Capitulo 41.

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Habían pasado unos días desde la misión en dónde trabajaron el escuadrón de Sasuke y el equipo de Sakura.

Y las cosas no podrían ir peor, la noticia de que Ino era quien participa en el festival del dulce se regó como pólvora, y como era de esperarse Sakura no salía de la casa de Ino.

Sasuke intentó hablar un par de veces con ella pero no la encontraba nunca en su casa o el trabajo y la única vez que la vio solo le dijo un “ahora no puedo” y se fue sin dejarlo hablar.

Mentiría si dijera que eso no lo decepcionó un poco, las cosas estaban complicandas ahora, y su humor estaba a la par de lo que pasaba.

Incluso su madre lo había regañado como hace mucho no lo hacía, y eso solo mostraba lo molesto que estaba.

Itachi solo se le quedaba viendo, como siempre analizando antes de actuar. Su padre solo le pedía a su madre que lo dejara en paz, cada vez que está quería sacarle lo que le pasaba en cada oportunidad que tenia.

Sabía que Sakura lo evitaba, pero el no se dará por vencido no después de confirmar que había una oportunidad para ambos, y no dejaría que el niño rico se saliera con la suya y se quedará con su chica.

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Sakura estaba en su casa guardando los vestidos que le entrego la modista, eran realmente hermosos a pesar de su sencillez, lástima que no se sentía con el ánimo de usarlos.

Sabía que tenía que decirle a Sasuke lo que pasaba, que tenía que irse y lo que pensaba al respecto de las intenciones de Ray-san, pero había algo que no le permitía decirle nada y hasta tenía que reconocer, no sin vergüenza, que lo había estado evitando como una cobarde.

A punto estuvo de ir a buscarlo para hablar, pero sabía que eso solo le haría las cosas más difíciles, estaba determinada a no dejar que ino sufriera por su culpa aunque eso signifique perder la oportunidad de salir con el único hombre que ha amado nunca.

No sabía si escribirle una carta y pedirle a su madre que la entregará después de su partida o avisarle antes de que se enterará por otro lado y se diera cuenta de las cosas.

Lo que si tenía claro era que no podía dejar de ir a la aldea del Dulce y enfrentar el problema, cara a cara y sin tretas de por medio, no quería mentir mas y correr el riesgo de involucrar en un problema a la aldea, ni a el clan Uchiha, pues bien sabia que si descubren que Sasuke y ella habían mentido, las cosas podrían acabar mal con un aliado tan importante y antiguo de la aldea.

Después de todo es una Shinobi, y el amor a su tierra era tal, que era capaz de morir por ella.

Bien podría llamar a su situación una misión.

Mebuki: ¡Sakura hija! necesito que me ayudes aquí.

Sakura: ¡ya voy mamá!.

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Ino se miraba al espejo intentando mantener el rostro sereno, la actuación era un arte manejada como un arma para un Shinobi y era mucho más filosa en manos de una Kunoichi.

Ser perfecta nunca había sido tan difícil como ahora, amaba ser señalada como un ejemplo a seguir de como debía ser una Kunoichi, había sido ella el claro ejemplo desde que había puesto un pie en la academia.

No tenía un Byakugan ni un Taijutsu tan refinado como un Hyuga, tampoco tenía la inteligencia y el control del chakra, que como casi nadie sabía, tenían los Haruno.

Pero ella contaba con el renombre y las técnicas de su clan, y a diferencia de sus compañeras poseía una seguridad en si misma. Mentiría si dijera que no se sintió menos cuando en la academia entre las Kunoichi, no era la mejor en la práctica porque lo era Hinata y ni la mejor en teoría porque lo era Sakura.

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⏰ Última actualización: Feb 15, 2025 ⏰

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