El despertador en el celular de Vicky sonó a las 5:30 a.m., así que me levanté de mala gana, ya que no estaba acostumbrado a despertarme tan temprano. Por lo general, mis clases en la universidad eran después de las 10 a.m. Desperté entre un montón de cabello castaño claro y cobijas rosas, despejando cualquier duda de que lo ocurrido la tarde anterior hubiera sido solo un sueño y recordándome mi nueva condición: atrapado en el cuerpo de mi prima, una niña de 14 años que, para mi mala suerte, tenía que levantarse temprano para ir a la secundaria.
Bajé la mirada para buscar a mi prima dentro de mi cuerpo, pero, sorprendentemente, ella ya se había levantado. Supongo que su mente estaba adaptada a funcionar con estos horarios. En una silla junto a la cama vi dos toallas: una blanca, para el cuerpo, y una rosa, para el cabello. También había una nota que decía: "Toma un baño. La rosa es para el cabello y la blanca para el cuerpo. Por favor, respétame, soy tu prima. Yo tomaré una ducha en el baño de abajo para no hacer esto más incómodo. No tardes, no quiero que arruines mi registro de asistencia perfecta."
—¿Tomar un baño? ¿A esta hora? —pensaba. Estaba de más decir que, cuando era hombre, mi imagen personal nunca fue una prioridad; supongo que por eso no era muy popular con las chicas. —Supongo que al menos mientras esté en este cuerpo, eso tendrá que cambiar —decía mientras miraba mis pies descalzos, con pequeños dedos y uñas pintadas de un rosa brillante.
Me dirigí al baño y deslicé lentamente hacia abajo el short con el que había dormido la noche anterior, después retiré la blusa, quedando solo en ropa interior; el conjunto de brasier y pantis blancos con corazones que había llevado desde que estoy en este cuerpo. Sería la primera vez que vería a mi prima completamente desnuda. ¿Por qué me excitaba tanto la idea de hacerlo?
¿Qué diablos pasa conmigo? – Pensaba mientras apreciaba bajo mi mirada mi nueva figura – Yo la vi crecer desde que era un bebe, esto está mal— mientras pensaba esto sentía como mis pezones se ponían duros por debajo del brasier - Pero ya no eres un bebe o si Vicky – Decía mientras apreciaba mi lindo reflejo frente al espejo y hacía una sonrisa sugestiva. Mientras seguía admirando el reflejo de mi prima que técnicamente ahora era el mío, pase mis delicadas manos por detrás de mi espalda buscando cómo desabrocharlo, cuando lo conseguí baje lentamente los tirantes hasta dejar expuestos los lindos senos de mi prima, eran los senos más lindos que había visto, aunque no es como que hubiera visto muchos en mi vida, si acaso los de un par de chicas, las únicas dos con las que había estado, pero estos eran diferentes eran como dos gotas de agua colgados de mi pecho con lindos pezones rosados en el centro, —Por Dios por qué esto es tan raro y excitante a la vez— pensaba mientras me seguí excitando el saber que ahora estos senos eran míos.
Empecé a masajear esos lindos senos suavemente y mientras lo hacía pude sentir cómo mis bragas empezaban a sentirse húmedas, por lo que decidí retirarlas, deslizándolas por mis ahora suaves y bien formadas piernas. Pude apreciar mejor mi entrepierna plana, tan solo cubierta por una raya de delicado vello púbico. Era tan raro no ver nada colgando de ahí, se sentía un vacío tan extraño, que no pude evitar pasar mi mano alrededor de mi planicie, sintiendo un hormigueo cada vez más intenso, mientras que con la otra mano seguía apretando una de las bolsas de carne que ahora colgaba de mi pecho, mientras hacía esto no pude evitar ver mi reflejo, y ya no vi a la niña dulce que había cuidado cada fin de semana desde que ella tenía 10 años, solo veía a una zorrita caliente manoseándose.
