La misión

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Holaa! Aquí estamos un día más preparad@s para leer esta maravillosa historia

¿Cómo están? Espero que bien

Disfruten 🫶🏻

Amaneció el día nublado, aparentaba llover pero apenas unas gotas. Fina despertó primero que Marta y la miró, vio sus manos entrelazadas y sonrió. Mantuvo su mano aferrada a la de su jefa mientras observaba el techo.

Tocaron la puerta

Fina enseguida le soltó la mano a Marta y dijo *adelante*, la rubia seguía dormida, no sé sabe si en el mismo sueño en el que estaba junto a Fina, pero la morena sintió mucha presión en lo que abrían la puerta. Marta no paraba de buscar su mano y entrelazarla, Fina no paraba de soltarse de ella para que nadie las viera y ella seguía buscando su mano. Le puso un cojín y de milagro coló. La puerta se abrió y era Andrés, para preguntar cómo se encontraba.

Don Andrés buenos días, ahora mismo iba a bajar a desayunar, estoy mejor pero el dolor no desaparece-dijo Fina, levantándose de la cama como pudo

Tranquila, te ayudo- Andrés cogió el brazo de la morena y se lo pasó por el hombro, prácticamente eran de la misma altura así que no hacía falta que se agachara ni nada, lo que facilitó el bajar las escaleras.
Marta se quedó durmiendo, apretando con sus manos el cojín que había puesto Fina.

Al llegar abajo, Fina quiso desayunar en la cocina pero Andrés insistió en que desayunara con el resto de los de la Reina.

Fina se sentó al lado de Begoña y Andrés en frente de su esposa.

Buenos días famil- Jesús saludó pero al ver a Fina miró con cara de asco

Buenos días Jesús- dijo Andrés, mirando de reojo al irrespetuoso de su hermano

Veo que la "herida" sigue aquí, creo que hoy ya se puede ir ¿no? Yo la veo perfecta- dijo Jesús, riéndose y mirando a Fina directamente

Jesús, tengamos la fiesta en paz por favor- dijo Marta tras bajar el último escalón de las largas escaleras que habían tras el comedor- buenos días tortolitos- añadió la rubia viendo cómo Andrés y Begoña se daban la mano y se sonreían mutuamente.
Luego se sentó al lado de Fina, haciendo que esta sonriera tímidamente.

Ya empezamos- Jesús no podía estarse callado

Cariño, ¿A qué te refieres?- dijo Clotilde a su esposo. Nadie de los que estaba en esa mesa sabía cómo una mujer como Clotilde podía estar con un pelao como Jesús, algunos creían que Jesús le dió una pócima o algo, era insufrible el hecho de pasar un día si quería junto a semejante personaje.

Marta, tú dependienta por mucho que esté herida o eso dice porque yo la veo bien, no hace falta que la protejas a toda costa,.ni que tuviera 9 años por dios- respondió Jesús, ya enfadado. Cuando algo no era de su agrado, peleaba porque así fuera.

Basta ya Jesús- una vez más, Damián cortó la bochornosa conversación que no pintaba nada bueno.

Habían pasado los dos días. Isidro no despertaba, se mantenía en coma, lo bueno era que estaba estabilizado.
Fina ya había mejorado su pierna casi al 80% por lo que ya podía caminar sin ayuda de nadie, aunque si doña Marta la ayuda, ella no se queja, ya saben jaja.

Si por amor fueraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora