|Secuela de Two Worlds Collide|
Myoui Mina y Son Chaeyoung habían logrado liberarse de aquellas ataduras que por tantos años las mantuvieron atadas en el pasado. Ya no eran aquellas adolescentes desesperanzadas e inseguras, ahora eran dos mujeres qu...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Siempre hay eventos inesperados que pueden cambiar el rumbo de las situaciones predestinadas. Algunas veces lo que consideramos "el peor de los casos" puede ser lo que nos abra esa puerta hacia eso que tanto estábamos esperando. Hay puertas que necesitan cerrarse para que otras puedan abrirse y darnos una nueva dirección que al final nos llevará hacia nuestro destino.
Absolutamente todo sucede por algo, de no ser por esos sucesos del pasado que nos ayudaron a trabajar en nuestra fortaleza, no seríamos lo que somos hoy en día. Y en el caso de que no nos sintamos conformes con nuestro estado actual, o si nos sentimos agotados y a punto de rendirnos... Debemos tener presente que las situaciones actuales nos llevarán hacia ese lugar que debemos estar. ¿Por qué? Porque la vida se trata de procesos y aprendizajes.
Si los momentos difíciles no llegan, nunca aprenderemos a sacar esa fuerza que por instante creemos no poseer.
Son Chaeyoung estaba consciente sobre esto, y aunque aun la culpa y el desespero la carcomían... algo muy dentro de sí le decía que se quedara tranquila, que todo estaría bien. Quería suponer que Mina también sentía lo mismo, y que tal vez dichos sentimientos podían significar que el camino para arreglar las cosas se estaba preparando. Sabía que todavía no era el final, aunque los miedos le dictaran lo contrario, aun se aferraba a las esperanzas y las promesas que en algún punto seguían latiendo con fuerza.
Había derramado muchas lágrimas, su almohada lo sabía bastante bien. Sus amigos y familiares más cercanos también lo veían en aquellos ojos que ya no brillaban con la misma alegría de antes. Durante esos días había visitado innumerables veces a su madre, incluso había pasado la noche en su casa par de veces, y ésta no dudó en escuchar una y otra vez la misma historia para darle consuelo a su hija y calmar su corazón afligido.
Hye Won había dejado mucho que desear como madre en las épocas pasadas, pero sus esfuerzos por cambiar habían dado tantos frutos que... ahora el presente se veía mucho más estable. Claro, la relación no era perfecta, y aunque por momentos hubiesen desacuerdos, Chaeyoung sabía que el apoyo por parte de su madre era fundamental para seguir adelante.
Su padre también la había apoyado mucho, incluso su hermano Jeong el cual seguía en su tratamiento para mejorar. Chaeyoung sabía que ya no se encontraba sola, que aunque su familia tenían cada uno sus propias vidas y problemas, éstos no la dejarían sola en momentos de crisis, porque así es como funciona un núcleo sano y unido.
Y con aquel caos andante en mente, Chaeyoung salió de su trabajo para ir directo a casa. Había sido un día bastante agotador, así como todos se sentían después de aquella noche. Caminó al estacionamiento, y cuando estuvo a punto de subir al auto, sintió alguien que sostuvo su brazo con el fin de llamar su atención.
Chaeyoung volteó y se encontró con una chica de cabello corto que no tardó en reconocer. Sus ojos se expandieron con asombro.
—Son Chaeyoung, es increíble verte después de tanto tiempo.