—Esto no está bien, es mi prima no puedo hacer esto— dije mientras quitaba las manos del cuerpo de mi prima —Debo apresurarme, no quiero que Vicky piense mal— Pensé mientras abría la llave de la regadera, entré y el agua empezó a caer desde mi ahora largo cabello, y veía cómo las gotas de agua resbalaban por mis nuevas curvas. La sensibilidad que tenía mi piel ahora era increíble; era muy diferente a tomar un baño siendo hombre. Al salir de la bañera, tomé ambas toallas y procedí a secarme, aunque con tanto cabello era complicado, así que utilicé una secadora más o menos como había visto a mi prima hacerlo antes. Salí del baño y vi sobre mi cama lo que parecía ser el uniforme de la escuela a la que ahora tendría que ir. Consistía en un suéter verde, blusa blanca, calcetas blancas, falda gris y zapatos tipo flat negros. A un lado había un conjunto de brasier negro y una licra negra.
—Esto debe ser una broma —decía mientras recogía la nota que, al parecer, había escrito mi prima: "Ya que tardabas demasiado tiempo en el baño por razones que no me interesan, te dejo preparado el uniforme que usarás a partir de hoy y hasta que arreglemos esto. Así que familiarízate con él. Te espero en la sala."
—Bueno, ¿y ahora por dónde empiezo? —pensé mientras recogía el sujetador negro que me tocaría usar. —Al mal paso, darle prisa —decía mientras luchaba con los broches detrás de mi espalda y acomodaba las copas en mis senos—. ¡Quietas ahí, nenas! —bromeaba un poco para aliviar la tensión. Luego proseguí con la lycra, que es un tipo de calzón más similar a un short elástico, que generalmente se usa por debajo de la falda para evitar que algún mirón vea de más, o al menos eso me había contado mi prima. Aunque era un poco más aburrido que mi panty de corazoncitos, con este se podían apreciar los labios carnosos que ahora tenía en mi entrepierna —No pienses en eso, es tarde y tu prima espera abajo —me decía a mí mismo mientras trataba de controlar la excitación que me invadía. Después vino lo sencillo: una blusa blanca que, a mi parecer, era algo pegada, pues hacía resaltar mis dos atributos. Luego, la falda gris, que fue muy fácil, solo consistía en subir un cierre y abotonar. Posteriormente, enfundé mis hermosas y suaves piernas torneadas en las calcetas blancas del uniforme y, para terminar, deslicé mis pies dentro de los zapatos escolares de mi prima, los cuales debo confesar eran súper cómodos.
—Literalmente estoy en tus zapatos, Vicky —decía mientras cepillaba un poco mi cabello largo. Afortunadamente, la escuela prohibía el maquillaje, por lo cual no tendría que batallar con él, al menos por ahora. Así que solo apliqué un poco de brillo de labios, como había visto a mi prima hacerlo antes, y procedí a bajar a la sala. Al bajar por las escaleras, pude notar cómo Vicky, en mi cuerpo, lloraba en silencio sentada en el sillón. No pude evitar sentirme un poco mal; después de todo, yo había causado esto.
—Vi... Vicky, estoy listo —le decía algo temeroso.
—Oh, sí... emm, no estaba llorando, es solo que... tengo mucho sueño aún. Tu cuerpo no está acostumbrado a este tipo de horarios, ¿cierto, Adrián?
—Es cierto, Vicky —le respondí con una sonrisa.
—Nunca había notado lo guapa que me veo en este uniforme —decía en mi cuerpo mientras fijaba su mirada en mí.
—Aunque mi mamá tiene razón uso la falda demasiado corta, desde aquí abajo se te ve todo— No pude evitar sonrojarme un poco, mientras Vicky en mi cuerpo soltaba una carcajada, aunque de repente se detuvo. Solo pude notar como una erección empezaba a surgir en su entrepierna, de repente la sonrojada era ella.
—Ehh... puedo explicarlo. Es solo que, sabes, esta cosa tiene vida propia y... no es como que me excite al ver mi propio cuerpo —decía ella, bajando la mirada y poniendo sus manos para cubrir el bulto en la entrepierna.
—No expliques nada. Recuerda que ese "amiguito" fue mío durante 24 años, así que entiendo perfectamente cómo funciona. Ahora vámonos, no quiero llegar tarde a mi primer día de escuela, "primito" —decía mientras se ponía mi mochila rosa en la espalda y se preparaba mentalmente para afrontar su regreso a la secundaria, esta vez usando falda...
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Devuélveme mi vida
ChickLit"Devuélveme mi vida" cuenta la historia de Adrián, un joven de 24 años, y su prima Vicky, de 14 años, quienes, tras romper un antiguo jarrón en una tarde lluviosa, intercambian cuerpos de manera mágica. Atrapados en los cuerpos del otro, deben naveg...