Capítulo 26

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De un lado hacia otro caminaba Mina aún dentro del apartamento, y hacía esto por la preocupación y angustia que sentía sobre la ausencia de Chaeyoung después de un largo rato donde no hubo señales sobre ella

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De un lado hacia otro caminaba Mina aún dentro del apartamento, y hacía esto por la preocupación y angustia que sentía sobre la ausencia de Chaeyoung después de un largo rato donde no hubo señales sobre ella. En ese momento la japonesa pensaba todo, menos cosas buenas.

Sentía mucho miedo, así que estuvo a punto de llamar a la mamá de Chaeyoung por segunda vez para informarle que ésta seguía sin llegar. Pero se detuvo cuando escuchó los ladridos de Boo hacia la puerta de entrada, tal cosa significaba que Chaeyoung ya estaba cerca. Suspiró con alivio cuando escuchó las llaves chocar varias veces contra la puerta.

Pero el alivio no sería un sentimiento que sostendría por mucho tiempo.

La puerta fue empujada muy lentamente, y pasos pesados le siguieron después. Mina se preocupó al escuchar un débil sollozo, un sonido que tristemente reconocería en cualquier lugar. Se acercó con prisa hacia la puerta para ver qué estaba sucediendo, pero quedó paralizada al ver a una desestabilizada Chaeyoung frente a ella llorando como si lo peor hubiese sucedido.

—Chaeyoung... —susurró anonadada.

—Mina...

—¿Qué pasó? —preguntó preocupada, con la intención de acercarse y ver más de cerca a Chaeyoung. Pero algo la detuvo de hacer eso.

—Lo siento... —susurró antes de sollozar de nuevo—. Tienes... Tienes que escucharme...

Chaeyoung seguía intentando hablar entre sollozos, pero Mina no la escuchaba, tan solo siguió observándola fijamente y detallándola. Fue cuestión de segundos para que se diera cuenta de algo, algo que hizo trizas su corazón. Aquellas marcas de labial estaban corridas por toda la mandíbula y el cuello de Chaeyoung, incluso sus propios labios estaban pintados por aquel rojo.

Su camiseta casi abierta y las lágrimas en sus ojos le dijeron todo lo que no necesitaba escuchar. Con ojos confundidos comenzó a detallar a la coreana frente a ella. Su expresión se desfiguró cuando desde la corta distancia que las separaba pudo sentir el olor a whisky.

Llevó su mano a una de las manchas de labial que tenía en su mandíbula, y apretó los dientes con enojo, pero su decepción fue más fuerte, su tristeza... era tan profunda que sintió sus ojos se humedecerse, y contuvo un sollozo. Chaeyoung la miró con pena e intentó hablar, pero Mina se adelantó y llevó sus manos a su boca para evitar que lo hiciera, ya que no quería escuchar.

No quería saber nada.

Con tristeza negó y Chaeyoung comenzó a llorar con ella, con deseos de explicar. Intentó abrazarla y Mina lo permitió, aunque no correspondió, ya que lo único que sentía ahora era asco de aquella situación, pero dejó de contener los sollozos y Chaeyoung se sintió culpable al escuchar la fuerza con la que estaba llorando; y es que nunca la había visto así.

Nunca la había lastimado así aunque fuera sin quererlo.

Las piernas de Mina se sintieron débiles, y se aferró a la camisa de Chaeyoung para sostenerse, aunque en vano, ya que ambas terminaron en el suelo de rodillas llorando. Y es que para Mina el olor de un perfume ajeno al de Chaeyoung era una afirmativa de que sus sospechas se habían cumplido.

𝕋𝕨𝕠 𝕎𝕠𝕣𝕝𝕕𝕤 𝔹𝕦𝕣𝕟𝕚𝕟𝕘 | 𝕄𝕚𝕔𝕙𝕒𝕖𝕟𝕘Donde viven las historias. Descúbrelo ahora