Narra la Creadora
Habían pasado casi dos meses y medio, Alastor ya casi no volvía al hotel, ahora solía tomar demasiado café y casi no dormía, solía mantenerse más solo o en lugares alejados, como su propia oficina.
Un día en específico, Alastor se encontraba leyendo unos papeles de la nueva organización del hotel, proyectos e ideas de Charlie, etc. Aparte de que también estaba revisando documentos que le había mandado Carmilla y algunas notificaciones del territorio canibal, todo estaba muy tranquilo, en las afueras de su oficina escuchaba a la pequeña Niffty hablar con algunas de la sirvientas pero no escuchaba la voz de Angel, por lo que suponía que estaría durmiendo o había salido al jardín a tomar algo de aire.
De un momento a otro, decidió parar y ver una foto que tenía de Angel en un marco, sobre su escritorio, tomó la dichosa imagen y empezó a mirarla más de cerca, era una foto que le había dado la pequeña Niffty el dia que se casaron, donde estaba Angel con su hermoso vestido blanco, una de sus 6 manos en su abultado vientre y una gran sonrisa que Alastor adoraba ver cada mañana.
A Veces se sentía muy mal consigo mismo, pues últimamente estaban algo distantes, Alastor se la pasaba trabajando y Angel en cualquier otra cosa. Los únicos besos que se daban eran de buenas noches y solo se abrazaban para dormir pero como él ahora ya no dormía tan seguido, ya casi no se abrazaban.
Soltó un suspiro cansado, se sentía el peor esposo de todo el infierno y todo por sus estupidos traumas, Lilith no había perturbado sus sueños pero seguía alerta de que ella lo hiciera, dejó la foto en su escritorio y se puso a mirar al techo, tenía en mente llamar a Angel y proponerle una salida de compras, para aprovechar y visitar a Rossie.
Estaba a punto de llamar a una sirvienta para que le avisara a Angel sobre la salida, hasta que escuchó un grito, pensó que había sido una de las sirvientas pero al no ser un grito completamente femenino le preocupó.
Se teletransportó a la habitación de donde provenía el bullicio, solo para encontrar a varias sirvientas atendiendo a Angel, el cual tenía ambos muslos llenos de sangre. Vio como lo acostaron en la cama y como mojaban paños en agua, pero lo mas desgarrador para el eran los gritos y gimoteos de dolor de Angel. Veía como los ojos del contrario lagrimeaban y se entrecerraban.
La pequeñas Niffty entró rápido y sacó a Alastor, sabía que el ciervo era muy delicado en eso temas, por lo que al sacar al overlord, se lo llevó al primer piso y le dió algo de café para tranquilizarlo, el ciervo temblaba un poco y arañaba sus propias manos como si buscara una señal de consuelo en su propio dolor gracias a sus garras.
A los pocos minutos llegaron sus amigos...pero Lilith no estaba, una clase de bendición para Alastor, pues la rubia le haría dar más nervios de los que ya tenía, ya tenía suficiente ansiedad en la sangre como para soportar más. Pero los gritos de Angel no ayudaban para nada, era como si escuchara como torturaban a su esposo mientras él estaba allí abajo sentado.
Los acabados de llegar se sentaron en los muebles y se pusieron darle alientos a Alastor, mientras este tenía la mirada fija en el suelo. Mientras tanto Angel estaba acostado en la cama matrimonial y pujaba con todas sus fuerzas, sentía su alma yéndose de su propio cuerpo. Jalaba las sábanas entre sus manos y en su cabeza se daba ánimos inservibles para el mismo. Hasta que sintió un gran vacío en su vientre y escuchó el llanto de un bebe, en ese momento su cuerpo se desconectó totalmente...El cansancio y el esfuerzo lo habían dejado sin fuerzas. Por lo que cerró sus ojos en cuanto pudo.
Cuando los gritos cesaron, el ciervo se levantó preocupado del mueble donde estaba sentado y se aguantó las lágrimas al escuchar los llantos de un bebé a la lejanía. Su sonrisa se agrandó y sus acompañantes si empezaron a llorar a excepción de Lucifer que se levantó para felicitarlo.
Las sirvientas bajaron y en una manta de color Escarlata, era un pequeño niño de pelaje blanco, y el poco cabello que tenía era rojo con puntas negras, las orejas y las astas de ciervo, pero tenía la forma de corazón en el pecho como la araña, la pequeñas pecas rosadas de su madre y a los pocos minutos empezó a moverse para que luego empezara a abrir sus ojitos. Eran en tonos rojos como su padre.
Era toda una ternura. Todos se acercaron para verlo y quedaron totalmente encantados, incluso Charlie empezó a llorar aun mas, por lo que Vaggie y Lucifer tuvieron que consolarla.
Pero el ciervo no despegaba la mirada de la pequeña criaturita, era como un pequeño tesoro para el, ahora tenia a otro pequeño que proteger, a su primogénito...Asil.
Asil Radio Demon Dust.
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Creadora
*Los mira con cara de "ahora si se viene lo bueno"* Espero que les haya gustado el capitulo, gracias por ver, no se olviden de comentar y votar. Bayyy
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Sacrificios-RADIODUST
RomanceDos demonios que han sido unidos por el amor y el destino pero ellos mismo harán que tengan un final feliz o una tragedia. Advertencia La imagen de la portada no es mia.
