-¿como te sientes?.—preguntó Onix mientras me extendía un pequeño vaso de agua.
-me siento mejor.—sonreí un poco en respuesta y el asintió mientras tomaba asiento frente de mi.
-perdón, mi casa no debe ser un asco en comparación me imagino que la belleza donde estás acostumbrada.—dijo el y yo reí suavemente.
-el cielo no es como todos creen que es.—dije.—tampoco vivimos en palacios, somos como los humanos solamente que somos encargados de nuestro señor para proteger el mundo humano.
-y todas son tan hermosas como tú.—dijo el y yo reí suavemente.
-supongo que si.—dije y el sonrío mientras se arrascaba suavemente el cuello.
-¿deseas comer algo?.—preguntó y yo negué.
-¿tú conoces a Axel?.—pregunté rápidamente y el asintió suavemente mientras se levantaba por algo en lo que creí era su cocina.
-Axel y yo éramos amigos cuando éramos pequeños.—comenzó a contar.—desafortunadamente somos completamente diferentes y el a medida pasaba el tiempo cambiaba bruscamente. De un día a otro simplemente dejamos de hablar, el comenzó a tener actitudes bien groseras y molestas a la cual a mi no me gustaba mucho. Después comenzó a juntarse con Amara y sus amigos entonces solamente dejamos de andar pero al parecer lo de el y lo mío no tendrá final.—continuo mientras se sentaba nuevamente.
-tan mal le hace esa mujer..—pregunté.
-Amara es una loba que es muy inteligente y ambiciosa. Obviamente ella sabe que tarde o temprano Axel será el alfa de la manada y obviamente ella quiere ser la esposa del alfa.—respondió el.—Amara es capaz de todo por conseguir lo que ella quiere y cuando digo todo, es todo.
-yo no le tengo miedo.—dije en respuesta y el asintió.
-¿te gusta mucho el?.—preguntó ahora tomándome por sorpresa.
-no es eso.—respondí.—me pasa algo muy raro mientras estoy con el, pienso mucho en el y no se verlo de esa manera hoy me sentí muy mal.—dije.
-eso significa que te gusta.—dijo el.
-yo no se lo que es eso.—dije.—si me gusta o no, no se que decirte. Solo se que es extraño, nunca había sentido algo como lo que siento en estos momentos por el.
-¿te quedarás en el mundo humano?.—asentí suavemente.
-supongo que un día vendrán por mi.—dije ahora suavemente.—pero no dejaré que eso pase, antes que eso pase yo regresaré para que me destierren.
-¿que te harían?.—preguntó curioso.
-no lo sé.—respondí.—solo tengo conciencia de que es algo muy doloroso.
-y estarías dispuesta a eso por quedarte en el mundo humano.—preguntó el.
-la verdad.—dije suavemente y el asintió.—quisiera explorar cada parte del mundo humano pero me gusta la forma en la que ustedes viven. Sin preocupaciones, sin guerra, no se es diferente.
-si tenemos guerras Laia.—dijo el.—lo qué pasa es que hasta el momento no hemos tenido ninguna disputa con otra manada pero si hemos tenido guerras y realmente todos siempre tenemos guerra.
-pero es diferente..—dije.
-si deseas quedarte porque te sientes mejor y estás feliz entonces si es una excusa pero tienes que pensar lo que pierdes por lo que deseas.—dijo.—si lo que deseas es más de lo que pierdes adelante.
-eres bueno dando consejos.—reí suavemente y el sonrió también.
-ojalá fuera tan bueno para otra cosas pero bueno me quedo con tratar de ayudarte..—dijo el y yo apenas sonreí.
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LAIA
Fantasy-¿acaso realmente existes?.-pregunté al ver aquel enorme animal frente a mi. El enorme lobo no hizo nada más que acercarse a mi para olfatearme. Giré mi rostro del miedo pero de la nada sentí el tacto de unos gruesos y raspados dedos. Mi mirada se d...
