|Secuela de Two Worlds Collide|
Myoui Mina y Son Chaeyoung habían logrado liberarse de aquellas ataduras que por tantos años las mantuvieron atadas en el pasado. Ya no eran aquellas adolescentes desesperanzadas e inseguras, ahora eran dos mujeres qu...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Dos semanas habían transcurrido con tranquilidad, si es que así puedo decirlo. Durante dicho tiempo Mina y Chaeyoung aún no habían conversado las cosas por trabas de la misma japonesa, la cual seguía rehusándose a dejar las dudas y dejar las cosas en "buenos términos" al menos. Una parte de ella no quería soltar a Chaeyoung, porque claramente la seguía amando.
Pero otra parte de sí seguía sin olvidar lo que había pasado.
Sanar no es fácil, mucho menos lo es perdonar y volver a la normalidad. Cada uno de nosotros necesitamos nuestro propio tiempo para pensar, meditar, cuestionar y simplemente dejarnos ser al ritmo que sea estipulado. Chaeyoung y Mina requerían ese tiempo, aunque fuera doloroso y pesado, era necesario. Claramente la solución para nosotros se ve más sencilla, porque sabemos el verdadero trasfondo de lo ocurrido, pero para Mina, la cual seguía dudando, no lo era.
Siguió quedándose en casa de Jihyo, pues la coreana en ningún momento le permitió siquiera pensar en la idea de irse a otro lado que no fuera el apartamento que compartía con Chaeyoung. Durante dicho tiempo en compañía de su mejor amiga se había sentido tranquila, por supuesto Jihyo siempre la motivaba a que hablase de lo que sentía, ya que Mina seguía siendo bastante cerrada en cuanto a las emociones.
Ya todos estaban al tanto de la ruptura de la joven pareja. Sus amigos, sus familias, sus compañeros; todos ya sabían que las cosas no estaban bien. Esto fue un golpe para ellos, debido a que admiraban su relación a toda costa, pero lo respetaron de igual forma y esperaban que las cosas se enderezaran en algún punto.
Mina se refugió por completo en su trabajo. Era éste al único lugar al que iba cuando abandonaba el departamento de Jihyo. De vez en cuando Nayeon, Jeongyeon y Momo se reunían junto a ella y conversaban un poco. Chaeyoung en ningún momento fue parte de esas reuniones.
El grupo se sentía aun más incompleto, pero aceptarlo por ahora resultaba lo más factible. Nunca vuelve a ser lo mismo cuando alguien a quien le tenemos aprecio y cariño brilla por su no deseada ausencia. Así era en el caso de estas chicas, sin importar cuanto tiempo pasase, la ausencia de alguna de ellas solo sería el vivo reflejo de que nada volvería a ser lo mismo.
Justo en ese preciso momento Mina se encontraba junto a Nayeon y Jeongyeon en el departamento de éstas. Ésta había decidido ir a visitarlas un momento luego de que su tiempo en la academia finalizara, ya que las chicas la habían invitado a comer galletas que Jeongyeon había horneado.
—¿No has hablado con Chaeryeong? —Se atrevió a preguntar Nayeon.
Mina simplemente pudo suspirar, era lo único que podía hacer al escuchar esa pregunta.
—Todavía no.
—¿Por qué? —preguntó bajando la mirada—. Ha pasado mucho tiempo.
—Creo que me estoy preparando mentalmente para verla y tener esa conversación.