17💘

1.7K 153 22
                                        

Aquella mañana, Sunghoon y Ni-ki regresaban de atender a un cliente que los había llamado muy temprano.

—Muero de hambre.—se quejó Sunghoon mientras entraban de vuelta.—Ni siquiera pudimos desayunar.

—Seguro mi madre tiene algo para nosotros.—dijo Ni-ki abriendo la puerta que los Ilevaba a la entrada de su casa.

—¡Ey má! Estamos en ca...

—Ni-ki, que bueno que llegaron.—saludó la mujer de lentes.—¿van a desayunar?

—¿Qué haces todavía aquí?.—Ni-ki apretó la mandíbula molesto.

—¡No seas grosero! Jake está dándome algunos consejos para la boda de tu prima.—regañó su madre.—Dice que los colores cálidos me van muy bien.—sonrió.

—¿Qué demonios, Ni-ki?.— susurró Sunghoon confundido.

—Pensé que te habías ido hace horas.—dijo el alfa grandote cerca del omega.

—Me quedé dormido.— Jake le restó importancia a la molestia del alfa.—Tu mamá me ofreció un café. Cocina muy rico por cierto.—sonrió antes de darle un sorbo a su café.

—Vamos Sunghoon, nosotros compraremos algo por ahí y espero que te hayas ido cuando volvamos.—se dirigió a Jake.

—Así que ¿ahora me vas a decir que hacia el amigo de Sunoo en tu casa?.—Sunghoon levantó una ceja mientras esperaba su comida.

—El y yo estamos follando. No es gran cosa.

—¿No es gran cosa? ¿Qué pasó con eso de dejarse llevar por una cara bonita?.—el alfa pelinegro entrecerró los ojos.

—No es lo mismo, Sunghoon. Tú estás empinado por ese omega. Lo del Cara de muñeco y yo, no es nada. Mira, se suponía que no tenia que cruzarse con mi madre. No sé qué demonios estaba pensando, pero te aseguro que me va a escuchar.

—Eres un bastardo hipócrita.— rió Sunghoon.—¿Cómo demonios sucedió eso?

Ni-ki le confesó todo a Sunghoon.

Jake había continuado enviando fotos, era como un juego. Un juego inocente que ambos comenzaron a disfrutar. Jake enviaba una foto linda y Ni-ki respondía con comentarios cachondos.

Ni-ki no tenía intención de tocar a ese omega, por la luna que no. Utilizaba las fotos para pajearse porque si, el omega era muy bonito y...caliente.

Y a Jake le gustaba encender al alfa, demasiado.

Porque para Jake, el alfa era lo más caliente que había visto en su vida. Por lo regular los alfas con los que había salido eran ególatras, les encantaba presumir de sus rostros bonitos y las prendas de marca que podía comprar. Ni-ki era rudo, el verdadero macho alfa que a Jake le ponía mucho.

Aquella noche, Jake regresaba de una fiesta y tuvo la mala suerte de caer en un gran bache. Al único al que pudo llamar a esa hora, fue a Ni-ki.

Ni-ki a regañadientes, lo ayudó.

—¿no podías esperar a mañana y llamar una grúa?.—bufó Ni-ki.

—Mi padre va a matarme. Por lo regular no le importa mi vida pero cuando se trata de sus hermosos coches, se pone como un loco. Te pagaré extra por la molestia. ¿Puedes arreglarlo?.—Jake se cruzó de brazos.

—No lo sé, no tengo vista de scanner, Cara de muñeco. Tenemos que llevarlo al taller.

—¡Bien! Hagámoslo.

—Te avisaré mañana que lo revise.—dijo Ni-ki después de dejar el auto dentro del taller con ayuda de una grúa.

—Bien, ahora llévame a casa.— Ni-ki levantó una ceja.—¿Qué? ¿No creerás que tomaré un taxi o algo así? ¿Sabes lo peligroso que un omega como yo vaya solo a casa desde este barrio?.—preguntó ofendido Jake.

Inocente Mentiroso || Sungsun Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora