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Había luchado y había perdido la batalla, quería consumirlo y no había vuelta atrás.
  
Tomó al omega y lo colocó encima de la lavadora posicionándose entre sus piernas. Jake comenzó a gemir mientras el alfa besaba sus tiernos pezones y jugaba con ellos con su lengua.

—Follame, por favor. No te atrevas a detenerte, te necesito.

Ni-ki arrancó las pequeñas bragas y acarició con su enorme mano la suave piel de su abdomen.

—Jodido infierno, estás tan listo para mi.—se tomó un tiempo para ver cómo él omega se retorcía necesitado debajo de él.

—Si, por favor.—gimió Jake abriendo sus piernas más.

—Todo una puta por mi polla.—Ni-ki abrió las mejillas y comenzó a follar su agujero con la lengua. Sonidos húmedos y obscenos invadían el ambiente y se combinaban con los gemidos de Jake.

—Más, necesito más. Tu enorme polla, ponla adentro por favor.

Ni-ki bajo la cremallera de sus pantalones y libero su gruesa y goteante erección.

—¿Esto? ¿Quieres esto?—dijo esparciendo el líquido preseminal y dando suaves tirones por la carne dura de su polla.

Jake asintió. El omega lucía sobreexcitado con los ojos llorosos y mordiendo su labio inferior.

Ni-ki lo miró con irises rojos, la mirada de un depredador a punto de devorar a su presa. Se inclinó hacia la entrepierna de omega y deslizó su lengua lasciva desde la base hasta la punta de la dura polla llevándose toda la humedad y provocando que Jake enroscará lo dedos de sus pies.

—Lo intenté Cara de muñeco.—gruñó colocándose entre los bonitos muslos, su polla empujando a través del apretado agujero.—Intenté alejar mis sucias manos de ti, pero no lo hiciste fácil.—empujó de golpe hasta la empuñadura haciendo a Jake gritar.

—Si, si.—gemía Jake mientras se aferraba a la enorme espalda del alfa porque la pobre lavadora apenas aguantaba los movimiento salvajes de ambos follando como animales.—Te sientes tan bien, tan lleno de ti.

—¿Te gusta cara de muñeco? ¿Mi polla follando tú bonito y apretado agujero?—gruñó.

—Me encanta, si por favor no pares, estoy cerca. Voy a correrme.—finalmente Jake se apretó más y enterró sus uñas romas en los anchos hombros sudorosos de Ni-ki.

—Hazlo Cara de muñeco, vente para mi.—gimió estampándose más duro contra el bonito culo del omega.

Jake se corrió chillando obscenidades y gritando el nombre del alfa hasta el final, succionando al mismo tiempo el orgasmo del alfa.

Ni-ki se corrió, se corrió tan fuerte apretando su polla hasta el fondo y luego liberando su nudo dentro del omega que giró sus ojos cuando sintió el segundo orgasmo llenarlo.

Su respiración errática mientras se retorcía con la placidez del nudo dentro de él.

Ni-ki pasó su dedo índice por la corrida de Jake, la que había quedado en la suave piel de su abdomen. Jake observó las acciones y gimió cuando Ni-ki chupó los restos de forma obscena de su dedo índice.

—Te extrañe Cara de muñeco.—susurró.—tu sabor.

Por supuesto que fueron por una segunda ronda pero ya en la habitación. Ahora descansaban enrollados entre las sábanas. Con el alfa acariciando perezosamente la espalda del omega.

—Yo no deje que Fred me tocara nunca.—murmuró Jake en el pecho del alfa. La declaración dejó estático los movimientos de Ni-ki, luego giró su rostro hacia su pecho para encontrarse con la mirada del omega.—Eso lo puso más furioso, tal vez por eso me engañó.

—Eso no es una excusa para engañarte y después golpearte. Si te quería debió esperar, debió esforzarse por ti, tú no tienes la culpa.

—Las cosas con mi padre no son fácil, no sé qué haré pero no puedo permitir que me obligue a volver con Fred.

—Habla con él, lo entenderá.

—No están fácil...desde que mi madre murió me evita, solo está ahí cuando hago algo que le molesta y estoy seguro que quiere entregarme a Fred para librarse de mí.

—¿Cuántos años tenías cuando murió tú madre?

—Siete. Éramos una familia feliz, yo me sentía amado. Ahora solo siento que soy una carga y que todos me evitan.

Ni-ki resopló sintiendo un nudo en su estómago.—Lo siento cara de muñeco, yo fui un idiota. Sé que estás intentándolo aquí.

—Siento lo de tu ropa.—puchereó.

—Es solo ropa, no es nada cara. No te preocupes, te enseñaré a hacerlo si tú quieres, pero no tenías que hacerlo.—Ni-ki besó la frente del omega.

—Gracias Ni-ki, gracias por ayudarme y protegerme.

—Si bueno, es un placer.—sonrió.

—Eres gruñón y malhumorado pero me gustas, tu polla es decir tu polla me gusta.

—¿Solo mi polla?—preguntó deslizando un dedo en el agujero usado y sensible del omega.

—Oh...—Jake se apretó más al caliente cuerpo y hundió sus dientes en el pecho del alfa para gemir por la intromisión.

—Has dicho solo mi polla omega.—gruñó Ni-ki follándolo ahora con dos dedos.

—Tus hoyuelos, tus hoyuelos son lindos también.—balbuceó retorciéndose de placer.

—Ajá, mis hoyuelos.—Ni-ki torció los dedos para presionar en el punto dulce del omega.

—Y t-tus dedos...mmhgm.—gimió empujando contra los dedos del alfa.—Tu voz sexy y ronca y...y ¡oh joder!—Jake se vino con fuerza.

—Eso es cara de muñeco, córrete.—sonrió complacido mirando al bonito omega.—Te lo mereces. Eres un buen chico, no dejaste que ese idiota te tocara.

—Arrogante.—murmuró Jake golpeando el pecho del alfa.

Si, Jake mejoró, aprendió a separar por colores la ropa y a cocinar con un poco de ayuda de Ni-ki. Mientras follaban por toda la casa aprendió muchas cosas aunque Ni-ki le había insistido que no tenía que hacerlo, se esforzó.

La tensión bajó en el ambiente y las personas a su alrededor lo notaron. Disfrutaban de pasar los fines de semana acurrucados viendo películas y dándose mimos.

No se permitieron hablar del futuro, solo disfrutar del hoy y ahora. El problema es que el ahora llegó abruptamente cuando una tarde de domingo disfrutaban de retozar en la cama y alguien llamó a la puerta.

Inocente Mentiroso || Sungsun Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora