|Secuela de Two Worlds Collide|
Myoui Mina y Son Chaeyoung habían logrado liberarse de aquellas ataduras que por tantos años las mantuvieron atadas en el pasado. Ya no eran aquellas adolescentes desesperanzadas e inseguras, ahora eran dos mujeres qu...
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El dolor seguía tomando el rol protagónico en esta historia, sumado a la nostalgia y la melancolía que nunca parecen faltar cuando de mis letras se trata. Pero creo que tales están presentes día a día en la vida misma y lo que atravesamos, así que no solo se trata de mí y mi forma de hacer las cosas, sino de la realidad de la que no podemos escapar.
Mina y Chaeyoung no podían escapar de dicha realidad, tampoco de las lágrimas que parecían inagotables a tal punto. Tal vez algún sentimiento de esperanza podía tocar sus puertas para transmitir tranquilidad y calma, pero ver el espacio vacío a tu lado de ese ser que te acompañaba en todo momento no puede ser tomado con indiferencia, no cuando el amor sigue vivo. Y si hay un amor que sigue latiendo tal cual lo hace un corazón aferrado a la vida... es el de estas dos mujeres.
Durante tales días de soledad y bastante silencio Chaeyoung había meditado bastante, ahogándose en aquellas letras tristes de sus cantantes favoritos. Ahora podía sentir en carne propia lo que cada uno de ellos plasmaban en sus líricas; el remordimiento, el arrepentimiento, el dolor y la nostalgia (tan solo para mencionar algunos). Teóricamente Chaeyoung nunca había vivido una ruptura como tal, pues jamás se había separado de Mina, no por decisión de alguna de ellas... Así que estar viviendo un episodio como ese era completamente desconocido para la coreana.
Pero doloroso, completamente doloroso.
Su mente no paraba ni un segundo, tales pensamientos mezclados con el sentir antes mencionado causaba estragos en su estado de animo actual. Bien se dice que cuando la mente no está bien, el cuerpo tampoco lo está... Y este hecho podía evidenciarse con simplemente mirar el rostro de la rubia. Las ojeras resaltaban bastante en su rostro pálido que podría definir sílaba por sílaba la palabra "desgaste". Sus pupilas lucían apagadas y vacías, como si el brillo que alguna vez éstos tuvieron jamás hubiese existido.
Creo que son sencillas palabras no sería suficiente para terminar de describir lo mal que Son Chaeyoung se sentía. Y creo que no podría entenderse fácilmente, a menos que claramente hayan estado en su situación en algún punto.
Diez minutos enteros estuvo dentro de su auto con miedo de salir y retomar la rutina de la que tanto quería huir. Sabía que el hecho de que Mina se hubiese ido y no quisiera contestar sus llamadas no era motivo para que el mundo dejara de girar... Aunque en el fondo deseaba que así fuera, no era algo que acontecería. La vida seguía; debía volver al trabajo y enfrentar las cosas aunque no quisiera. Lamentablemente no todo sucede como queremos, creo que la vida se encarga de dejarnos esa lección muchas veces.
Bajó del auto y suspiró con fuerza. No tardó mucho en estar dentro del edificio, ganándose durante su recorrido una que otra mirada curiosa. Poco le importó las posibles preguntas de la gente respecto a su aspecto deplorable, por ese momento incluso fingir una sonrisa parecía ser muy exigente para sus escasas energías. Intentó trabajar como lo hacía normalmente, como transcurría cada día de su vida desde que estaba en esa empresa, pero sabía que no podía engañar a su mente.