«¿Qué coño estoy haciendo?»
No paro de dar vueltas de un lado para otro. Ha sido una idea muy mala. Le doy una patada a una piedra y la mando al otro lado de la entrada de vehículos.
¿Qué espero? ¿Que corra a mis brazos y se olvide de todas las putadas que le he hecho? ¿De repente va a creerse que no me acosté con Carly?
Miro hacia la impresionante casa de Vance. Probablemente YoonGi ni siquiera haya llegado todavía, y voy a quedar como un idiota que se presenta sin haber sido invitado. De hecho, voy a quedar como un gilipollas haga lo que haga. Debería largarme y punto pelota. Además, esta camisa pica que te cagas y odio tener que ir disfrazado. Pero bueno, sólo es una camisa negra.
Al ver el coche de mi padre, me acerco y miro el interior. En el asiento de atrás está el espantoso maletín que YoonGi se reserva para las ocasiones especiales.
Ha venido y está dentro. Siento mariposas en el estómago vacío de pensar que voy a verlo, a tenerla cerca. Y ¿qué le digo? Ni idea. Tengo que explicarle que he estado en el infierno desde que me marché a Inglaterra y que lo necesito, lo necesito más que a nada. Tengo que decirle que soy un capullo y que no puedo creer que fastidiara la única cosa buena que tenía en la vida. Él. Él lo es todo para mí, siempre lo será. Simplemente entraré y lo sacaré afuera para que podamos hablar. Estoy nervioso, estoy como un puto flan.
Voy a devolver. No. Pero si tuviera comida en el estómago, seguro que lo haría. Sé que mi aspecto deja bastante que desear, me pregunto si el suyo también. Bueno, eso es del todo imposible, pero ¿a él le habrá sido tan duro como lo ha sido para mí?
Finalmente me planto en la puerta principal... y me vuelvo. Odio estar con gente y he contado como quince coches aparcados. Todo el mundo me mirará y pareceré un maldito chalado, que es justo lo que soy.
Antes de que me convenza de lo contrario, me vuelvo de nuevo y toco el timbre.
Esto va por YoonGi. «Va por él», me digo en el momento en que Alice abre la puerta y me sonríe sorprendida.
ㅡ¿JungKook? No sabía que ibas a venir ㅡdice.
Puedo ver que intenta por todos los medios ser amable, pero la noto enfadada, probablemente porque quiere proteger a YoonGi.
ㅡYa, yo tampoco ㅡcontesto.
Después, una nueva emoción: compasión. Se filtra a través de sus ojos cuando repara en mi aspecto, que puede que sea incluso peor de lo que yo me figuraba, dado que he venido aquí directamente desde el aeropuerto.
ㅡOye, pasa adentro, hace mucho frío ㅡme ofrece, y me acompaña al interior. Por un instante me quedo boquiabierto por la jodida obra de arte que ha hecho
Vance con su casa. No parece que nadie viva aquí. Es original y muy guay, pero prefiero un rollo más clásico, no tanto arte moderno.
ㅡEstamos a punto de empezar a cenar ㅡme dice Alice mientras caminamos hacia un salón comedor con las paredes de cristal.
Y entonces lo veo.
El corazón deja de latirme y siento una opresión tan fuerte en el pecho que casi me asfixio. Parece estar escuchando una historia que alguien le está contando, mientras sonríe y se pasa la mano por la frente para arreglarse el pelo. El reflejo de la puesta de sol detrás de él lo hace resplandecer, y no puedo moverme.
Oigo su risa y por primera vez en once días noto que puedo respirar. Lo he echado tanto de menos y está tan guapo como siempre. Con ese traje vino y la luz del sol sobre su piel y esa sonrisa... ¿Cómo es que está tan feliz y tan sonriente?
¿No debería estar hecho una mierda y llorando a moco tendido? Sonríe otra vez y finalmente mis ojos alcanzan a ver con quién está hablando, quién lo está haciendo olvidarse de mí.
ESTÁS LEYENDO
KOOKGI : DESTROYED
Teen FictionEs consciente de que era todo demasiado bonito para ser cierto. Ellos parecían hechos el uno para el otro, como dos almas gemelas, pero él lo ha roto todo, se ha acabado el sueño para siempre. ¿Cómo ha podido ser tan ingenuo? Si quiere recuperarlo...
