Mi mente en estos momentos era un completo desastre, deseaba con todas mis fuerzas ir junto a él y los demás pero a la misma vez no deseaba pelear ni ocasionarles problemas. Me preocuparía mucho, si pero en cierto punto creía que esta vez debía mantenerme al margen de lo que este pasando. Por lo menos me tranquilizaba que Myles iría con ellos.
-¿nerviosa?.—la voz de Kaia me hizo salir de mis pensamientos y yo asentí suavemente.—tranquila, cuando menos lo pienses estarán de nuevo juntos.
-¿alguna vez pasastes por esto?.—ella asintió a mi pregunta.
-todavía lo paso.—dijo.—ellos siempre miran por el bien de su familia y de la manada. Entonces muchas veces deben partir para ayudar a otras manadas o simplemente por poder.
-¿no te asusta?.—pregunté nuevamente y ella asintió.
-siempre estoy asustada.—respondió.—pero prefiero no preocuparlo, créeme que entiendo cómo te sientes junto ahora pero verás que pronto estarán juntos. Nunca había visto a Axel pedirme un favor y verlo pedirme que no te dejara sola fue algo bien lindo.
-el me mencionó eso..—dije y ella sonrió suavemente.
-el debe estar mucho más asustado por dejarte, créeme.—la miré confundida.—Axel es muy posesivo y obviamente no se va a querer separar de ti, créeme que para él no es nada fácil dejarte aquí pero sabe que estarás cuidada por su padre y por nosotros.
Miré hacia donde estaban los chicos y aún estaban ahí hablando con su padre, tal vez eran las tácticas que iban a usar para atacar pero verlo ahí hacía que me arrepintiera de quedarme, deseaba ir con el y no soltarlo ni un segundo. Kaia me dio un pequeño golpecito en el hombro soltando una pequeña risita.
-hueles a perro mojado..—soltó con una carcajada cuando yo la miré completamente impactada.
-¿todavía?.—dije y ella rio aún más.
-eso es normal..—dijo en defensa.—se te quitará en unos días, eso es lo que ellos hacen para marcar territorio.
-!perdon!.—peine un poco confundida y ella rio.
-ellos marcan a sus lunas para que todos sepan que son de ellos, los lobos son muy posesivos y celosos. Créeme que ningún otro lobo a nuestro alrededor se acercará a ti..—dijo entre risa y yo lo miré por arribita pero lo único que vi es que me estaba mirando con una sonrisita en la cara. ¿Nos escuchó?.—si te escucho, saber que eres de él hace que su pecho se infle.
-pero ese olor yo no lo siento, me he bañado como tres veces, me he cambiado de ropa y me he echado todas las fragancias que tengo.—respondí rápidamente y ella sonrió.
-tranquila eso es normal.—dijo con una sonrisa en su rostro.—disfrútalo mientras puedas, tienes unas horas con él solamente.
Noté como los que estaban junto a ellos estaban separándose cada cual para dios saben dónde irían, Axel aún permanecía ahí junto a Araziel, Mikael y Misael.
-felicidades..—dijo Mikael mientras yo entraba dándole una palmada a Axel en el pecho y todos comenzaron a reír. Yo miré hacia cada lado de mi haber si había alguien ahí ya que ellos miraban en mi dirección pero no había nadie. Axel me miró y sonrío pero vino rápidamente hacia mi para darme un suave beso en la mejilla.
-no los escuches..—dijo el suavemente y me jaló junto a él hasta donde se encontraba hace segundos.
-ya todo está listo entonces para esta noche..—habló Mikael y todos asintieron.—pero creo que alguien de nosotros deberá quedarse a cuidar de los demás, no es que no confíe en papá pero no tengo un buen presentimiento y no quisiera dejarlas solas.
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LAIA
Fantasy-¿acaso realmente existes?.-pregunté al ver aquel enorme animal frente a mi. El enorme lobo no hizo nada más que acercarse a mi para olfatearme. Giré mi rostro del miedo pero de la nada sentí el tacto de unos gruesos y raspados dedos. Mi mirada se d...
