Yang Jeongin es el mejor investigador criminalista que la estación de policía podía tener, aunque Jeongin tenía un solo objetivo para ganar esa fama, el único objetivo que lo hizo estudiar la carrera de policía criminalista, atrapar al causante de s...
Jeongin durmió por mucho tiempo, tanto que Changbin también se quedó a dormir a su lado.
Pasaron aproximadamente seis horas, pero para Changbin fue una eternidad, quería volver a ver el brillo en los ojos de Jeongin.
Hasta que el leve movimiento en la cama lo hizo levantar la cabeza, se había despertado por la ansiedad.
Jeongin abría levemente los ojos, viendo de un lado a otro, sintió un gran alivio al saber que seguía vivo. Pero una felicidad enorme recorrió su ser al saber que Changbin estaba a su lado.
―Binnie... ―Changbin abrazó a Jeongin, teniendo cuidado con su hombro lastimado.
―Mi Innie bonito ―le dió un beso en su mejilla ―no sabes lo angustiado que estaba.
Jeongin soltó una risita, pero la nostalgia y melancolía volvieron a su cuerpo y comenzó a sollozar.
Changbin se alejó del abrazo, pensando que lo había lastimado. Pero el brazo sano de Jeongin lo volvió a acercar.
―¿Qué pasó Innie? ―preguntó mientras acariciaba el cabello de Jeongin.
―Solo... Pensé... En algo... ―habló entrecortado debido a las lágrimas.
―Mi Innie bonito... ―le dió un beso en la coronilla y luego en la frente ―¿Me lo quieres contar?
Jeongin lo pensó un rato, sus lágrimas ya no salían con tanta intensidad.
―Es solo que por primera vez, tengo a una persona que espera por mí, que tengo a una persona que se preocupa por mi, que tengo... A una persona que me ama.
Changbin se sintió demasiado conmovido, así que alejó su cuerpo para ver el rostro de Jeongin, limpió los rastros de lágrimas y le dió un corto beso.
―Recuerda que siempre estaré para ti, mi vida entera te pertenece a tí Innie, tú eres mi todo.
Jeongin se sintió completo, aquellas palabras hicieron que su corazón saltará y una inmensa alegría se instale en su cuerpo.
―Y tú eres mi familia, te amo Changbin.
Se dieron un beso, uno que demostraba todo el amor que sentían.
Jeongin perdió su familia cuando tenía diez años, pero ahora, ya con veintisiete años pudo tener a otra familia. Un mafioso, líder de la mafia más poderosa de toda Asia, el hijo de Seo Dongmi, hombre a quien culpaba de la muerte de sus padres.
Seo Changbin se convirtió en su familia, en su primer amor, el hombre de sus sueños.
Jeongin pudo olvidar su único objeto con el amor de Changbin, ese hombre que le demostró que siempre existe un trasfondo en la historia, que no todo lo que creemos es la verdad.
El plan que hizo hace quince años falló por un hombre, un mafioso llamado Seo Changbin.
Ese chico que ahora estaba en un hospital esperando por él, ese que uso su poder para encontrarlo, ese mismo hombre que viajó sin dudar a otro país por él.
Changbin le hizo revivir esos sueños que tenía enterrados, vivió la vida que siempre quiso gracias a Changbin.
Su vida se vio arruinada a los diez años, sufrió mucho durante su estancia en el orfanato, sufrió aún más en la academia de policía.
Pero todo tuvo su recompensa, la vida le dió a un amigo, un novio, al hombre de sus sueños, la pareja perfecta.
La vida le dió a Seo Changbin, y eso era todo lo que Jeongin quería, todo lo que necesitaba.
Se separaron del beso, se vieron a los ojos y sonrieron cálidamente. Ni siquiera debían expresar en palabras lo que sus corazones sentían. Simplemente podían sentirlo con un solo toque, una caricia, un beso.
―Yo también te amo, Innie bonito.
Pero aún así, querían decir con palabras lo que sentían, expresar lo que su corazón gritaba.
Se volvieron a dar un beso.
Entre ellos la relación seguía intacta, como si nada hubiera pasado.
Aunque ya habría tiempo para resolver ligeras dudas y saber la vida de ambos a más profundidad, tenían tiempo suficiente para conocerse.
Una enfermera entró a la habitación, pero al ver la escena salió repentinamente.
Las personas que esperaban afuera le preguntaron que pasó, pero la enfermera no dijo nada, solo un "vuelvo más tarde".
―Seguramente están cogiendo ―dijo Felix, para luego reír en alto, sin importarle que los demás lo vieran con mala cara.
―No lo creo, pero conociendo a ambos es una posibilidad ―Minho envío un mensaje para luego guardar su celular, no pudo evitar sonreír, haciendo que la burla de Felix pasará a él.
―Veo que también tienes una gran debilidad ―Felix logró sacar el celular de Minho de su pantalón ―¿Ya se enamoró de ti?
Minho le quitó el celular, sin responder a su pregunta, aún no sabía si Jisung estaba enamorado de él, pero aún faltaba un mes y medio para que el contrato terminará.
―No puedo creer que Changbin lo haya conseguido antes que yo.
―En eso tienes razón, creí que Changbin se quedaría a vestir santos ―ambos comenzaron a reír, hasta que Changbin salió de la habitación, haciendo que ambos se callarán.
―Arruinaron mi momento con Innie ―dijo medio enojado, pero ninguno de los dos se lo tomó enserio, porque Changbin hizo un puchero inconscientemente.
―Lo sentimos, pero con ese gesto no me lo puedo tomar de manera seria.
Changbin se mordió el labio inferior y suspiro.
―Felix quiero que vayas con Nikolai, Chan debe estar ahí ―Felix se levantó rápido de la silla y fue corriendo hasta la salida.
Changbin fue a llamar a una enfermera para que verifique el estado de Jeongin.
Cuando Changbin volvió dónde Minho se sentó a su lado.
―¿Sabes que una enfermera entró hace un momento?
―Lo escuché, solo espero que Jeongin no lo hiciera.
La enfermera entró a la habitación, haciendo que Changbin vuelva a suspirar.
―Quiero que te hagas cargo.
―¿Qué? ―preguntó extrañado.
―Minho... Quiero que te hagas cargo de la organización, hasta que Innie se recupere.
Minho suspiró, debía apoyar a su amigo, tal como Changbin lo hizo con su idea descabellada.
Esa idea que ayudó a ambos, aunque fue Changbin el más beneficiado con aquel plan.
Estaban seguros que serían unas semanas muy largas.
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