—Si me llevas, entonces yo le digo a nuestros padres que te aceptaron la beca a Japón y hago que acepten que vayas— Wonpil asintió con la cabeza antes de tomar las llaves del auto.
—Vamos.
17 horas antes.
—Que sigas viendo tú teléfono no va a hacer que conteste más rápido tú mensaje— dijo su amigo al verlo revisar por octava vez su teléfono en lo que iba del minuto.
—Ya lo sé, pero es que tal vez está enfermo, no me contesta desde ayer en la noche.
—Tal vez tiene fiebre, Jeongin. No te preocupes tanto, está bien que lo hagas, pero responderá en algún momento.
No respondió el mensaje.
No se preocupó, de cualquier forma lo podía ver en el almuerzo y darle las galletas que su madre le había preparado.
—Jisung, ¿Sabes dónde está Hyunjin?— le preguntó al chico que conversaba muy feliz con Minho.
Negó con la cabeza.
—Pensé que tú sabrías donde está. No llegó a ninguna de las clases, le mandé un mensaje, pero no me respondió.
—Bueno, gracias.
Volvió a su mesa donde estaba Seungmin esperándolo para saber si ya sabía el paradero del novio de su amigo.
—Yo creo que está enfermo, por eso no contesta.
Pero no contestó en todo el horario escolar.
Jeongin llegó a su casa aún preocupado por la nula aparición de su novio ¿Y si le había pasado algo? ¿O tal vez solamente estaba durmiendo porque estaba enfermo? ¿Han le habría mentido?
Se quitó los zapatos y los acomodó en su lugar designado. Caminó un poco por la casa hasta encontrar una carta previamente abierta en la mesa.
Como el hermano curioso y chismoso que era, la leyó.
—¡Wonpil! ¿Qué es esta carta?— preguntó tomándola y llevándosela a su hermano que estaba en su cuarto.
—¿Por qué la leíste?— la carta fue arrebatada de sus manos
—Pusiste la carta en la mesa y estaba abierta. ¿Sabes japonés?
—¿De qué otra forma hubiera conseguido la beca, Jeongin? ¿Acaso tú no sabes japonés?
—¿Y nuestros padres ya lo saben?
—Solo lo sabes tú.
Su hermano había aplicado para una beca para terminar sus estudios en Japón, había sido aceptado, ¿y sus padres no sabían nada?
—¿Piensas decirles hoy?
—No les diré— Wonpil salió de la habitación así que Jeongin lo siguió de cerca—. ¿Tú no tienes que mandarte mensajes con Hyunjin?
—No. ¿Por qué no les dirás?
—Porque aún los tengo que cuidar a todos ustedes cuando no están nuestros padres, pedí la beca antes de lo de Jackson. No me voy a ir.
Jeongin pateó la parte de atrás de la rodilla de su hermano.
—Yo los cuido, tú vete.
—Ni siquiera sé cómo mencionarlo. Ahora vete a tu cuarto antes de que te jale de las orejas por patearme.
—¿Pero tú si quieres ir?
—Si, ya vete.
Terminó oculto entre sus sábanas haciendo videollamada con Seungmin quien jugaba con su perrito que Chan le había regalado en su aniversario. Era un cachorro latoso que no dejaba de morder sábanas y zapatos.
