16. Concentración.

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Principios de junio, la parte del mes que más puede asustar a los estudiantes, y a su vez alegrar.

Por un lado, son los exámenes finales y, el calor, y el estudiar, nunca es una buena combinación.

Por otro lado, tenemos que empiezan las vacaciones de verano y en el caso de los chicos del internado de último año es su graduación. Se despiden de los que algunos consideran el infierno y otros su lugar seguro.

En la sala de estudio estaba Chiara con algunos de los de su grupo estudiando. Porque están los que estudian en grupo y los que no. Pues ella era de los del primer grupo.

- ¿Podemos tomarnos un descanso, por favor? - dijo la rubia después de dos horas sin parar.

- Por mí sí. - dijo Salma.

- Por mí también. - contestó la morena. Todos los demás aceptaron parar un rato.

- Voy a llamar a Ruslana que esta en la otra sala. - dijo la morena dirigiéndose hacia allí.

- Creo que ella no vendrá. - dijo Martin.

- ¿Por qué no?

- Es que no le salen los ejercicios de mates y dice que hasta que no sepa no se levanta. - contesta este.

- Eso es una locura. - dice ella.

- Ya, pues yo no le pienso llevar la contra, la quiero, pero a veces me da un poco de miedo.

- Pues como a mí no, voy a hablar con ella. - sentenció la morena.

Cuando llegó vio como Daniel le estaba ayudando. Él era un chico súper majo, y además bastante bueno con las mates.

En ese momento Andrés, el novio de Dani, la vio.

- Creo que tu novia me ha robado a mi novio. - le dijo riendo.

- O el tuyo a la mía. ¿Cómo van?

- Antes de que se pusiese con ella, mal. Ahora va mejor, sólo necesitaba aclararse un poco. - la miró sonriendo. - Me cae bien, es simpática.

- Lo es, y mucho. - dijo con cara de embobada.

- No seremos muy amigos, pero te he visto crecer. - Eso hizo que llamase su atención. - No te he visto nunca así, y es bonito de ver.

- Nunca lo he estado. ¿Crees que debería dejarlos?

- Será lo mejor, no te preocupes procurare que no le de un infarto. - ambos rieron y la chica se dio la vuelta para irse con los demás.

Eran las once de la noche ya. Cuando estaban en época de exámenes podían comer en las salas, así que tampoco sabia si la pelirroja había cenado.

- ¿Nos vamos? - le preguntó Álvaro.

- Yo voy a ir a ver a Ruslana o a sacarla de ahí a la fuerza. - dijo Chiara.

- Oye Kiki, - la llamó Bea - hemos pensado en que yo duerma hoy con Salma y durmáis Rus y tú juntas. No os habéis visto en todo el día. - Como respuesta la chicas tira sobre ellas para abrazarlas.

- Gracias chicas, os quiero.

Chiara se volvió a acercar a la sala donde estaba la pelirroja, solo que ahora estaba con otra asignatura.

- ¿Puedo recuperar a mi novia? - dijo la chica apoyada en el marco de la puerta.

- Me encantaría la verdad. - contestó estirándose hacia atrás. La morena se acercó a ella y se sentó a su lado. - Tengo que aprobar sí o sí, no me puede quedar ninguna. Así le podré demostrar a mis padres que puedo hacer una carrera y estar con la música.

- Tranquila, todo va a salir bien, y si necesitas ayuda te podemos ayudar, ya lo sabes. - le dijo acariciándole la mejilla.

- Gracias, - dijo la pelirroja bostezando.

- Vámonos a dormir Rus, ya es muy tarde. - le dijo acariciando su mejilla.

- ¿Qué hora es?

- Son las once amor. - ante eso la pelirroja abrió muchos los ojos. Había estado tan centrada que ni se dio cuenta de la hora. La morena le hablaba con mucha calma porque aunque Ruslana tuviese una imagen muy fuerte ella ya había conocido lo suficiente como para saber que en verdad también tiene muchos miedos.

- Perdón, he estado así y ni he ido a pasar un rato contigo. - dijo sintiéndose mal. La morena ante eso le dio tanta ternura que la besó.

- No te preocupes, de verdad. Entiendo que estes así, pero vámonos a la habitación ya anda. - dijo cerca de ella.

- ¿Vas a dormir conmigo? - preguntó la pelirroja.

- Depende, ¿quieres? - ante eso la que devuelve el beso es la pelirroja, pero era uno de estos de cariño inmenso.

- Claro que quiero, siempre.

Las chicas se fueron de la mano hacia la habitación y Ruslana le prestó una camiseta a Chiara. Para ella era muy importante que la morena entendiese que ahora se tenía que esforzar, y le encantaba como buscaban esos pequeños ratos juntas.

Ambas se metieron en la cama y se tumbaron de lado pasándose el brazo por encima.

- Te imaginas cuando podamos estar así, pero en la playa o en nuestras propias casas - dijo la morena mientras le acariciaba la cara.

- Por favor, es lo que más ganas tengo. Quiero que conozcas a mis amigas, a mi familia, pero de verdad.

- De que vengas a Menorca y te enseñe las calas. Mis hermanos, te van a caer genial.

- Estoy segura de eso. - dijo la pelirroja.

- Tengo ganas de todo contigo Rus.

- Y lo vamos a tener, no te preocupes. - se dieron un beso como firma.

- Te quiero Kiki, mucho.

- Yo te quiero más. - Se pusieron como les gustaba dormir, ya se conocían y cada vez era más fuerte el amor entre ellas. Incluso a veces se preguntaban si, ¿estarían enamoradas?

Tenían ganas de conocer la vida personal de la otra, pero cuando decían eso había veces que les parecía que era más como un, "ojalá", que como un va a pasar seguro.

Nota:

Que tallllllll, espero que os guste muchooooooo.

Recordaros que ya podéis escuchar LAS CHICAS MALAS DESAFINAN en todas las plataformas digitales. El vidocplip igual.

Nos vemos mañana :)

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