MM| "𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑎𝑙𝑎𝑚𝑎𝑛𝑑𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑞𝑢𝑒𝑟𝑒' 𝑣𝑒𝑟 𝑒𝑛 𝑣𝑖𝑣𝑜"
𝘵𝘳𝘶𝘦𝘯𝘰 𝘧𝘢𝘯𝘧𝘪𝘤
─Vos sos mi musa desde que inicié con la música, mami.
®catitafzzz | 2024
¡ toda la historia es con el fin de entretener !
¡ prohibida su cop...
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Mateo Palacios
Faltaban 5 minutos.
5 minutos y el primer disco de mi novia estaría disponible en todas las plataformas.
Estábamos en el departamento de Cata; estaban mis papás, mis suegros, mis cuñados y la mayoría de nuestros amigos. Miraba hacia todos lados buscando a Cata, pero no estaba.
Sabía lo nerviosa que estaba por todo esto, yo estaba igual cuando lancé mi primer disco y ella me ayudó a calmarme.
"Tan linda ella..." pensé soltando un suspiro y una sonrisa se hizo presente en mi cara. Luego volví a la realidad, caminé entre los pasillos y llegué a su habitación donde entré sin siquiera tocar.
Allí estaba mi piba, apunto de darle una crisis nerviosa.
Caminaba de un lado a otro nerviosa, mire como tragaba con dificultad por el nudo que había en su garganta. Sus manos temblaban ligeramente, y una de sus manos en su boca; mordisqueando su piel.
Se me hundió el pecho al verla de esa forma, me acerqué a ella con cuidado y con calma para no asustarla ni mucho menos. Notó mi presencia pero no paro de caminar hasta que la tomé de la cintura y la pegué a mí.
Tomé su mentón con mi mano derecha mientras que la izquierda mantenía el agarre en su cintura. La obligué a mirarme, vi esos ojitos negros llenos de ansiedad y de miedo.
—Che, mi amor. Bajá un cambio. —Dije con preocupación, mi mano derecha subió a su mejilla acariciando con suavidad y miedo a romperla.
Era como una muñequita de cristal que en cualquier momento se rompería si se le trataba muy brusco.
Ella respiró más tranquila luego de unos minutos, sus ojos seguían llenos de temor pero había un brillo de alivio allí.
—Tranquila, beba... —Murmuré besando su coronilla, seguía acariciando su mejilla. —Estoy acá con vos, respirá.
Cuando la había pegado a mi, sentía los latidos de su pecho contra los míos. Como si se le fuera a salir el corazón en cualquier momento, ahora se había regulado.
Me parecía extraño verla tan nerviosa, tan agobiada. Había sufrido peores presiones siendo streamer.
—¿Por qué tan mal, amor? ¿Pasó algo más? —Pregunté, se me hacía mierda el corazón verla así. Sabía que algo más estaba pasando pero ella no me lo había dicho.