—¡Mis pies se ven horribles, están gordos!—chilló Sunoo mirando sus pies hinchados por el embarazo mientras se recostaba en el mueble de sala.
—Tus pies siempre han sido lindos y gorditos.—respondió Sunghoon besando con ternura los deditos de los pies de su omega que descansaban en su regazo.
—No son tan gordos.—puchereó.
—Pero te ves lindo bebé. Amo tus manos y tus pies pequeños, son adorables.
—¿De verdad?
—Eres el omega más hermoso del mundo y con mi cachorro adentro de ti, lo eres más.
—Te amo Hoonie. Tú eres el alfa más guapo, sexy y amo tu gran polla...—Dijo acariciando sobre el pantalón de chándal con su piecito.
—Sunoo, la abuela está en su habitación. No podemos...—el alfa abrió los ojos y sostuvo el pie del omega.
—¿Por qué no? Dijo que tomaría una siesta, ha estado cansada estos últimos días, no va a escucharnos.
—Sunoo, puede escucharnos.
—Seré silencioso, lo prometo.—bateó sus pestañas coqueto.
—Tu eres todo menos silencioso.—gimió Sunghoon sintiendo su polla ya muy dura por las caricias de Sunoo.
—Lo prometo, no haré ruido. Hace dos días que no lo hacemos, estoy muy muuuuuy cachondo y tú ya estás duro.
—¡Joder! Ven aquí.—el alfa se bajó los pantalones y se acomodó en el mueble.
Sunoo se enderezó y se desnudó de cintura para abajo sonriendo.
—Caigo tan fácil contigo.—besó los rechonchos labios del rubio.
—Soy irresistible.—bateó sus pestañas coqueto y alineó la polla del alfa para dejarse caer sobre ella lentamente. La posición era incómoda porque su vientre ya estaba hinchado de 5 meses pero aún así logró hacerlo
—No hagas ruido.—susurró Sunghoon.
Sunoo negó y comenzó a bombear sus caderas hacia abajo y hacia arriba, mientras se mordía el labio y apretaba sus puños en la camisa del alfa para no gemir.
—Lunas, si. Mmgh, mmgh—gimió olvidándose de la promesa de no hacer ruido.
—No hagas ruido Sunoo, vas a despertarla.—gruñó bajo Sunghoon sosteniendo a Sunoo de las caderas para impulsarlo.
—Lo siento..ahí, ahí!—chilló.
—Esto no va a funcionar.—dijo Sunghoon saliendo de Sunoo.
—Lo siento Hoon.—susurró el omega.
—Sobre tus manos y rodillas.—ordenó Sunghoon poniendo un coJake debajo de la cara de Sunoo.—Muerde el jodido cojín cuando quieras gritar o gemir.
—Si alfa.—respondió posicionándose en cuatro.
Sunghoon lo penetró de nuevo y siseó de placer al sentirse nuevo la calidez que lo recibía. Sostuvo la cara del omega sobre el cojín para asegurarse de que no hiciera ruido.
Balanceó sus caderas de forma hábil tratando de evitar el sonido piel con piel.
—Buen chico—gruñó bajo envolviéndose en el delicioso calor de su omega.
Minutos después, Sunoo ladeó el rostro jadeando—H-Hoon yo ya casi, el mueble, voy a arruinar el mueble.
Sunghoon rodó los ojos y detuvo sus estocadas.—¡Maldición!—giró a Sunoo sobre su espalda.—Lo siento bebé, voy a tapar tu boca, puedes morder pero no te pases.
Penetró a Sunoo de nuevo y puso la palma de su mano sobre su boca.
El rostro de Sunoo estaba rojo, mordió la palma tratando de ahogar sus gritos mientras Sunghoon estampaba con más fuerza sus caderas.
Sunoo apretó el mueble con sus manos y mordió más fuerte corriéndose sobre su estómago. Sunghoon continuó usándolo para exprimir su propio orgasmo, apretando la mandíbula sudoroso. Cuando sintió su polla explotar salió de Sunoo y se masturbó para venirse en su estómago.
—¡Esto ha sido pésima idea!—dijo cerca de Sunoo tratando de recuperar el aliento.—No volveré a hacerte caso.
—Fue divertido.—musitó Sunoo aún un poco estimulado.
—No lo fue, tengo las rodillas y la palma de la mano adolorida.—Le mostró su palma magullada por los dientes del omega.
—Exagerado.—sonrió.
—Vamos a limpiarnos antes de que la abuela nos encuentre llenos de semen.
Sunghoon cargo al omega hasta la ducha, se tomaron su tiempo para darse caricias y recordarse lo mucho que se amaban.
Afortunadamente la abuela no los escuchó, cuando salió de su habitación los encontró viendo la televisión como un par de tórtolos inocentes y sonrió ante la tierna vista de la pareja acurrucada con un bol de palomitas de maíz.
La vida era buena. Sunghoon era fácil con Sunoo, si Sunoo quería follar, lo follaba. Si Sunoo tenía un antojo en medio de la noche, Sunghoon corría. Incluso aquellas vez que se le antojo sandía con helado en medio de la noche.
¿De dónde demonios iba a sacar sandía a esa hora? Sunghoon se las arregló, tocó la puerta del dueño de la frutería a esa hora. No se cansó de pedir disculpas y le pagó tres veces el costo. Todo por su bonito omega embarazado.
En la siguiente consulta, se enteraron que como había sospechado Sunoo, era un niño. Celebraron con sus familias el domingo haciendo una comida familiar.
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Inocente Mentiroso || Sungsun
FanficSunghoon no era un mentiroso. Pero un alfa enamorado es capaz de todo. Incluso de fingir ser rico y gastar todos sus ahorros para enamorar al omega más hermoso y mimado. Una mentira piadosa le rompió el corazón. Está historia NO ES MÍA todos los cr...
