Extra 03

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Emily

— ¡Mi amor, perdóname! ¡Déjame explicarte!—Habló con desespero. Me crucé de brazos, molesta.—Te juro que todo pasó muy rápido. Yo no.. pude evitarlo.— Finalizó, mostrándose algo nervioso y apenado.

No es que me importara mucho el maquillaje, pero por el hecho de que fue por un descuido que nuestro hijo había hecho esto, me molesté.

No quiero echarle la culpa del todo por el comportamiento de nuestro hijo, pero tomando en cuenta que Tom muchas veces le apoyaba las malas mañas, supongo que tenía algo de culpa.

— ¡Tom, tan sólo te lo dejé una hora! ¡Una hora, joder!—Bufé con molestia, acercándome. Este agachó un poco la mirada.

— Perdóname mi amor...—Su tono de voz logró conmoverme.— Prometo que lo cuidaré muy bien para que esto no suceda otra vez. Es más, te daré el dinero para que compres tu maquillaje y todo lo que quieras.—Finalizó, levantando la mirada para verme a los ojos.

Solté un pequeño suspiro, ahora más calmada. Después de todo el maquillaje no me importa en lo absoluto, tan solo me importa el cuidado del niño y por lo que escuché, Tom cuidará muy bien de él de ahora en adelante.

— Tranquilo mi amor, a la mierda el maquillaje.—Le resté importancia.—Pero algo si te acepto.—Hablé con un toque de picardía, pasando mis manos por su abdomen desnudo. Este sonrió, ya sabía lo que se venía.—Hazme olvidar este mal momento, así como sabes hacerlo.— Le guiñé un ojo y este mordió su labio inferior, acomodando sus pantalones. Había conseguido mi objetivo.

— No quiero que luego te andes quejando cuando no puedas caminar. Te lo advierto cariño.—Finalizó y sin darme cuenta ya lo tenía entre mis piernas, acariciándolas mientras besaba mi cuello con suavidad.

— No quiero que seas suave, amor. Así que no hay problema con es..—Cortó mis palabras, dejando tremenda mordida en mi cuello.— ¡Amor!—Me quejé y este soltó una fuerte carcajada. No me pareció para nada gracioso.

— Estás a punto de recibir el mejor sexo de tu vida, preciosa.—Dejó un beso en mi frente y vi cómo empezó a deslizarse hasta quedar entre medio de mis piernas, las cuales sin pensarlo abrió.

Mi respiración cada vez se volvía más agitada, tan solo con el hecho de saber que lo tenía en esa posición, me excitaba de una manera inexplicable.

Con suma delicadeza empezó a bajar mis bragas, apretando mis piernas con su mano libre durante la acción, obligándolas a tornarse de un leve color rosa.

— ¡Ahg, joder amor!—Gemí en alto al sentir el caliente de su lengua en mi entrada, la cual cada vez llegaba más profundo. Intenté cerrar las piernas pero este las tomó para evitarlo. Todo se volvió más intenso después de que empezó a meter dos de sus dedos, con los cuales me embestía de forma rápida.

— Mhm... N-no quiero tus dedos cariño.—Entre jadeos conseguí hablar y este levantó la mirada.

— ¿Que quieres mi amor?—Preguntó, manteniendo una sonrisa descarada, acelerando cada vez más el movimiento de sus dedos.

— P-por favor mi amor... ¡Ahg!... ¡Quiero que me folles sin ningún tipo de piedad!—Solté sin más y este detuvo el movimiento de sus dedos para ponerse de pies.

SHE RESCUE ME | Tom kaulitz Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora