Capítulo 2

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Una nerviosa Chaeyoung estaba cabizbaja en la sala de reuniones, donde la tan esperada reunión ya casi estaba culminando con un buen resultado. Intentaba prestar suma atención a cada punto que se acotaba y que por supuesto le interesaba, pero esto le era complicado debido a que se sentía un poco intimidada por la fija mirada de una chica castaña sobre ella.

Ésta la miraba fijamente, como si la estuviera analizando o como si disfrutara hacerla sentir nerviosa. Chaeyoung no comprendía si había algo raro con ella como para que la chica la mirara de dicha forma.

—Y bien, creo que ya hemos llegado a un acuerdo —anunció uno de los socios—. Supongo que con cada informe, análisis a fondo y estadística presentada sobre las acciones de este lugar, podemos ver que es un proyecto seguro para ambas partes.

—Lo es —asintió Jung—. Todos aquí trabajaremos de lleno en hacer de aquel lugar un éxito así como éste —afirmó—. Tenemos personas aquí en las cuales confiamos para ello.

—Hoseok —llamó el hombre—, sé que tú serás el que junto a todos los presentes hará de aquel lugar un éxito —extendió la mano—. Tus aportes fueron realmente sorprendentes, sé que no nos decepcionaremos de haberlo aprobado.

—En lo absoluto —estrechó su mano—. Sé que no seré el único en estar al mando, hay alguien que quiero esté junto a mí ayudándome con esta responsabilidad, pues confío en ella y sus destrezas.

Chaeyoung escuchó esto y amplió los ojos. «Que no diga mi nombre. Que no diga mi nombre. Que no diga mi nombre», suplicó internamente cruzando los dedos.

—Son Chaeyoung.

Chaeyoung exhaló con evidente nerviosismo. Todas las miradas recayeron sobre ella, en especial la de aquella chica que había susurrado su nombre con una extraña sonrisa en sus labios.

—Sé que probablemente sea muy rápido —comenzó Hoseok al escuchar los murmullos—, pero yo como profesional en esta área, y con el tiempo que tengo dentro de esto lugar, he sido testigo del arduo e impecable trabajo de Chaeyoung —la señaló—. Sé que puedo confiar en ella y en su criterio en lo que a esto respecta, y aunque sé que ahora mismo sea inesperada esta decisión tanto para ella como para ustedes, aseguro que no nos arrepentiremos.

—Hoseok me había comentado esto, estoy de acuerdo, pero tu opinión es aun más importante, ¿qué dices, Chaeyoung? —preguntó Jung aumentando su nerviosismo.

—Yo... intentaré hacer lo mejor que pueda —susurró.

—Si no estás segura, podemos-

—Lo estoy —aseguró con voz fuerte—. Sé que podré hacerlo.

—Bien, entonces el trato está cerrado —todos comenzaron a aplaudir, unos emocionados, otros un tanto forzados.

—Ustedes no estarán solos adelante, por supuesto —volvió a hablar el hombre—. Durante estos meses de inicio estará en compañía de ustedes asesorándolos Lee Goo Ru, una de nuestras mejores trabajadoras —señaló a la castaña.

—Nancy Jewel McDonie —corrigió ésta con una sonrisa sin apartar la mirada de Chaeyoung—. Espero no hayan inconvenientes durante este tiempo que trabajaremos juntos —dijo a todos, pero sin dejar de mirarla a ella.

—Sé que no lo habrán —susurró tímidamente. La castaña extendió su mano y Chaeyoung la tomó para estrecharla.

—Bueno, supongo que ahora todo ha quedado claro —dijo Hoseok—. Ha sido un placer y un privilegio —sonrió.

—Sí que lo ha sido —soltó su mano lentamente, como si quisiera alargar los segundos de aquel roce.

Chaeyoung asintió y apartó la mirada sin comprender del todo lo que sucedía. Todos comenzaron a salir de la sala, a excepción de los socios, Jung, Hoseok y Chaeyoung. Charlaron un rato sobre lo que se les aproximaba con todo esto encima mientras la castaña seguía dándoles miradas a la más baja.

𝕋𝕨𝕠 𝕎𝕠𝕣𝕝𝕕𝕤 𝔹𝕦𝕣𝕟𝕚𝕟𝕘 | 𝕄𝕚𝕔𝕙𝕒𝕖𝕟𝕘Donde viven las historias. Descúbrelo ahora