubiera dado un empujón. El coche de Max sigue en el aparcamiento, esperándome.

— No, no es eso. ¿Cómo puedes pensar así después de todo lo que he hecho?

— Lo pienso precisamente por todo lo que has hecho –digo a punto de echarme a reír por la elección de sus palabras.

— Sólo quiero hablar contigo. Sé que podemos arreglarlo –insiste. Ha jugado de tal manera conmigo desde el principio que ya no sé qué es real y qué no–. Sé que tú también me echas de menos –añade apoyándose en su coche.

Me quedo de piedra. Es un arrogante.

— ¿Es eso lo que quieres oír? ¿Que te echo de menos? Pues claro que te echo de menos. Pero ¿sabes qué? Que no es a ti a quien extraño, sino a la persona que creía que eras, no a la persona que sé que eres en realidad. ¡De ti no quiero saber nada, JungKook! –le grito.

— ¡Siempre has sabido quién era! ¡He sido yo todo el tiempo y lo sabes! –grita a su vez.

¿Por qué no podemos hablar sin chillarnos? Porque me saca de mis casillas, por eso.

— No, no lo sé –replico–. Si hubiera sabido que… –Me callo antes de confesar que quiero perdonarlo. Lo que quiero hacer y lo que sé que debería hacer son cosas muy distintas.

— ¿Qué? –pregunta. Evidentemente tenía que intentar obligarme a terminar la frase.

— Nada. Vete.

— Yoon, no sabes lo mal que lo he pasado estos días. No puedo dormir, no puedo pensar sin ti. Necesito saber que existe la posibilidad de que volvamos…

No lo dejo acabar.

— ¿Lo mal que lo has pasado? –¿Cómo puede ser tan egoísta?–. Y ¿cómo crees que lo he pasado yo, JungKook? ¡Imagínate lo que se siente cuando tu vida se desmorona en cuestión de horas! ¡Imagínate lo que se siente al estar tan enamorado de alguien que lo dejas todo por esa persona para descubrir que todo fue un simple juego, una apuesta! ¿Cómo te crees que sienta eso? –Doy un paso hacia él manoteando–. ¿Cómo crees que me siento por haber arruinado mi relación con mi madre por alguien a quien no le importo una mierda? ¿Qué crees que se siente al tener que dormir en un motel? ¿Cómo crees que me siento mientras intento salir adelante cuando tú no dejas de aparecer por todas partes? ¿Es que no sabes dejarlo estar?

KOOKGI : DESTROYEDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora