Capítulo 27

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Dolor; Chaeyoung sentía mucho dolor

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Dolor; Chaeyoung sentía mucho dolor. No solo era el dolor que carcomía su pecho el que la consumía, sino también estaba el dolor de cabeza haciendo acto de presencia como parte de la resaca. Sus ojos se apretaban a medida que despertaba y sus extremidades comenzaban a moverse, fue así hasta que cayó al piso. Ahí recordó que no estaba en su cama, sino en el sofá.

También recordó que Mina se había marchado.

De inmediato las lágrimas volvieron a caer por sus mejillas mientras tapaba su rostro y negaba con la cabeza, como si aun no pudiese aceptar lo que habia acontecido por su culpa. Era claro que se sentía culpable, y sabía que lo era por no haber sido más desconfiada. Toda la escena se repetía en su cabeza una y otra vez, desde lo que había acontecido con Nancy hasta la pelea con Mina; tales eran como una pesadilla de las cuales no podía despertar.

No cuando eran su realidad ahora.

El timbre resonó por toda la casa, tan solo agudizando el dolor de cabeza de la coreana, pero a la vez entregándole alivio al sostener la idea de que pudiera tratarse de Mina regresando. Se levantó con prisa, tropezando con algunas cosas en su camino, y corrió hasta abrir la puerta. Sus esperanzas desvanecieron al notar que no era Mina, por supuesto que ella no querría volver después de lo de anoche.

—He tocado el timbre más de cuatro veces... —susurró HyeWon, la mamá de Chaeyoung.

—Yo... Yo no escuché —susurró, sintiendo las lágrimas deslizar por sus mejillas nuevamente.

—Déjame pasar, por favor —suplicó con preocupación—. Te ves muy mal.

Chaeyoung asintió, dejándole el camino libre. Lo único que pudo hacer fue volver a sofa y sentarse con resignación. HyeWon la siguió y se sentó a su lado, mirándola con atención y suma preocupación. Nunca había visto a su hija así, o al menos no desde lo que había acontecido años atrás.

El rostro de la pequeña coreana lucía sumamente pálido e hinchado. Sus ojos enrojecidos y cristalizados. Todo su semblante describía la palabra dolor, y eso hacía sentir lo mismo a la mayor, porque ninguna madre quisiera ver así a su hija.

—Mina me llamó —dijo ella, de inmediato Chaeyoung la miró con atención—. No me contó nada de lo que pasó, solo mencionó que ya no estaba aquí y que tal vez debía venir a verte.

—¿No piensa volver?

—No lo sé, no es algo que pueda deducir con certeza. Sé que las cosas no están nada bien, tu semblante y su voz en esa llamada me lo dejaron muy claro —suspiró preocupada—. ¿Qué sucedió?

Chaeyoung suspiró y solo pudo negar con la cabeza, como si se sintiera incapaz de pronunciar palabra alguna, de narrar lo que había pasado.

—¿Terminaron?

—No sé, yo creo que sí. Eso creo. No está, mira, ella se fue... Ella se fue.

—Tranquila, cálmate... —pidió, sosteniendo su mano.

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⏰ Última actualización: Nov 21, 2024 ⏰

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