Capítulo 9: So high school

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Emma

Aparto los ojos de mi libro solo para ver cómo Sofía revisa mi ropa, formando atuendos para cuando salga.

Sara, por su parte, solo ríe mientras se escribe con Robert. Empiezo a husmear uno de los libros que Max me regaló.

Ruedo los ojos al ver que hay un post-it en la primera hoja con su número de teléfono escrito y algo más.

Idiota.

Tomo otro y repito lo mismo.

Abro el tercero y encuentro lo mismo, el cuarto, el quinto… escribió lo mismo en todos

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Abro el tercero y encuentro lo mismo, el cuarto, el quinto… escribió lo mismo en todos.

¿Todos los hombres son así?

No. la respuesta es no.

—Emma —Sofía, a mi lado, llama mi atención.

Aparto los libros y me enfoco en ella.

—¿Pasa algo?

—¿Crees que podríamos hablar?

Por su tono sospecho sobre el tema que quiere hablar.

—Sí —me incorporo—. ¿Qué pasa, Sofí? No ha pasado ni siquiera un mes desde que terminaste tu última relación, creo que estás yendo muy rápido.

Ella juega con sus manos.

—¿De qué hablan? —pregunta Sara, lanzándose sobre la cama.

Miro a Sofía. No quiero que ella se sienta presionada, pero no está haciendo las cosas bien.

—Eh… bueno, solo quería hablarles sobre mi novio.

Intercambiamos fugaces miradas con Sara.

Creí que Sofía se tomaría más tiempo después de su última relación. Creo que un mes no es suficiente, tomando en cuenta la manera no tan bonita en la que terminó.

—¿Quién es? —le pregunta Sara directamente.

—Su nombre es Camilo. Lo conocí el día que Emma conoció a Max. Es un amigo de alguien de la universidad.

No puedo decirle que es demasiado pronto para volverse novios, porque Max y yo ya somos novios… aunque no es lo mismo.

—Es tan lindo —sonríe—. Es tan atento, detallista… es tan romántico.

Sara me mira confundida y preocupada.

Sofía es de las chicas que aman sin límites, sin importar si su corazón está a punto de ser lastimado. A ella le da más miedo la soledad que a mí. Aunque todos creen que la amo.

Amo estar sola, pero no sentir que lo estoy. La soledad es buena compañía, especialmente cuando quieres sanar. Pero ella ya está aburrida de mi compañía. Y a Sofí le vendría muy bien un tiempo a solas, arreglar su corazón temeroso ella misma.

El arte de apreciarHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora