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Aquella tarde Sunoo lo logró. Ni-ki había salido por unos encargos y Sunoo se aprovechó de ello. ¡Casa sola, es tu oportunidad Sunoo! Se animó a sí mismo.

Después del almuerzo, Sunoo se pegó como un chicle al alfa.

—Te extraño Sunghoonie.—lo abrazó por detrás.

—Sunoo, ya te he dicho que...

—No seas cruel conmigo, ya te dije que lo siento mucho. Me tocó todos los días pensando en ti.

¡jodido infierno, si eso no hizo que la polla de Sunghoon se retorciera en respuesta!

—¿Tú no me extrañas?.—preguntó Sunoo con ese tono mimado que usaba para obtener lo que quería.

—Escucha Sunoo...—Sunghoon se giró para encararlo.—Tienes que parar esto, no puedes seguir insistiendo.

—Yo te amo Hoonie. Nunca había estado así de enamorado.

—Lo siento Sunoo, pero no. Tu puedes enamorarte de alguien mejor. Necesitas a alguien mejor.

—Nadie será mejor que tú Hoonie.—los ojitos de Sunoo se llenaron de lágrimas.—Solo te necesito a ti, por favor.

Sunoo posó sus manitas en el ancho pecho del alfa, pegó su cuerpo cerca y hundió el rostro en su cuello.

—Te necesito.—succionó un chupón en el cuello de Sunghoon haciendo que todo el cuerpo del alfa se erizará.

—Sunoo, detente.—Sunghoon apretó débilmente los antebrazos del omega para detenerlo, pero su polla dura contaba otra historia.—Tu y yo no podemos...

—Ha pasado más de un mes...la última vez que me follaste. Yo, lo necesito.—murmuró chupando más la piel del cuello y restregándose contra la erección del alfa.

Sunghoon cerró los ojos involuntariamente disfrutando del aroma y el calor de Sunoo. Estaba perdido, amaba a ese omega y era difícil resistirse.

Sunoo, estaba cerca. Era su oportunidad, así que buscó los dulces labios de Sunghoon y aprovechó ese momento de debilidad metiendo su lengua y acariciando el piercing de los labios del alfa con la lengua.

Sunghoon ya estaba sobre estimulado. ¡Dios, lo extrañaba! Lo extrañaba tanto que dolía. Finalmente Sunghoon lo besó, tomó el rostro suave del omega y chupó esos esponjosos labios. Sunoo gimió sintiendo su agujero y su polla lubricar.

—No podemos.—balbuceaba el alfa entre besos.

—Te extraño, extraño mucho a mi alfa dentro.—gimió el omega cerca de su oído.

—No, esto no está bien.—Sunghoon apretó el redondo culo de Sunoo restregando su erección más fuerte embriagado por el dulce olor de sus feromonas.

—Follame Sunghoon, por favor, follame.

Después, todo fue un borrón de besos y caricias donde Sunghoon descargó toda su frustración.

Minutos después, ya tenía a Sunoo doblado en el cofre de un auto con la pantalones abajo y disfrutando de la obscena vista de su polla entrando y saliendo de ese apretado agujero. Sunoo gimiendo tan alto y agudo empujando su culo para penetrarse más fuerte.

No puedo tenerlo. No soy un buen alfa para el. Es demasiado hermoso. Quisiera ser mejor para ti, pero no puedo darte nada. Su cabeza estaba llena de esos pensamientos mientras follaba duro y áspero a Sunoo. Como si quisiera castigarlo porque no estaba siendo delicado mientras lo penetraba. Era sexo rudo, puro instinto y necesidad. Su lado animal tomando el control.

Pero a Sunoo, le encantaba. Amaba la forma en que Sunghoon enterraba sus dedos en la piel de su cadera y dejaba chupones salvajes en su nuca mientras lo empalaba.

—Si, si. Más por favor, te extraño alfa, te extraño demasiado.—gemía el rubio tratando de sujetarse en el cofre del auto.

—Tan apretado.—gruñó Sunghoon hundiéndose en ese dulce calor.

El cuerpo de Sunoo tembló.—Y-yo ya casi.—chilló bombeando su polla húmeda y apretando más a Sunghoon dentro de él.—Anúdame, por favor.

No hubo vuelta atrás. La palabras de Sunoo despertaban a ese lobo salvaje y enamorado que vivía dentro del alfa. Así que Sunghoon lo folló más fuerte disfrutando de como el pequeño cuerpo del omega temblaba y lo apretaba más con su interior.

Sunoo se vino. Se vino tan fuerte que su vista estaba nublada por las lágrimas y arqueó la espalda cuando pudo sentir el nudo del alfa hincharse dentro de él.

Se sujetó lo mejor que pudo del cofre del auto dejando las huellas de sus manitas y chilló cuando sintió su interior ser estirado. Sunghoon se dejó caer sobre la espalda de Sunoo mientras gruñía y se venía dentro del hermoso omega y Sunoo se corrió otra vez cuando el calor del semen de su alfa lo llenó. Tan bueno y tan correcto.

—Mírate, tomando mi polla en un sucio taller.—La voz ronca de Sunghoon cerca de su oído.—¿Es eso lo que quieres? ¿Ser follado en lugares desagradables como estos?

—Si.—susurró Sunoo.—Puedo tomarte donde sea. Solo tiene que pedírmelo y abriré las piernas para ti siempre, alfa.

Sunghoon rió sin gracia.—Eres increíble.

Minutos después, el ruido del motor de la vieja camioneta de Ni-ki los interrumpió.

Afortunadamente el nudo ya se había ido.

—¡Mierda, es Ni-ki!.—se quejó Sunghoon saliendo de Sunoo y guardando su polla en los pantalones.—Vistete rápido.

—Pero, tengo que limpiarme.—balbuceó Sunoo.

—No, solo vístete. Va a entrar.

Sunoo levantó de sus tobillos los pantalones y los cerró lo más rápido que pudo.

—¡Sunghoon, se está saliendo! ¡Tu corrida se sale!.—chilló cuando sintió el semen del alfa escurrirse entre sus muslos.

—Ve directo a casa Sunoo.

—¡Ey! He vuelto, buenas noti....—Ni-ki miró las mejillas sonrojadas de Sunoo.

—Sunoo se está yendo.—Sunghoon empujó fuera a Sunoo.

—Adiós Sunghoonie.—se despidió Sunoo y prácticamente huyó.

—¿Qué mierda fue eso?.—preguntó Ni-ki.—¿Lo follaste?

—No, solo hablábamos.

—¿Acaso crees que soy idiota?.—levantó una ceja el alfa.—Ese omega traía chupones en el cuello, sus mejillas estaban rojas y al menos que esas marcas en el cofre del auto sean tuyas...

—Está bien, está bien.—interrumpió Sunghoon.—Follamos, yo...la cagué.

—Eres un idiota, Sunghoon. Ese omega te tiene enredado en su dedo meñique.

—Es complicado, Ni-ki.—resopló Sunghoon.—¿Complicado? ¿Ya se te olvidaron todas las razones por las que no es correcto para ti?

—No, yo las tengo claras.—murmuró bajo Sunghoon evitando la mirada de su amigo.

—Es un niño mimado que se encaprichó contigo. No puedes ser tan débil solo por su cara bonita.

—Lo sé.

—Va a joderte de nuevo. Sigues permitiendo que venga aquí y que vaya a tu casa a engatusar a tu abuela.

—Lo siento, voy a resolverlo. Solo fue un desliz.

—¡Eres un cerdo! Por lo menos limpia tu desastre. ¡apesta a sexo!—se quejó el alfa.

Si, Sunghoon se sentía como la mierda. Follar a Sunoo no había sido el mejor movimiento para alejarlo y Ni-ki estaba furioso porque había caído otra vez por la cara bonita de Sunoo.

Lo que no sabía Sunghoon es que Ni-ki estaba siendo un hipócrita, un grandísimo hipócrita…

Inocente Mentiroso || Sungsun Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora