—Definitivamente fue tu noche.—sonrió Jay cuando Sunghoon se acercó de regreso sonriendo como un tonto.—Ni siquiera tuve que presentarte a Sunoo, eres un tipo con suerte.
—¿Suerte? Yo no le llamaría suerte, Sunoo cree que soy un alfa forrado de billetes, debí haberle dicho la verdad...
—¡No seas tan aguafiestas, Sunghoon!.—su amigo rodó los ojos.—Es solo diversión, apenas lo conoces. Disfruta mientras puedas, conociendo a esos omegas mimados, por mucho que le gustes jamás te hubiera volteado a ver si sabe que no estás forrado.
Jay tenía razón, no es como si Sunoo y el buscaran algo serio esa noche, simplemente habian pasado el rato. Se deshizo de todo el drama en su cabeza, probablemente estaba siendo exagerado al respecto.
Veinte minutos más tarde recibió un mensaje de Sunoo, ya había llegado a casa. Pensó en cortar el rollo con él en ese momento. Había sido un buen momento y no podía haber más.
Sunoo
Supongo que estás enviándome a la cama porque no quieres hablar conmigo...
¡Ouch! Por supuesto que su respuesta le dolió y se lo pensó muchas veces para responder.
Lo siento Sunoo, en realidad no fui muy honesto contigo esta noche. Borró el mensaje.
No soy lo que tú piensas y creo que no es buena idea seguir en contacto...—Jay le arrebato el celular.—¿Estás loco? ¡Vamos Sunghoon! No seas aguafiestas, le gustaste a Sunoo y créeme, es la primera vez que veo algo así. Síguele el juego, seguro después le parecerá aburrido y te mandará al demonio, por ahora, solo disfrútalo.
Si, Jay tenía razón, no era para tanto. Escribió un mensaje disculpándose por ser tan seco con Sunoo y lo invitó a salir.
Durante toda una semana, Sunoo y Sunghoon se escribieron a todas horas. Se daban los buenos días y hablaban de cualquier cosa.
Finalmente el fin de semana quedaron para un café y si, pudo haber tomado la decisión correcta de finalmente decirle que no era un ricachón amigo de Jay que estaba de visita por la ciudad, pero el idiota que vivía en él, decidió tomar prestado uno de los autos de lujo que estaban en el taller para acudir a esa cita. Jay lo alentó con la idea y le prestó más de esa ropa cara.
Por supuesto que tenía remordimiento por hacer algo tan estúpido y como decía su mejor amigo Ni-ki, no muy común en él, pero la sonrisa de Sunoo en cuanto entró a aquella lujosa cafetería se llevó todos sus remordimientos.
Aquella tarde hablaron durante horas, compartieron postres que Sunoo conocía bien del lugar y al final, Sunghoon pagó una cuenta excesiva solo para lucirse. Cuando salieron del lugar caminaron hacia su auto y antes de despedirse Sunoo lo besó, fue un beso rápido y tímido. El alfa no supo de donde sacó el valor, pero tomó su rostro y lo besó de verdad, metió su lengua en esa tibia boca y no se separó hasta que el aire comenzó a faltarles.
—Me gustas, me gustas mucho.—susurró Sunghoon, pegando su nariz a la del tierno y hermoso omega sonriendo como un tonto.
—Tú también me gustas mucho Sunghoon. ¿Podemos volver a vernos?—musitó bajito.
Negarse a ese placer ya no estaba en sus planes. Un hermoso omega como Sunoo se había fijado en él.
¿Cuánto duraría? No lo sabía, pero quería intentarlo, disfrutarlo y llegado el momento, se despediría de él. Por ahora podría disfrutar de pasar el tiempo con el todo lo que pudiera.
Sunoo y Sunghoon salieron durante un par de semanas más y siempre terminaban, en el auto que Sunghoon tomaba prestado del taller, besándose y frotando sus erecciones. A este punto, Sunghoon paraba antes de correrse porque Sunoo era la criatura más sexy del planeta y el alfa parecía un adolescente cachondo.
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Inocente Mentiroso || Sungsun
FanfictionSunghoon no era un mentiroso. Pero un alfa enamorado es capaz de todo. Incluso de fingir ser rico y gastar todos sus ahorros para enamorar al omega más hermoso y mimado. Una mentira piadosa le rompió el corazón. Está historia NO ES MÍA todos los cr...
